Cimas rocosas, frondosos bosques y extensos pastos verdes que parecen sacados de un cuento de Disney protagonizan la ruta senderista más espectacular de España. Y frente a lo que todo el mundo piensa, no es ni el andaluz Caminito del Rey, ni el universal Camino de Santiago. En toda su extensión el recorrido combina historia, geología, esfuerzo humano y paisaje natural.. El senderismo está cada vez más de moda. La cifra de senderistas crece día a día en España, y todo ello gracias a las numerosas rutas con las que cuenta nuestro país. Y es que naturaleza y deporte van de la mano en una actividad que cuenta con cada vez más fieles, en todas las épocas del año.. El senderismo es una actividad deportiva no competitiva que consiste en caminar siguiendo un itinerario determinado. Se acostumbra a realizar en senderos balizados y homologados por el organismo competente de cada país, pero también por sendas, caminos rurales y vías verdes sin homologar.. El senderismo busca acercar a las personas al medio natural y al conocimiento de la zona a través del patrimonio y los elementos etnográficos y culturales tradicionales, utilizando especialmente senderos de tierra, antiguos caminos de herradura y carreteros, cañadas y caminos reales, caminos forestales y otros, evitando en lo posible el tránsito a través de rutas asfaltadas u hormigonadas.. El senderismo constituye una simbiosis entre deporte, cultura y medio ambiente. Se realiza por senderos, caminos rurales, veredas o cañadas, evitando en lo posible el asfalto. Suelen estar marcados con señales (balizas, pintura, hitos) para facilitar la orientación.. La dificultad varía desde niveles muy fáciles (turísticos) hasta más exigentes, pero siempre dentro de lo accesible para excursionistas. Además pueden ser cortas excursiones de unas horas, de medio día, o rutas de un día completo, diferenciándose del trekking, que suele ser de varios días.. El objetivo prioritario de estos recorridos es conectar con la naturaleza, hacer ejercicio de forma saludable y conocer el entorno, incluyendo su patrimonio cultural y natural. También es una actividad apta para todas las edades y niveles de condición física, ideal para iniciarse en las actividades de montaña.. Ruta del Cares. Pues no hay que irse muy lejos para disfrutar de la ruta senderista más espectacular, ya que el recorrido del que estamos hablando es el emblemático sendero que une Caín (León) y Poncebos (Asturias) a través de la conocida “Garganta Divina”, de la preciosa Ruta del Cares.. Aunque hoy es un referente del turismo activo, el origen de esta preciosa ruta senderista fue estrictamente funcional: entre los años 40 y 50 se abrió como vía de comunicación para que los trabajadores de la central hidroeléctrica de Camarmeña accedieran a los canales que conducen el agua hasta la presa de Caín. Ese pasado industrial explica la presencia de pasarelas de hierro, puentes y más de 70 túneles horadados en la caliza.. Desde 1915 a 1921 la Sociedad Eléctrica de Viesgo llevo a cabo las obras de captación y conducción de las aguas del río Cares desde el pueblo leones de Caín hasta la central hidroeléctrica de Poncebos, en Asturias. La dificultad del terreno y los problemas técnicos que fueron surgiendo modificaron la idea inicial de un solo túnel entre la presa de Caín y la cámara de carga de Camarmeña, por donde discurren los 11 kilómetros de canal.. El resultado es el canal de hoy, que con un desnivel de uno por mil tan pronto aparece en la superficie como se interna en uno de los 71 túneles barrenados a mano y construidos por los más de 500 trabajadores que empleo la obra. Durante la obra se perdieron 11 vidas en diferentes accidentes.. En septiembre de 1945, para solventar las dificultades de mantenimiento del canal debidas a la antigua senda, se emprendieron las obras de la actual, que se prolongaron hasta junio de 1950. Para ello se realizaron diversos trabajos, como picar roca para fijar cargas de dinamita que abrieran camino, levantar muros de piedra para construir la senda a nivel, instalar rudimentarios teleféricos manuales para cruzar personas y carga de un lado a otro del río, o cortar madera para construir los puentes que, salvando abismos de hasta 60 metros, obligaban a los obreros a trabajar atados con cuerdas, que han posibilitado que en la actualidad se haya convertido en la considerada ruta más bonita del mundo para los amantes de la naturaleza.. Recorrido. Conocida por sus impresionantes desfiladeros, túneles y puentes excavados en la roca, la “Garganta Divina” está señalizada como PR-PNPE 3, la Ruta del Cares ofrece un trazado lineal de ida y vuelta de unos 22 kilómetros entre Posada de Valdeón y Poncebos, con un tiempo estimado de 5 horas y 30 minutos y un desnivel de más de 160 metros en ascenso y menos 899 en descenso en la variante completa. El camino discurre junto al río Cares, que ha excavado un profundo cañón entre los macizos Central y Occidental.. A lo largo del itinerario, además de su espectacularidad geológica y botánica, destacan enclaves como la necrópolis de Barrejo, el Chorco de los Lobos o la Ermita de Corona. Para recorrerla con seguridad se recomienda iniciar la marcha en Caín, donde la subida resulta más progresiva, llevar abundante agua —ya que no hay fuentes potables—, utilizar botas de montaña y extremar la precaución en los tramos sin protección lateral entre Caín y Poncebos. No está permitido circular en bicicleta y los perros deben ir correctamente sujetos, normas esenciales para disfrutar con garantías el recorrido.. Se trata de un camino seguro pero con desniveles y precipicios importantes. El río Cares fluye entre gargantas profundas, con paredes verticales de más de 2.000 metros de altura, ofreciendo vistas vertiginosas, a través de desfiladeros de más de 400 metros, que seducen a todo aquel que lo recorren.
El recorrido está tallado en la roca a lo largo de 22 kilómetros
Cimas rocosas, frondosos bosques y extensos pastos verdes que parecen sacados de un cuento de Disney protagonizan la ruta senderista más espectacular de España. Y frente a lo que todo el mundo piensa, no es ni el andaluz Caminito del Rey, ni el universal Camino de Santiago. En toda su extensión el recorrido combina historia, geología, esfuerzo humano y paisaje natural.. El senderismo está cada vez más de moda. La cifra de senderistas crece día a día en España, y todo ello gracias a las numerosas rutas con las que cuenta nuestro país. Y es que naturaleza y deporte van de la mano en una actividad que cuenta con cada vez más fieles, en todas las épocas del año.. El senderismo es una actividad deportiva no competitiva que consiste en caminar siguiendo un itinerario determinado. Se acostumbra a realizar en senderos balizados y homologados por el organismo competente de cada país, pero también por sendas, caminos rurales y vías verdes sin homologar.. El senderismo busca acercar a las personas al medio natural y al conocimiento de la zona a través del patrimonio y los elementos etnográficos y culturales tradicionales, utilizando especialmente senderos de tierra, antiguos caminos de herradura y carreteros, cañadas y caminos reales, caminos forestales y otros, evitando en lo posible el tránsito a través de rutas asfaltadas u hormigonadas.. El senderismo constituye una simbiosis entre deporte, cultura y medio ambiente. Se realiza por senderos, caminos rurales, veredas o cañadas, evitando en lo posible el asfalto. Suelen estar marcados con señales (balizas, pintura, hitos) para facilitar la orientación.. La dificultad varía desde niveles muy fáciles (turísticos) hasta más exigentes, pero siempre dentro de lo accesible para excursionistas. Además pueden ser cortas excursiones de unas horas, de medio día, o rutas de un día completo, diferenciándose del trekking, que suele ser de varios días.. El objetivo prioritario de estos recorridos es conectar con la naturaleza, hacer ejercicio de forma saludable y conocer el entorno, incluyendo su patrimonio cultural y natural. También es una actividad apta para todas las edades y niveles de condición física, ideal para iniciarse en las actividades de montaña.. Ruta del Cares. Pues no hay que irse muy lejos para disfrutar de la ruta senderista más espectacular, ya que el recorrido del que estamos hablando es el emblemático sendero que une Caín (León) y Poncebos (Asturias) a través de la conocida “Garganta Divina”, de la preciosa Ruta del Cares.. Aunque hoy es un referente del turismo activo, el origen de esta preciosa ruta senderista fue estrictamente funcional: entre los años 40 y 50 se abrió como vía de comunicación para que los trabajadores de la central hidroeléctrica de Camarmeña accedieran a los canales que conducen el agua hasta la presa de Caín. Ese pasado industrial explica la presencia de pasarelas de hierro, puentes y más de 70 túneles horadados en la caliza.. Desde 1915 a 1921 la Sociedad Eléctrica de Viesgo llevo a cabo las obras de captación y conducción de las aguas del río Cares desde el pueblo leones de Caín hasta la central hidroeléctrica de Poncebos, en Asturias. La dificultad del terreno y los problemas técnicos que fueron surgiendo modificaron la idea inicial de un solo túnel entre la presa de Caín y la cámara de carga de Camarmeña, por donde discurren los 11 kilómetros de canal.. El resultado es el canal de hoy, que con un desnivel de uno por mil tan pronto aparece en la superficie como se interna en uno de los 71 túneles barrenados a mano y construidos por los más de 500 trabajadores que empleo la obra. Durante la obra se perdieron 11 vidas en diferentes accidentes.. En septiembre de 1945, para solventar las dificultades de mantenimiento del canal debidas a la antigua senda, se emprendieron las obras de la actual, que se prolongaron hasta junio de 1950. Para ello se realizaron diversos trabajos, como picar roca para fijar cargas de dinamita que abrieran camino, levantar muros de piedra para construir la senda a nivel, instalar rudimentarios teleféricos manuales para cruzar personas y carga de un lado a otro del río, o cortar madera para construir los puentes que, salvando abismos de hasta 60 metros, obligaban a los obreros a trabajar atados con cuerdas, que han posibilitado que en la actualidad se haya convertido en la considerada ruta más bonita del mundo para los amantes de la naturaleza.. Recorrido. Conocida por sus impresionantes desfiladeros, túneles y puentes excavados en la roca, la “Garganta Divina” está señalizada como PR-PNPE 3, la Ruta del Cares ofrece un trazado lineal de ida y vuelta de unos 22 kilómetros entre Posada de Valdeón y Poncebos, con un tiempo estimado de 5 horas y 30 minutos y un desnivel de más de 160 metros en ascenso y menos 899 en descenso en la variante completa. El camino discurre junto al río Cares, que ha excavado un profundo cañón entre los macizos Central y Occidental.. A lo largo del itinerario, además de su espectacularidad geológica y botánica, destacan enclaves como la necrópolis de Barrejo, el Chorco de los Lobos o la Ermita de Corona. Para recorrerla con seguridad se recomienda iniciar la marcha en Caín, donde la subida resulta más progresiva, llevar abundante agua —ya que no hay fuentes potables—, utilizar botas de montaña y extremar la precaución en los tramos sin protección lateral entre Caín y Poncebos. No está permitido circular en bicicleta y los perros deben ir correctamente sujetos, normas esenciales para disfrutar con garantías el recorrido.. Se trata de un camino seguro pero con desniveles y precipicios importantes. El río Cares fluye entre gargantas profundas, con paredes verticales de más de 2.000 metros de altura, ofreciendo vistas vertiginosas, a través de desfiladeros de más de 400 metros, que seducen a todo aquel que lo recorren.
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