El futuro inmediato de los 147 pasajeros del crucero MV Hondius, retenido desde hace días frente a la costa de Cabo Verde por un brote de hantavirus, depende de las conclusiones del equipo de epidemiólogos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se encuentran a bordo realizando un análisis exhaustivo de la situación.. La inspección, acordada entre la OMS y el Ministerio de Sanidad, se ha convertido en el punto decisivo para determinar si el buque puede continuar su ruta hacia Canarias o si debe permanecer en la zona hasta completar las evacuaciones médicas previstas.. El departamento de Mónica García ha subrayado hoy que no adoptaría ninguna decisión hasta disponer de los datos epidemiológicos que se recojan en Cabo Verde. Es decir, que cualquier movimiento del barco dependerá del informe técnico que elabore la OMS tras la revisión sanitaria.. La organización internacional señaló esta mañana que se planeaba que el crucero se dirigiera a las Islas Canarias, pero Sanidad matizó, poco después, que la escala más pertinente se decidiría únicamente en función de la evaluación epidemiológica que se está realizando en estos momentos en el propio buque. «Hasta entonces, el Ministerio de Sanidad no adoptará ninguna decisión, como así hemos hecho saber a la OMS», indicó el Ministerio en un mensaje en redes sociales.. La misión del equipo técnico de la OMS consiste en evaluar el estado de salud de los pasajeros y tripulantes, identificar posibles nuevos sintomáticos y determinar qué contactos de alto o bajo riesgo existen a bordo. La inspección incluye una revisión epidemiológica completa del buque, con especial atención a la evolución de los casos confirmados y a la situación de los tres pasajeros que presentan fiebre alta o síntomas gastrointestinales y permanecen en observación.. La naviera Oceanwide Expeditions ha informado hace unas horas que, por el momento, no se han detectado nuevos casos con síntomas entre el resto de los pasajeros y la tripulación, y que el ambiente a bordo «se mantiene tranquilo, con los pasajeros generalmente serenos».. Protocolo internacional. En cuanto a la evaluación epidemiológica, la OMS ha recordado que está destinada a «conocer el estado de las personas dentro del barco, poder saber si hay más personas con síntomas y qué contactos de alto riesgo o bajo riesgo hay». Esta información, subrayó, «ayudará a las decisiones sobre los procesos de repatriación y la ruta del barco».. En este tipo de situaciones, la respuesta internacional coordinada recomienda. además. investigar la posible fuente de exposición; realizar una investigación epidemiológica a bordo para clasificar a los pasajeros según su nivel de riesgo; orientar las medidas adicionales antes de cualquier evacuación o desembarco y efectuar pruebas de laboratorio a los casos sospechosos, así como la caracterización del virus implicado.. La inspección que se ha iniciado hoy será determinante para definir el siguiente paso. El equipo de epidemiólogos deberá evaluar si existen nuevos sintomáticos, revisar la clasificación de contactos y analizar las condiciones sanitarias del barco. También deberán valorar la evolución de los casos confirmados y el riesgo potencial para el resto de pasajeros.. Tres grupos de pasajeros. Según han expuesto diversos expertos en epidemiología y salud animal en las últimas horas, lo normal es que, en la inspección, se divida a la población del crucero en tres grupos.. El primero, integrado por pasajeros sin exposición relevante conocida, asintomáticos y sin contacto estrecho con casos. En ellos el riesgo residual es bajo.. El segundo, aquellos con contactos circunstanciales o exposición intermedia, donde el riesgo sigue siendo bajo, aunque no estrictamente nulo.. Por último, convivientes de camarote o contactos muy próximos durante la fase sintomática temprana de algún afectado. Este subgrupo es en el que tiene sentido reforzar la vigilancia.. Los hantavirus son, en su inmensa mayoría, zoonosis transmitidas por roedores, y la transmisión entre personas solo está bien documentada para el virus Andes, y siempre en circunstancias muy concretas de contacto estrecho y prolongado.. Rafael Toledo, catedrático de Parasitología en la Universidad de Valencia, destaca la importancia de identificar la cepa implicada para evaluar el alcance real del brote. Recuerda que en Europa el virus está presente desde hace años y, aun así, «los casos son aislados y muy contados». Incluso en América del Sur, donde se han registrado brotes algo mayores, estos han estado «muy focalizados» y relacionados casi siempre con contacto directo con roedores.. Toledo admite que existen referencias puntuales a transmisión persona a persona, pero únicamente asociadas a la denominada cepa andina y en condiciones muy específicas. «La transmisión interpersonal es muy poco eficiente y no resulta sostenible».
La división de los pasajeros en al menos tres grupos por su riesgo y la desinfección serán determinantes
El futuro inmediato de los 147 pasajeros del crucero MV Hondius, retenido desde hace días frente a la costa de Cabo Verde por un brote de hantavirus, depende de las conclusiones del equipo de epidemiólogos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se encuentran a bordo realizando un análisis exhaustivo de la situación.. La inspección, acordada entre la OMS y el Ministerio de Sanidad, se ha convertido en el punto decisivo para determinar si el buque puede continuar su ruta hacia Canarias o si debe permanecer en la zona hasta completar las evacuaciones médicas previstas.. El departamento de Mónica García ha subrayado hoy que no adoptaría ninguna decisión hasta disponer de los datos epidemiológicos que se recojan en Cabo Verde. Es decir, que cualquier movimiento del barco dependerá del informe técnico que elabore la OMS tras la revisión sanitaria.. La organización internacional señaló esta mañana que se planeaba que el crucero se dirigiera a las Islas Canarias, pero Sanidad matizó, poco después, que la escala más pertinente se decidiría únicamente en función de la evaluación epidemiológica que se está realizando en estos momentos en el propio buque. «Hasta entonces, el Ministerio de Sanidad no adoptará ninguna decisión, como así hemos hecho saber a la OMS», indicó el Ministerio en un mensaje en redes sociales.. La misión del equipo técnico de la OMS consiste en evaluar el estado de salud de los pasajeros y tripulantes, identificar posibles nuevos sintomáticos y determinar qué contactos de alto o bajo riesgo existen a bordo. La inspección incluye una revisión epidemiológica completa del buque, con especial atención a la evolución de los casos confirmados y a la situación de los tres pasajeros que presentan fiebre alta o síntomas gastrointestinales y permanecen en observación.. La naviera Oceanwide Expeditions ha informado hace unas horas que, por el momento, no se han detectado nuevos casos con síntomas entre el resto de los pasajeros y la tripulación, y que el ambiente a bordo «se mantiene tranquilo, con los pasajeros generalmente serenos».. Protocolo internacional. En cuanto a la evaluación epidemiológica, la OMS ha recordado que está destinada a «conocer el estado de las personas dentro del barco, poder saber si hay más personas con síntomas y qué contactos de alto riesgo o bajo riesgo hay». Esta información, subrayó, «ayudará a las decisiones sobre los procesos de repatriación y la ruta del barco».. En este tipo de situaciones, la respuesta internacional coordinada recomienda. además. investigar la posible fuente de exposición; realizar una investigación epidemiológica a bordo para clasificar a los pasajeros según su nivel de riesgo; orientar las medidas adicionales antes de cualquier evacuación o desembarco y efectuar pruebas de laboratorio a los casos sospechosos, así como la caracterización del virus implicado.. La inspección que se ha iniciado hoy será determinante para definir el siguiente paso. El equipo de epidemiólogos deberá evaluar si existen nuevos sintomáticos, revisar la clasificación de contactos y analizar las condiciones sanitarias del barco. También deberán valorar la evolución de los casos confirmados y el riesgo potencial para el resto de pasajeros.. Tres grupos de pasajeros. Según han expuesto diversos expertos en epidemiología y salud animal en las últimas horas, lo normal es que, en la inspección, se divida a la población del crucero en tres grupos.. El primero, integrado por pasajeros sin exposición relevante conocida, asintomáticos y sin contacto estrecho con casos. En ellos el riesgo residual es bajo.. El segundo, aquellos con contactos circunstanciales o exposición intermedia, donde el riesgo sigue siendo bajo, aunque no estrictamente nulo.. Por último, convivientes de camarote o contactos muy próximos durante la fase sintomática temprana de algún afectado. Este subgrupo es en el que tiene sentido reforzar la vigilancia.. Los hantavirus son, en su inmensa mayoría, zoonosis transmitidas por roedores, y la transmisión entre personas solo está bien documentada para el virus Andes, y siempre en circunstancias muy concretas de contacto estrecho y prolongado.. Rafael Toledo, catedrático de Parasitología en la Universidad de Valencia, destaca la importancia de identificar la cepa implicada para evaluar el alcance real del brote. Recuerda que en Europa el virus está presente desde hace años y, aun así, «los casos son aislados y muy contados». Incluso en América del Sur, donde se han registrado brotes algo mayores, estos han estado «muy focalizados» y relacionados casi siempre con contacto directo con roedores.. Toledo admite que existen referencias puntuales a transmisión persona a persona, pero únicamente asociadas a la denominada cepa andina y en condiciones muy específicas. «La transmisión interpersonal es muy poco eficiente y no resulta sostenible».
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