En algunos aspectos, la guerra que desde hace más de cuatro años libran Ucrania y Rusia se parece mucho a los conflictos que conocíamos. Los combates se libran pueblo a pueblo, metro a metro, aunque con escasa influencia en el teatro de operaciones. Y los civiles siguen muriendo bajo las bombas y misiles del enemigo, especialmente en territorio ucraniano pero últimamente también en suelo ruso, con osados ataques ucranianos sobre la región de Moscú.Pero en otros aspectos esta guerra es totalmente innovadora. Uno de ellos es el creciente protagonismo de los drones, un arma mucho más barata que los tradicionales misiles y que puede producirse en masa. El otro se ha conocido esta semana gracias a la web especializada DefenseNews: Ucrania acaba de lanzar una plataforma online que proporciona a los gobiernos aliados, las empresas de defensa y las instituciones de investigación información técnica obtenida de material militar ruso capturado, lo que supone la formalización de una actividad que Kiev lleva tiempo realizando de manera informal con socios selectos.La plataforma, con una imagen de marca llamativa y denominada TrophyLab, cataloga actualmente más de 115 muestras de equipos rusos incautados en 79 categorías. Los usuarios que superan un proceso de verificación obtienen acceso a planos, análisis de componentes, esquemas y los resultados de los laboratorios estatales y las agencias de inteligencia ucranianas; más de 225 estudios en la actualidad, según el ministerio.Algunas de las armas expuestas son restos del misil hipersónico Kh-47M2 «Kinzhal», uno de los misiles rusos más avanzados, cuyo análisis de componentes electrónicos (muchos de ellos occidentales obtenidos por contrabando) es vital para Ucrania y para todo aquel que tenga motivos para temer a Rusia, desde las repúblicas bálticas hasta los países de la OTAN limítrofes con Rusia.También hy drones kamikaze «Shahed-136» (vehículos aéreos no tripulados de diseño iraní utilizados masivamente por Rusia), expuestos con todo lujo de detalles sobre los motores y sistemas de navegación, lo que permite a los desarrolladores crear mejores sistemas de guerra electrónica para neutralizarlos.Asimismo, hay sistemas de Guerra Electrónica (REB/EW) (equipos rusos diseñados para interferir comunicaciones y GPS), así como vehículos terrestres y aéreos no tripulados, misiles de crucero de lanzamiento naval y aéreo, vehículos blindados y armas de aviación, además de aviones, bombas, drones y tanques.Más allá del acceso digital, la plataforma permite a los socios verificados solicitar el hardware físico para su inspección no destructiva, desmontaje o pruebas de destrucción total, una disposición que podría resultar especialmente valiosa para las naciones que desarrollan contramedidas electrónicas o que buscan reforzar sus propias plataformas contra amenazas rusas específicas.El acceso no es público. Entre los usuarios autorizados se incluyen las fuerzas armadas
En algunos aspectos, la guerra que desde hace más de cuatro años libran Ucrania y Rusia se parece mucho a los conflictos que conocíamos. Los combates se libran pueblo a pueblo, metro a metro, aunque con escasa influencia en el teatro de operaciones. Y los civiles siguen muriendo bajo las bombas y misiles del enemigo, especialmente en territorio ucraniano pero últimamente también en suelo ruso, con osados ataques ucranianos sobre la región de Moscú. Pero en otros aspectos esta guerra es totalmente innovadora. Uno de ellos es el creciente protagonismo de los drones, un arma mucho más barata que los tradicionales misiles y que puede producirse en masa. El otro se ha conocido esta semana gracias a la web especializada DefenseNews: Ucrania acaba de lanzar una plataforma online que proporciona a los gobiernos aliados, las empresas de defensa y las instituciones de investigación información técnica obtenida de material militar ruso capturado, lo que supone la formalización de una actividad que Kiev lleva tiempo realizando de manera informal con socios selectos. La plataforma, con una imagen de marca llamativa y denominada TrophyLab, cataloga actualmente más de 115 muestras de equipos rusos incautados en 79 categorías. Los usuarios que superan un proceso de verificación obtienen acceso a planos, análisis de componentes, esquemas y los resultados de los laboratorios estatales y las agencias de inteligencia ucranianas; más de 225 estudios en la actualidad, según el ministerio. Algunas de las armas expuestas son restos del misil hipersónico Kh-47M2 «Kinzhal», uno de los misiles rusos más avanzados, cuyo análisis de componentes electrónicos (muchos de ellos occidentales obtenidos por contrabando) es vital para Ucrania y para todo aquel que tenga motivos para temer a Rusia, desde las repúblicas bálticas hasta los países de la OTAN limítrofes con Rusia. También hy drones kamikaze «Shahed-136» (vehículos aéreos no tripulados de diseño iraní utilizados masivamente por Rusia), expuestos con todo lujo de detalles sobre los motores y sistemas de navegación, lo que permite a los desarrolladores crear mejores sistemas de guerra electrónica para neutralizarlos. Asimismo, hay sistemas de Guerra Electrónica (REB/EW) (equipos rusos diseñados para interferir comunicaciones y GPS), así como vehículos terrestres y aéreos no tripulados, misiles de crucero de lanzamiento naval y aéreo, vehículos blindados y armas de aviación, además de aviones, bombas, drones y tanques. Más allá del acceso digital, la plataforma permite a los socios verificados solicitar el hardware físico para su inspección no destructiva, desmontaje o pruebas de destrucción total, una disposición que podría resultar especialmente valiosa para las naciones que desarrollan contramedidas electrónicas o que buscan reforzar sus propias plataformas contra amenazas rusas específicas. El acceso no es público. Entre los usuarios autorizados se incluyen las fuerzas
Crea una web llamada TrophyLab en la que publica los detalles, planos y funcionamiento de 115 de armas, de todos los tipos y tamaños, incautadas a Rusia
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