Mask Singer volvió a dejar sin palabras en su segundo programa de la quinta edición. Arturo Valls presentó a seis nuevas máscaras —Clavel, Bocata de calamares, Fregona, Jirafa, Pizza y Caracol— mientras Juan y Medio, Ana Milán, Boris Izaguirre y Ruth Lorenzo retomaban su papel de investigadores. Las apuestas fueron de lo más variopintas: desde José Luis Martínez-Almeida hasta Laura Pausini.. En el primer duelo de la noche, Clavel, Bocata de calamares y Fregona tomaron el escenario con una pista que encendió todas las alarmas: esta última era de habla inglesa, lo que confirmaba que el programa volvía a contar con una celebridad internacional. Ana Milán estuvo a punto de activar el Delatador convencida de que Serena Williams se escondía detrás de la mopa, y no fue la única en apuntar fuera de España.. El público del plató decantó la balanza y fue Fregona quien tuvo que desvelar su identidad al recibir menos apoyos. Las apuestas finales antes del gran momento fueron Salma Hayek, Serena Williams, Laura Pausini y Brooke Shields. Ninguno de los cuatro investigadores se acercó siquiera a la respuesta correcta.. Cuando la máscara cayó, el silencio lo dijo todo. Martina Navrátilová, una de las mayores leyendas de la historia del tenis, apareció ante un plató que no daba crédito. La extenista checo-estadounidense, ganadora de 18 títulos de Grand Slam, confesó ser una gran seguidora de Carlos Alcaraz y no dudó en sacar su sentido del humor: «Si Rafa Nadal llevase esto, yo le ganaría», bromeó desde el escenario.. Navrátilová se marchó entre carcajadas y con el sello de la historia del programa. «Siempre he querido ser una fregona desde pequeña», ironizó antes de que Arturo Valls, todavía atónito, sentenciara lo que todos pensaban: «¡Para mí ha sido el mejor desenmascaramiento de la historia de Mask Singer!»
Martina Navrátilová, una de las mayores figuras de la historia del tenis, fue la tercera desenmascarada del programa tras superar en misterio a Clavel y Bocata de calamares.
20MINUTOS.ES – Televisión
Mask Singer volvió a dejar sin palabras en su segundo programa de la quinta edición. Arturo Valls presentó a seis nuevas máscaras —Clavel, Bocata de calamares, Fregona, Jirafa, Pizza y Caracol— mientras Juan y Medio, Ana Milán, Boris Izaguirre y Ruth Lorenzo retomaban su papel de investigadores. Las apuestas fueron de lo más variopintas: desde José Luis Martínez-Almeida hasta Laura Pausini.. En el primer duelo de la noche, Clavel, Bocata de calamares y Fregona tomaron el escenario con una pista que encendió todas las alarmas: esta última era de habla inglesa, lo que confirmaba que el programa volvía a contar con una celebridad internacional. Ana Milán estuvo a punto de activar el Delatador convencida de que Serena Williams se escondía detrás de la mopa, y no fue la única en apuntar fuera de España.. El público del plató decantó la balanza y fue Fregona quien tuvo que desvelar su identidad al recibir menos apoyos. Las apuestas finales antes del gran momento fueron Salma Hayek, Serena Williams, Laura Pausini y Brooke Shields. Ninguno de los cuatro investigadores se acercó siquiera a la respuesta correcta.. Cuando la máscara cayó, el silencio lo dijo todo. Martina Navrátilová, una de las mayores leyendas de la historia del tenis, apareció ante un plató que no daba crédito. La extenista checo-estadounidense, ganadora de 18 títulos de Grand Slam, confesó ser una gran seguidora de Carlos Alcaraz y no dudó en sacar su sentido del humor: «Si Rafa Nadal llevase esto, yo le ganaría», bromeó desde el escenario.. Navrátilová se marchó entre carcajadas y con el sello de la historia del programa. «Siempre he querido ser una fregona desde pequeña», ironizó antes de que Arturo Valls, todavía atónito, sentenciara lo que todos pensaban: «¡Para mí ha sido el mejor desenmascaramiento de la historia de Mask Singer!»
