El sector joyero cordobés ha sido el primero de España en completar la fase nacional de tramitación para obtener la Indicación Geográfica Protegida (IGP) para productos artesanales e industriales y notificar esta situación ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea. «La Joyería de Córdoba convierte así a Andalucía en la primera comunidad española que opta a la IGP tras un exhaustivo trabajo del sector que ha contado con el asesoramiento y acompañamiento de la Consejería de Industria, Energía y Minas, organismo autonómico competente para su tramitación y elevación al Gobierno central». Así lo ha valorado el consejero de Industria, Energía y Minas en funciones, Jorge Paradela, en una nota de prensa. El siguiente paso será el pronunciamiento de la Oficina Europea y el posterior registro de este derecho de propiedad intelectual. La Indicación Geográfica Protegida representa un sello de origen y calidad diferenciada similar al que ya identifica al sector agroalimentario y que, entre otros beneficios para los sectores artesanales e industriales que lo reciban, supondrá «garantizar una competencia leal en el mercado al protegerlo contra el uso indebido o la imitación, vincular un producto a su lugar de origen añadiendo valor en el mercado, y representar sin duda un impulso a la economía local», ha precisado Paradela. Europa abrió la puerta de las IGP a productos artesanales e industriales en diciembre de 2025, y en apenas seis meses el sector joyero cordobés ha culminado la tramitación para su obtención. Tres son las condiciones fundamentales que se deben cumplir: el producto tiene que ser originario de un lugar o región específica, su calidad y reputación debe responder a su origen geográfico que, además, debe albergar, al menos, una de sus fases de producción. «El trabajo que se viene desarrollando en este último año persigue identificar potenciales beneficiarios de una IGP entre asociaciones de productores con un amplio recorrido y con fuerte arraigo y tradición en Andalucía», ha explicado el consejero en funciones. «Ante la historia de éxito de las IGP agroalimentarias, nuestro empeño es que el talento industrial y artesano de nuestra tierra tenga, por fin, el reconocimiento y la protección que merecen». Ante la nueva normativa europea, se creó un servicio especializado en la Consejería para apoyar a la industria más tradicional y con más arraigo en el territorio, que tiene entre sus objetivos actuaciones de apoyo, difusión e información sobre el procedimiento de registro. «Como órgano regional responsable de esta materia es nuestra labor revisar las solicitudes para elevarlas a la Unión Europea a través del organismo estatal competente. Una vez que la solicitud es conforme a la normativa europea, la remitimos a la Oficina Española de Patentes y Marcas para su envío a la Oficina de Propiedad Intelectual de la UE. Y ese proceso es el que ha completado el sector joyero de Córdob
La IGP representa un sello de origen y calidad diferenciada
El sector joyero cordobés ha sido el primero de España en completar la fase nacional de tramitación para obtener la Indicación Geográfica Protegida (IGP) para productos artesanales e industriales y notificar esta situación ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea. «La Joyería de Córdoba convierte así a Andalucía en la primera comunidad española que opta a la IGP tras un exhaustivo trabajo del sector que ha contado con el asesoramiento y acompañamiento de la Consejería de Industria, Energía y Minas, organismo autonómico competente para su tramitación y elevación al Gobierno central».Así lo ha valorado el consejero de Industria, Energía y Minas en funciones, Jorge Paradela, en una nota de prensa. El siguiente paso será el pronunciamiento de la Oficina Europea y el posterior registro de este derecho de propiedad intelectual.La Indicación Geográfica Protegida representa un sello de origen y calidad diferenciada similar al que ya identifica al sector agroalimentario y que, entre otros beneficios para los sectores artesanales e industriales que lo reciban, supondrá «garantizar una competencia leal en el mercado al protegerlo contra el uso indebido o la imitación, vincular un producto a su lugar de origen añadiendo valor en el mercado, y representar sin duda un impulso a la economía local», ha precisado Paradela.Europa abrió la puerta de las IGP a productos artesanales e industriales en diciembre de 2025, y en apenas seis meses el sector joyero cordobés ha culminado la tramitación para su obtención. Tres son las condiciones fundamentales que se deben cumplir: el producto tiene que ser originario de un lugar o región específica, su calidad y reputación debe responder a su origen geográfico que, además, debe albergar, al menos, una de sus fases de producción.»El trabajo que se viene desarrollando en este último año persigue identificar potenciales beneficiarios de una IGP entre asociaciones de productores con un amplio recorrido y con fuerte arraigo y tradición en Andalucía», ha explicado el consejero en funciones. «Ante la historia de éxito de las IGP agroalimentarias, nuestro empeño es que el talento industrial y artesano de nuestra tierra tenga, por fin, el reconocimiento y la protección que merecen».Ante la nueva normativa europea, se creó un servicio especializado en la Consejería para apoyar a la industria más tradicional y con más arraigo en el territorio, que tiene entre sus objetivos actuaciones de apoyo, difusión e información sobre el procedimiento de registro.»Como órgano regional responsable de esta materia es nuestra labor revisar las solicitudes para elevarlas a la Unión Europea a través del organismo estatal competente. Una vez que la solicitud es conforme a la normativa europea, la remitimos a la Oficina Española de Patentes y Marcas para su envío a la Oficina de Propiedad Intelectual de la UE. Y ese proceso es el que ha completado el sector joyero de Córdoba», ha
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