Cantabria es una de las comunidades autónomas con mayor patrimonio prehistórico de España. Su ubicación en el norte de la península ibérica ha favorecido la conservación de algunos de los yacimientos arqueológicos más importantes de Europa, fundamentales para comprender la vida de las primeras sociedades humanas. Entre ellos destaca la Cueva de Altamira, situada en el municipio de Santillana del Mar, muy cerca de Reocín. Considerada uno de los grandes referentes del arte rupestre paleolítico, alberga un conjunto de pinturas y grabados de extraordinario valor histórico y artístico. Su relevancia internacional llevó a que fuera declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1985, convirtiéndose en uno de los enclaves culturales más emblemáticos de España. De monumento a zona arqueológica El Ministerio de Cultura ha aprobado un Real Decreto por el que la Cueva de Altamira dejará de estar catalogada como monumento para pasar a tener la consideración de zona arqueológica. La norma también fija la delimitación oficial del enclave, declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Según explica el Ministerio, esta modificación responde a la necesidad de adaptar la protección del yacimiento a su realidad actual. La antigua categoría, establecida en 1924, ya no reflejaba la dimensión del conjunto patrimonial, que hoy incluye no solo la cueva, sino también otros yacimientos, edificios históricos y espacios dedicados a la investigación y conservación. De acuerdo con la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la nueva Zona Arqueológica abarcará la Cueva de Altamira, la Casa de 1924, el Edificio Principal, la Cueva de las Estalactitas, el yacimiento arqueológico «Alrededores de Altamira» y el entorno geológico y natural que rodea el conjunto. La Cueva de Altamira fue declarada Monumento Arquitectónico-Artístico en 1924. En 1940, su gestión pasó a depender del Patronato de la Cueva de Altamira, integrado en la Junta de Conservación de la Cueva de Altamira. Posteriormente, este organismo pasó a denominarse Patronato de las Cuevas Prehistóricas de la Provincia de Santander, una denominación que mantuvo hasta 1978. Desde ese año, la gestión corresponde al Ministerio de Cultura. Un año después se creó el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, dependiente de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, encargado de la conservación, el estudio y la difusión de este importante legado prehistórico. Una mayor protección El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha señalado que la nueva catalogación permitirá reforzar la protección del enclave. «Desde el Gobierno de España seguimos impulsando su conservación y mantenimiento como uno de los espacios que mejor representan las primeras manifestaciones de la creatividad humana», afirmó.
Abandona su denominación para pasar a ser una zona arqueológica protegida
Cantabria es una de las comunidades autónomas con mayor patrimonio prehistórico de España. Su ubicación en el norte de la península ibérica ha favorecido la conservación de algunos de los yacimientos arqueológicos más importantes de Europa, fundamentales para comprender la vida de las primeras sociedades humanas.Entre ellos destaca la Cueva de Altamira, situada en el municipio de Santillana del Mar, muy cerca de Reocín. Considerada uno de los grandes referentes del arte rupestre paleolítico, alberga un conjunto de pinturas y grabados de extraordinario valor histórico y artístico. Su relevancia internacional llevó a que fuera declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1985, convirtiéndose en uno de los enclaves culturales más emblemáticos de España.De monumento a zona arqueológicaEl Ministerio de Cultura ha aprobado un Real Decreto por el que la Cueva de Altamira dejará de estar catalogada como monumento para pasar a tener la consideración de zona arqueológica. La norma también fija la delimitación oficial del enclave, declarado Bien de Interés Cultural (BIC).Según explica el Ministerio, esta modificación responde a la necesidad de adaptar la protección del yacimiento a su realidad actual. La antigua categoría, establecida en 1924, ya no reflejaba la dimensión del conjunto patrimonial, que hoy incluye no solo la cueva, sino también otros yacimientos, edificios históricos y espacios dedicados a la investigación y conservación.De acuerdo con la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la nueva Zona Arqueológica abarcará la Cueva de Altamira, la Casa de 1924, el Edificio Principal, la Cueva de las Estalactitas, el yacimiento arqueológico «Alrededores de Altamira» y el entorno geológico y natural que rodea el conjunto.La Cueva de Altamira fue declarada Monumento Arquitectónico-Artístico en 1924. En 1940, su gestión pasó a depender del Patronato de la Cueva de Altamira, integrado en la Junta de Conservación de la Cueva de Altamira. Posteriormente, este organismo pasó a denominarse Patronato de las Cuevas Prehistóricas de la Provincia de Santander, una denominación que mantuvo hasta 1978. Desde ese año, la gestión corresponde al Ministerio de Cultura. Un año después se creó el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, dependiente de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, encargado de la conservación, el estudio y la difusión de este importante legado prehistórico.Una mayor protecciónEl delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha señalado que la nueva catalogación permitirá reforzar la protección del enclave. «Desde el Gobierno de España seguimos impulsando su conservación y mantenimiento como uno de los espacios que mejor representan las primeras manifestaciones de la creatividad humana», afirmó.
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