El Bayern y el PSG juegan la segunda parte de una semifinal inolvidable de la Champions. Son tantas las expectativas levantadas tras el 5-4 de la ida que es muy complicado que se cumplan en el encuentro de este miércoles. Pero tanto Luis Enrique como Kompany, entrenadores del equipo francés y del conjunto alemán van a seguir a lo suyo, a atacar porque si hay que morir (y uno morirá) que sea de la manera más hermosa posible. El asturiano, quizá por eso, ha rescatado el espíritu de Rafa Nadal, que hizo del esfuerzo una forma de vivir y ganar.. Rafa Nadal como ejemplo. El Bayern, necesitado de una victoria para remontar el resultado adverso de la ida y alcanzar la final tras seis años de sequía en la máxima competición europea, sabe que no puede especular, mientras que el PSG, campeón en ejercicio, buscará capitalizar la ventaja obtenida en el Parque de los Príncipes para defender su título. Luis Enrique ha enfatizado la necesidad de un nivel de competitividad sin precedentes para su equipo ante el Bayern, comparando el desafío con la motivación que sentía Rafa Nadal al enfrentarse a rivales de la talla de Djokovic y Federer. El técnico asturiano del PSG sugiere que el conocimiento de las virtudes del Bayern debe impulsar a su escuadra a mejorar su rendimiento, entendiendo que para sobrevivir en la Champions League, especialmente en fases tan avanzadas, la exigencia es máxima y el rival nunca da tregua. «Necesitamos ser más competitivos que nunca», decía ayer Luis Enrique en la conferencia de Prensa anterior al encuentro de esta noche. «Recuerdo que Rafa Nadal decía que cada partido contra Djokovic y Federer era una motivación para mejorar. Conocemos las fortalezas del Bayern, pero eso debería motivarnos a elevar nuestro nivel de rendimiento».. Otro partido abierto. Se anticipa otro encuentro abierto y ofensivo, con ambos equipos buscando la portería rival desde el pitido inicial, aunque es probable que los tridentes ofensivos no repitan el nivel de inspiración del primer partido en París, donde jugadores como Luis Díaz, Harry Kane, Michael Olise, Ousmane Dembélé, Kvicha Kvaratskhelia y Désiré Doué fueron protagonistas de los goles y las ocasiones. El primer partido se caracterizó por espacios, contragolpes y alternativas ofensivas, un correcalles que pudo haber sido aún más abultado si la puntería hubiera sido más certera, y que ahora el PSG podría intentar controlar para evitar un desgaste excesivo.. Pocos cambios en ambos equipos. Luis Enrique podría incluir a Fabián Ruiz en el mediocampo para dar más control y evitar ese «correcalles» del primer encuentro, uniéndose así a los habituales Vitinha y Joao Neves en el centro del campo parisino, buscando un equilibrio que les permita gestionar mejor el ritmo del partido. Warren Zaire-Emery podría ocupar el lateral derecho, sustituyendo al lesionado Achraf Hakimi, cuya ausencia es la única baja relevante para el PSG en Múnich. Por su parte, Vincent Kompany podría realizar un cambio en la defensa local, con Konrad Laimer en el lateral izquierdo, reemplazando a Alphonso Davies, quien tuvo dificultades en el primer partido contra el PSG, mientras que Joshua Kimmich, Aleksandar Pavlovic y Jamal Musiala intentarán dominar el centro del campo para el Bayern, asegurando que la batalla táctica y física sea tan intensa como la que se vivió en París.
Esta noche del miércoles se disputa la vuelta más esperada de la semifinal de la Champions. Se espera un espectáculo de goles y fútbol
El Bayern y el PSG juegan la segunda parte de una semifinal inolvidable de la Champions. Son tantas las expectativas levantadas tras el 5-4 de la ida que es muy complicado que se cumplan en el encuentro de este miércoles. Pero tanto Luis Enrique como Kompany, entrenadores del equipo francés y del conjunto alemán van a seguir a lo suyo, a atacar porque si hay que morir (y uno morirá) que sea de la manera más hermosa posible. El asturiano, quizá por eso, ha rescatado el espíritu de Rafa Nadal, que hizo del esfuerzo una forma de vivir y ganar.. Rafa Nadal como ejemplo. El Bayern, necesitado de una victoria para remontar el resultado adverso de la ida y alcanzar la final tras seis años de sequía en la máxima competición europea, sabe que no puede especular, mientras que el PSG, campeón en ejercicio, buscará capitalizar la ventaja obtenida en el Parque de los Príncipes para defender su título. Luis Enrique ha enfatizado la necesidad de un nivel de competitividad sin precedentes para su equipo ante el Bayern, comparando el desafío con la motivación que sentía Rafa Nadal al enfrentarse a rivales de la talla de Djokovic y Federer. El técnico asturiano del PSG sugiere que el conocimiento de las virtudes del Bayern debe impulsar a su escuadra a mejorar su rendimiento, entendiendo que para sobrevivir en la Champions League, especialmente en fases tan avanzadas, la exigencia es máxima y el rival nunca da tregua. «Necesitamos ser más competitivos que nunca», decía ayer Luis Enrique en la conferencia de Prensa anterior al encuentro de esta noche. «Recuerdo que Rafa Nadal decía que cada partido contra Djokovic y Federer era una motivación para mejorar. Conocemos las fortalezas del Bayern, pero eso debería motivarnos a elevar nuestro nivel de rendimiento».. Otro partido abierto. Se anticipa otro encuentro abierto y ofensivo, con ambos equipos buscando la portería rival desde el pitido inicial, aunque es probable que los tridentes ofensivos no repitan el nivel de inspiración del primer partido en París, donde jugadores como Luis Díaz, Harry Kane, Michael Olise, Ousmane Dembélé, Kvicha Kvaratskhelia y Désiré Doué fueron protagonistas de los goles y las ocasiones. El primer partido se caracterizó por espacios, contragolpes y alternativas ofensivas, un correcalles que pudo haber sido aún más abultado si la puntería hubiera sido más certera, y que ahora elPSG podría intentar controlar para evitar un desgaste excesivo.. Pocos cambios en ambos equipos. Luis Enrique podría incluir a Fabián Ruiz en el mediocampo para dar más control y evitar ese «correcalles» del primer encuentro, uniéndose así a los habituales Vitinha y Joao Neves en el centro del campo parisino, buscando un equilibrio que les permita gestionar mejor el ritmo del partido. Warren Zaire-Emery podría ocupar el lateral derecho, sustituyendo al lesionado Achraf Hakimi, cuya ausencia es la única baja relevante para el PSG en Múnich. Por su parte, Vincent Kompany podría realizar un cambio en la defensa local, con Konrad Laimer en el lateral izquierdo, reemplazando a Alphonso Davies, quien tuvo dificultades en el primer partido contra el PSG, mientras que Joshua Kimmich, Aleksandar Pavlovic y Jamal Musiala intentarán dominar el centro del campo para el Bayern, asegurando que la batalla táctica y física sea tan intensa como la que se vivió en París.
Fútbol hoy: Últimas noticias en La Razón
