El verano ha llegado con fuerza a España. Los días son cada vez más calurosos, y los amantes de los viajes cuentan cada vez con más dificultades para encontrar el lugar perfecto para escapar del calor. La propuesta que hace LA RAZÓN es un pequeño pueblo en el que los edificios con soportales son uno de sus grandes atractivos, y que permiten que los paseos por sus preciosas calles y la visita a sus impresionantes monumentos sean más agradables. En algunos pueblos, caminar a la sombra es parte del patrimonio. La piedra tiene su propia sabiduría, y la arquitectura tradicional logra vencer el calor con la ayuda de soportales, arcadas y calles cubiertas de diferentes maneras, verdaderos refugios históricos frente al verano. Y los soportales son claves para poder soportar la canícula de los últimos días. Un soportal es el espacio arquitectónico cubierto que, en algunos edificios o manzanas de casas, se dispone ante las entradas para protegerse del calor, la lluvia y el frío, permitiendo el tránsito de peatones. Su forma es la de un porche, galería o pórtico alargado; aunque no se limita a la entrada principal (como sucede en pórticos y atrios). Los soportales recorren toda la fachada de uno o varios edificios; y en el caso de las calles asoportaladas o porticadas continúan en toda la longitud de la calle, muchas veces a ambos lados. Son muy frecuentes en la arquitectura rural española y caracterizan desde la Edad Media las calles comerciales (Calle Mayor) del casco histórico de algunas ciudades. Cuando no responden a un diseño planificado (muchas de ellas son incluso resultado de la autoconstrucción espontánea, que hace crecer orgánicamente las casas a lo largo de generaciones), no hay unidad en sus dimensiones y aspecto (por ejemplo, en la multiplicidad de elementos sustentantes -columnas, pilares o pies derechos-). Unas son adinteladas y otras abovedadas, o sustentadas en galerías de arcos (arquerías o arcadas). Las plazas mayores también suelen estar asoportaladas. Su vinculación a la función comercial (particularmente adecuada a la posibilidad de mantener las mercancías protegidas de lluvia y sol) se refleja incluso en el DRAE: Pórtico, a manera de claustro, que tienen algunos edificios o manzanas de casas en sus fachadas y delante de las puertas y tiendas que hay en ellas. Esa definición apunta también la similitud formal con los claustros monásticos, que también mantienen con los patios de las mezquitas musulmanas. Un espacio religioso cubierto que también tenía funciones civiles, como espacio de reunión ante las iglesias concejiles, era el atrio o pórtico de ciertas iglesias medievales españolas, según señala Wikipedia. Pedraza Pues el precioso pueblo del que estamos hablando es el segoviano de Pedraza. Su configuración, la hace un lugar ideal para el verano, sobre todo por su plaza mayor, una de las más bonitas de nuestro país, y que es uno de los mejores ejemplos de urbanismo tradicional castell
Sus monumentos y calles empedradas hacen de esta villa el lugar ideal para disfrutar del verano
El verano ha llegado con fuerza a España. Los días son cada vez más calurosos, y los amantes de los viajes cuentan cada vez con más dificultades para encontrar el lugar perfecto para escapar del calor. La propuesta que hace LA RAZÓN es un pequeño pueblo en el que los edificios con soportales son uno de sus grandes atractivos, y que permiten que los paseos por sus preciosas calles y la visita a sus impresionantes monumentos sean más agradables.En algunos pueblos, caminar a la sombra es parte del patrimonio. La piedra tiene su propia sabiduría, y la arquitectura tradicional logra vencer el calor con la ayuda de soportales, arcadas y calles cubiertas de diferentes maneras, verdaderos refugios históricos frente al verano. Y los soportales son claves para poder soportar la canícula de los últimos días.Un soportal es el espacio arquitectónico cubierto que, en algunos edificios o manzanas de casas, se dispone ante las entradas para protegerse del calor, la lluvia y el frío, permitiendo el tránsito de peatones. Su forma es la de un porche, galería o pórtico alargado; aunque no se limita a la entrada principal (como sucede en pórticos y atrios). Los soportales recorren toda la fachada de uno o varios edificios; y en el caso de las calles asoportaladas o porticadas continúan en toda la longitud de la calle, muchas veces a ambos lados. Son muy frecuentes en la arquitectura rural española y caracterizan desde la Edad Media las calles comerciales (Calle Mayor) del casco histórico de algunas ciudades. Cuando no responden a un diseño planificado (muchas de ellas son incluso resultado de la autoconstrucción espontánea, que hace crecer orgánicamente las casas a lo largo de generaciones), no hay unidad en sus dimensiones y aspecto (por ejemplo, en la multiplicidad de elementos sustentantes -columnas, pilares o pies derechos-). Unas son adinteladas y otras abovedadas, o sustentadas en galerías de arcos (arquerías o arcadas).Las plazas mayores también suelen estar asoportaladas. Su vinculación a la función comercial (particularmente adecuada a la posibilidad de mantener las mercancías protegidas de lluvia y sol) se refleja incluso en el DRAE: Pórtico, a manera de claustro, que tienen algunos edificios o manzanas de casas en sus fachadas y delante de las puertas y tiendas que hay en ellas.Esa definición apunta también la similitud formal con los claustros monásticos, que también mantienen con los patios de las mezquitas musulmanas. Un espacio religioso cubierto que también tenía funciones civiles, como espacio de reunión ante las iglesias concejiles, era el atrio o pórtico de ciertas iglesias medievales españolas, según señala Wikipedia.PedrazaPues el precioso pueblo del que estamos hablando es el segoviano de Pedraza. Su configuración, la hace un lugar ideal para el verano, sobre todo por su plaza mayor, una de las más bonitas de nuestro país, y que es uno de los mejores ejemplos de urbanismo tradicional castellano. Rode
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