La actriz Loles León es uno de los rostros más queridos de nuestro cine, habiendo trabajado con los mejores directores, incluido Pedro Amodóvar. No solo ha hecho una gran carrera en el cine con películas tan emblemáticas como Mujeres al borde de un ataque de nervios o ¡Átame! por la cual recibió su primera nominación a los Premios Goya o cintas como Libertarias de Vicente Aranda o La niña de tus ojos de Fernando Trueba, sino que se hizo muy popular gracias a la televisión.. En la pequeña pantalla logró un Fotogramas de Plata por su papel de Paloma Cuesta en la serie Aquí no hay quien viva y recientemente su labor ha sido distinguida con la Creu de Sant Jordi, además de tener premios de la Unión de Actores o del Festival de Cine de Girona.. Ahora tiene su propio programa en La 2, Zero Dramas, donde modera junto a Marina Rivers debates irreverentes sobre contradicciones de la vida moderna, sexo, diversidad y redes sociales.. Pero no siempre fue así, pues cuando llegó a Madrid en los años 80 desde Barcelona se tuvo que enfrentar a una ciudad inhóspita y pasó penurias y calamidades, como ella misma ha contado ahora en Zero Dramas.. «Yo vine aquí en el 84 y dormía debajo de la mesa de una cocina», decía cuando en el programa salió a colación si los jóvenes de antes lo tenían más fácil que los de ahora.. «La primera vez que vine me mandaron a dormir al pasillo de una escuela de música con un pastor alemán que se me comió las zapatillas», añadía sobre sus primeros días en la capital.. Anteriormente en otras entrevistas, como en La Sexta en Lo de Évole, contaba que llegó a Madrid «con una cesta de mimbre» para cargar sus cosas y que «no tenía dinero ni para una pensión», por lo que cuando empezó a conocer gente «dormía en casas o garajes de amigos».
Loles León habla de sus duros inicios tras llegar a Madrid para ser actriz: «Dormía debajo de la mesa de una cocina»
20MINUTOS.ES – Televisión
La actriz Loles León es uno de los rostros más queridos de nuestro cine, habiendo trabajado con los mejores directores, incluido Pedro Amodóvar. No solo ha hecho una gran carrera en el cine con películas tan emblemáticas como Mujeres al borde de un ataque de nervios o ¡Átame! por la cual recibió su primera nominación a los Premios Goya o cintas como Libertarias de Vicente Aranda o La niña de tus ojos de Fernando Trueba, sino que se hizo muy popular gracias a la televisión.. En la pequeña pantalla logró un Fotogramas de Plata por su papel de Paloma Cuesta en la serie Aquí no hay quien viva y recientemente su labor ha sido distinguida con la Creu de Sant Jordi, además de tener premios de la Unión de Actores o del Festival de Cine de Girona.. Ahora tiene su propio programa en La 2, Zero Dramas, donde modera junto a Marina Rivers debates irreverentes sobre contradicciones de la vida moderna, sexo, diversidad y redes sociales.. Pero no siempre fue así, pues cuando llegó a Madrid en los años 80 desde Barcelona se tuvo que enfrentar a una ciudad inhóspita y pasó penurias y calamidades, como ella misma ha contado ahora en Zero Dramas.. «Yo vine aquí en el 84 y dormía debajo de la mesa de una cocina», decía cuando en el programa salió a colación si los jóvenes de antes lo tenían más fácil que los de ahora.. «La primera vez que vine me mandaron a dormir al pasillo de una escuela de música con un pastor alemán que se me comió las zapatillas», añadía sobre sus primeros días en la capital.. Anteriormente en otras entrevistas, como en La Sexta en Lo de Évole, contaba que llegó a Madrid «con una cesta de mimbre» para cargar sus cosas y que «no tenía dinero ni para una pensión», por lo que cuando empezó a conocer gente «dormía en casas o garajes de amigos».
