No fue la noche de Inglaterra. Ya sea por la buena actuación de Ghana o por la maldición que Nana Kwaku Bonsam, brujo ghanés, prometió para parar a Harry Kane, pero Inglaterra chocó ante un muro y no pudo ganar. La más clara llegó en el tramo final, pero el delantero del Bayern la mandó a las nubes tras el remate al larguero de cabeza de su compañero O’Reilly. Un frenazo que no compromete a los ‘Three Lions’ sus opciones de avanzar como campeón de grupo.. No fue un partido fácil para ningún inglés, ni siquiera para Jude Bellingham pese a llevarse un MVP que consideraba que no debía ser para él: «Para ser honesto, no me lo merecía. Probablemente debió haber sido para uno de los chicos de ellos, que defendieron muy bien. Estoy agradecido con quien haya votado, pero probablemente debió haber ido para uno de sus muchachos que defendió tan bien». Ahí estaba mucho más relajado, pero vivió un partido de alta tensión, especialmente con el seleccionador rival, Carlos Queiroz.. Bellingham, acusado de insultar. Todo nació tras un empujón a Jerome Opoku cerca de la zona de los banquillos, pero todo salió a la luz en la rueda de prensa del técnico en la que explicó lo ocurrido: «Reaccionó mal y profirió insultos». La versión de Carlos Queiroz fue la siguiente: «Mi intención era pedirle que se calmara tras esa entrada. Fue con el pie hacia mi jugador. Pero mi prioridad era calmar los ánimos, ya que me preocupaba que el jugador no estuviera al cien por cien físicamente».. El propio Bellingham quiso quitarle posteriormente peso al asunto: «Fue justo cuando hice una entrada absurda, para ser sincero. Intentaba recuperar el balón; seguí la jugada un poco y terminé golpeando al chico». Afirma que no hay problemas entre ambos: «Hablé con él después, y entonces su banquillo saltó pidiendo que me sacaran tarjeta amarilla. Creo que reconocí a su entrenador; obviamente es el que estuvo en el Manchester United, así que le tengo mucho respeto. Al final, no fue más que competitividad por parte de ambos».. El propio técnico luso también quiso rebajar la tensión tras hacer públicos los insultos: «En momentos de gran tensión emocional, estas cosas son normales. Jude Bellingham soltó palabrotas y eso aumentó la tensión. Es fútbol, no es nada del otro mundo. Hubo un pequeño chispazo verbal, pero luego nos calmamos». Resumió lo ocurrido con una curiosa frase: «El fútbol no es bailar en un salón con esmoquin. No es un espectáculo».. Bellingham, contento con Mourinho. El jugador inglés también habló de otro entrenador portugués, concretamente de Mourinho, que le dirigirá en el Real Madrid. Se mostró encantado con su fichaje: «Mourinho es un entrenador top, estoy muy contento». También se mostró feliz por el mercado que lleva el conjunto blanco: «Estoy muy contento. Son jugadores con mucha calidad, con mucha experiencia. Ahora estoy enfocado en Inglaterra, pero me gustan mucho los fichajes que están haciendo».. También habló sobre el nivel de España y si es una de las favoritas de cara al Mundial dejando claros sus gustos: «España está muy bien, pero el país mejor, me encanta». Su Inglaterra puede ser uno de los grandes rivales pese a un tropezón que analizó así: «Nosotros estamos listos para competir, hoy ha sido un poco complicado, pero no pasa nada. Yo bien, me han cambiado un poco antes de la final, pero no pasa nada. Tengo confianza de los entrenadores, confianza mí mismo y los que salen lo pueden hacer espectacular. Estamos aquí con confianza siempre».
El inglés volvió a estar en el foco tras llevarse el MVP del partido y tener un choque con Carlos Queiroz, seleccionador de Ghana
No fue la noche de Inglaterra. Ya sea por la buena actuación de Ghana o por la maldición que Nana Kwaku Bonsam, brujo ghanés, prometió para parar a Harry Kane, pero Inglaterra chocó ante un muro y no pudo ganar. La más clara llegó en el tramo final, pero el delantero del Bayern la mandó a las nubes tras el remate al larguero de cabeza de su compañero O’Reilly. Un frenazo que no compromete a los ‘Three Lions’ sus opciones de avanzar como campeón de grupo.. No fue un partido fácil para ningún inglés, ni siquiera para Jude Bellingham pese a llevarse un MVP que consideraba que no debía ser para él: «Para ser honesto, no me lo merecía. Probablemente debió haber sido para uno de los chicos de ellos, que defendieron muy bien. Estoy agradecido con quien haya votado, pero probablemente debió haber ido para uno de sus muchachos que defendió tan bien». Ahí estaba mucho más relajado, pero vivió un partido de alta tensión, especialmente con el seleccionador rival, Carlos Queiroz.. Bellingham, acusado de insultar. Todo nació tras un empujón a Jerome Opoku cerca de la zona de los banquillos, pero todo salió a la luz en la rueda de prensa del técnico en la que explicó lo ocurrido: «Reaccionó mal y profirió insultos». La versión de Carlos Queiroz fue la siguiente: «Mi intención era pedirle que se calmara tras esa entrada. Fue con el pie hacia mi jugador. Pero mi prioridad era calmar los ánimos, ya que me preocupaba que el jugador no estuviera al cien por cien físicamente».. El propio Bellingham quiso quitarle posteriormente peso al asunto: «Fue justo cuando hice una entrada absurda, para ser sincero. Intentaba recuperar el balón; seguí la jugada un poco y terminé golpeando al chico». Afirma que no hay problemas entre ambos: «Hablé con él después, y entonces su banquillo saltó pidiendo que me sacaran tarjeta amarilla. Creo que reconocí a su entrenador; obviamente es el que estuvo en el Manchester United, así que le tengo mucho respeto. Al final, no fue más que competitividad por parte de ambos».. El propio técnico luso también quiso rebajar la tensión tras hacer públicos los insultos: «En momentos de gran tensión emocional, estas cosas son normales. Jude Bellingham soltó palabrotas y eso aumentó la tensión. Es fútbol, no es nada del otro mundo. Hubo un pequeño chispazo verbal, pero luego nos calmamos». Resumió lo ocurrido con una curiosa frase: «El fútbol no es bailar en un salón con esmoquin. No es un espectáculo».. Bellingham, contento con Mourinho. El jugador inglés también habló de otro entrenador portugués, concretamente de Mourinho, que le dirigirá en el Real Madrid. Se mostró encantado con su fichaje: «Mourinho es un entrenador top, estoy muy contento». También se mostró feliz por el mercado que lleva el conjunto blanco: «Estoy muy contento. Son jugadores con mucha calidad, con mucha experiencia. Ahora estoy enfocado en Inglaterra, pero me gustan mucho los fichajes que están haciendo».. También habló sobre el nivel de España y si es una de las favoritas de cara al Mundial dejando claros sus gustos: «España está muy bien, pero el país mejor, me encanta». Su Inglaterra puede ser uno de los grandes rivales pese a un tropezón que analizó así: «Nosotros estamos listos para competir, hoy ha sido un poco complicado, pero no pasa nada. Yo bien, me han cambiado un poco antes de la final, pero no pasa nada. Tengo confianza de los entrenadores, confianza mí mismo y los que salen lo pueden hacer espectacular. Estamos aquí con confianza siempre».
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