José Sacristán visitó este lunes La Revuelta. El actor acudió al programa de David Broncano para presentar El hijo de la cómica, su nueva obra de teatro, que ha escrito y que es interpretada por él mismo, en la que hace referencia a las memorias de Fernando Fernán Gómez.. Nada más recibirle en plató, el presentador sacó a relucir el tema de la plaza de garaje que el intérprete no quiso venderle, y de ahí derivó la conversación a la visita de León XIV a España. Acerca de ello, Sacristán recaló en el mensaje del pontífice sobre la migración y Donald Trump.. «En estos momentos y con la que está cayendo, me parece formidable cualquiera que le plante cara al energúmeno llamado Donald Trump, y con toda la que está cayendo con el Netanyahu miserable», apuntó el también director de cine y teatro en defensa del Santo Padre.. «La vulgaridad, la ordinariez, ¿cómo es posible que el pueblo americano haya escogido a este como presidente? Celebro una vez más la actitud de León XIV frente a este gorila», añadió a su respuesta. Broncano, sorprendido con el alegato de Sacristián, apuntó: «No sabía que estábamos ante el discurso de investidura de José Sacristán».. Además de los regalos y la intervención con gente del público, a Sacristán no le quedó más remedio que responder a las preguntas clásicas. «Siempre he tenido el cuidado de tener lo suficiente para poder mantener un cierto nivel de independencia y libertad a la hora de elegir trabajo y de procurarle a mis hijos y a la gente de mi alrededor la seguridad y tranquilidad, sin que haya sido para mí una obsesión o fijación. Tengo para unos discos y unos libros y punto», contestó en referencia a la cuestión del dinero y patrimonio.. Y, sobre la relacionada con el sexo, tiró de ironía: «No sé exactamente, pero creo que la última erección que tuve coincidió con el nombramiento de su majestad Juan Carlos I, por ahí. Más o menos […] «A partir de esa fecha, noto que hay una zona de mi organismo que permanece ajena a mi voluntad. Por más que la insto o propongo, no hay manera».
El actor acudió al programa de David Broncano para presentar ‘El hijo de la cómica’, su nueva obra de teatro basada en las memorias de Fernando Fernán Gómez.
20MINUTOS.ES – Televisión
José Sacristán visitó este lunes La Revuelta. El actor acudió al programa de David Broncano para presentar El hijo de la cómica, su nueva obra de teatro, que ha escrito y que es interpretada por él mismo, en la que hace referencia a las memorias de Fernando Fernán Gómez.. Nada más recibirle en plató, el presentador sacó a relucir el tema de la plaza de garaje que el intérprete no quiso venderle, y de ahí derivó la conversación a la visita de León XIV a España. Acerca de ello, Sacristán recaló en el mensaje del pontífice sobre la migración y Donald Trump.. «En estos momentos y con la que está cayendo, me parece formidable cualquiera que le plante cara al energúmeno llamado Donald Trump, y con toda la que está cayendo con el Netanyahu miserable», apuntó el también director de cine y teatro en defensa del Santo Padre.. «La vulgaridad, la ordinariez, ¿cómo es posible que el pueblo americano haya escogido a este como presidente? Celebro una vez más la actitud de León XIV frente a este gorila», añadió a su respuesta. Broncano, sorprendido con el alegato de Sacristián, apuntó: «No sabía que estábamos ante el discurso de investidura de José Sacristán».. Además de los regalos y la intervención con gente del público, a Sacristán no le quedó más remedio que responder a las preguntas clásicas. «Siempre he tenido el cuidado de tener lo suficiente para poder mantener un cierto nivel de independencia y libertad a la hora de elegir trabajo y de procurarle a mis hijos y a la gente de mi alrededor la seguridad y tranquilidad, sin que haya sido para mí una obsesión o fijación. Tengo para unos discos y unos libros y punto», contestó en referencia a la cuestión del dinero y patrimonio.. Y, sobre la relacionada con el sexo, tiró de ironía: «No sé exactamente, pero creo que la última erección que tuve coincidió con el nombramiento de su majestad Juan Carlos I, por ahí. Más o menos […] «A partir de esa fecha, noto que hay una zona de mi organismo que permanece ajena a mi voluntad. Por más que la insto o propongo, no hay manera».
