De los confines más recónditos del bosque de Sherwood surge una figura que todos asociamos a la eterna gallina de los huevos de oro de la justicia social. Para aquellos con alma infantil será un zorro. Los defensores del Hollywood clásico la asociarán con Errol Flynn. A los palomiteros se les vendrá a la mente Russell Crowe. Y a otros Sean Connery o Kevin Costner, ya que desde que Robin Hood salió de Nottingham rumbo a la pantalla, infinidad de rostros le han sido conferidos. Si bien la primera versión cinematográfica de Robin Hood corrió a cargo de Allan Dwan en el aún mudo año 1922, interpretando al personaje el legendario Douglas Fairbanks, la que inmortalizó al icono irreversiblemente llegó en 1938. Dirigida por Michael Curtiz, antes de «Casablanca», y William Keighley, «Robin de los bosques» fue la película más costosa de su momento para su productora, la Warner Bros. El defensor de los pobres fue el mencionado Errol Flynn, y su amada, Lady Marian, Olivia de Havilland. Rodada en un nostálgico Technicolor, conseguiría hasta cuatro nominaciones a los Oscar, incluyendo el mayor de los galardones, a la mejor película. En la undécima gala de los premios se alzó finalmente con los otros tres a los que optaba: mejor banda sonora, montaje y dirección artística. Hoy se une un nuevo miembro al grupo de actores que han caricaturizado al mito. Y no es moco de pavo, pues le ha tocado el turno a Hugh Jackman. «La muerte de Robin Hood» está dirigida por Michael Sarnoski, que debutó en 2021 con «Pig», thriller animalista que contó con Nicolas Cage. Sarnoski parece estar siempre rodeado de un equipo de categoría, porque la distribución de su nueva cinta le corresponde a A24, estandarte del cine autoral contemporáneo. En su próximo trabajo, una adaptación del videojuego post apocalíptico «Death Stranding», también contará con ella. La versión más oscura Con guion original del realizador, esta versión de Robin Hood está alejada del ideal benevolente de su mito, aquí su personalidad está marcada por la crueldad que, sin lugar a dudas, no ha pasado la clasificación de para todos los públicos. «Al leer el guion vi que no era la típica idea de cuento de hadas que al menos yo tenía del personaje, pero esa visión más humana me pareció muy interesante», comenta Murray Bartlett, que encarna a un leproso en un castillo al que llega el protagonista tras una sangrienta batalla. Allí será atendido por una enfermera, Jodie Comer, y quizá en el reposo, y la vulnerabilidad subyacente, encuentre su salvoconducto para la redención y para abandonar la vida criminal. También recordado como Pennywise en la versión de «IT» de 2017, en esta ocasión se transforma en «Little John», el compañero de aventuras de Hood. Los recuerdos infantiles de todos los intérpretes del personaje difieren, pues mientras Comer reconoce que la versión de Disney no tuvo presencia en su niñez, Skarsgård sí recuerda verla muchas ve
«La muerte de Robin Hood», de Michael Sarnoski, cuenta también en el reparto con Bill Skarsgård
De los confines más recónditos del bosque de Sherwood surge una figura que todos asociamos a la eterna gallina de los huevos de oro de la justicia social. Para aquellos con alma infantil será un zorro. Los defensores del Hollywood clásico la asociarán con Errol Flynn. A los palomiteros se les vendrá a la mente Russell Crowe. Y a otros Sean Connery o Kevin Costner, ya que desde que Robin Hood salió de Nottingham rumbo a la pantalla, infinidad de rostros le han sido conferidos.Si bien la primera versión cinematográfica de Robin Hood corrió a cargo de Allan Dwan en el aún mudo año 1922, interpretando al personaje el legendario Douglas Fairbanks, la que inmortalizó al icono irreversiblemente llegó en 1938. Dirigida por Michael Curtiz, antes de «Casablanca», y William Keighley, «Robin de los bosques» fue la película más costosa de su momento para su productora, la Warner Bros. El defensor de los pobres fue el mencionado Errol Flynn, y su amada, Lady Marian, Olivia de Havilland. Rodada en un nostálgico Technicolor, conseguiría hasta cuatro nominaciones a los Oscar, incluyendo el mayor de los galardones, a la mejor película. En la undécima gala de los premios se alzó finalmente con los otros tres a los que optaba: mejor banda sonora, montaje y dirección artística.Hoy se une un nuevo miembro al grupo de actores que han caricaturizado al mito. Y no es moco de pavo, pues le ha tocado el turno a Hugh Jackman. «La muerte de Robin Hood» está dirigida por Michael Sarnoski, que debutó en 2021 con «Pig», thriller animalista que contó con Nicolas Cage. Sarnoski parece estar siempre rodeado de un equipo de categoría, porque la distribución de su nueva cinta le corresponde a A24, estandarte del cine autoral contemporáneo. En su próximo trabajo, una adaptación del videojuego post apocalíptico «Death Stranding», también contará con ella.La versión más oscuraCon guion original del realizador, esta versión de Robin Hood está alejada del ideal benevolente de su mito, aquí su personalidad está marcada por la crueldad que, sin lugar a dudas, no ha pasado la clasificación de para todos los públicos. «Al leer el guion vi que no era la típica idea de cuento de hadas que al menos yo tenía del personaje, pero esa visión más humana me pareció muy interesante», comenta Murray Bartlett, que encarna a un leproso en un castillo al que llega el protagonista tras una sangrienta batalla. Allí será atendido por una enfermera, Jodie Comer, y quizá en el reposo, y la vulnerabilidad subyacente, encuentre su salvoconducto para la redención y para abandonar la vida criminal.También recordado como Pennywise en la versión de «IT» de 2017, en esta ocasión se transforma en «Little John», el compañero de aventuras de Hood. Los recuerdos infantiles de todos los intérpretes del personaje difieren, pues mientras Comer reconoce que la versión de Disney no tuvo presencia en su niñez, Skarsgård sí recuerda verla muchas veces.
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