El mercado inmobiliario andaluz tiene dos velocidades y la hipoteca es el indicador que las separa con mayor precisión. Un análisis de UVE Valoraciones, firma homologada de tasación inmobiliaria, elaborado a partir de los datos anualizados del Instituto Nacional de Estadística (INE), revela que casi tres de cada diez viviendas vendidas en España en los últimos doce meses se compraron sin financiación bancaria. El porcentaje nacional se sitúa en el 71,56% de operaciones con hipoteca, pero las cifras provinciales cuentan una historia distinta según se mire al interior o a la costa, a la gran ciudad o al municipio turístico.. En Andalucía, esa brecha es especialmente pronunciada. Almería encabeza el pago al contado en la comunidad: solo el 53,16% de sus viviendas se compraron con hipoteca en los últimos doce meses, lo que significa que casi una de cada dos operaciones se cerró sin crédito bancario. Le sigue Jaén, con un 58,39% de financiación, y Granada, con un 63,59%. Córdoba y Málaga se sitúan en torno al 63-65%, mientras que Huelva alcanza el 71,26%, prácticamente en la media nacional. Cádiz sube hasta el 76,52%. En el extremo opuesto, Sevilla es la provincia andaluza que más se parece a las grandes urbes del norte: el 88,94% de sus compraventas llevan hipoteca, un porcentaje que la acerca a Madrid (94,79%) o Vizcaya (94,54%) y que refleja el peso del comprador final que depende del crédito para acceder a su vivienda habitual.. La explicación no es económica en sentido estricto, sino sociológica. Germán Pérez Barrio, presidente de UVE Valoraciones,señala que «el porcentaje de financiación funciona como el termómetro que permite identificar quién está comprando en cada zona». En las grandes ciudades, el usuario final necesita el crédito de forma casi sistemática. En las zonas turísticas –y Almería, Málaga o Granada tienen un fuerte componente inversor, tanto nacional como extranjero–, quien compra suele no necesitar financiación o se financia por otras vías. Un tercer grupo lo conforman las provincias con baja actividad inmobiliaria, donde los precios bajos hacen posible la compra sin endeudamiento.. Málaga es el caso más llamativo de la dualidad andaluza. Con 36.351 transacciones en doce meses –la segunda provincia andaluza por volumen tras Sevilla con 26.868– y solo 23.826 hipotecas, acumula casi 12.500 operaciones al contado. Su porcentaje de financiación del 65,54% la sitúa entre las provincias más «inversoras» del país, junto a Alicante (45,41%) o Murcia (58,55%).. El informe de UVE Valoraciones incorpora una perspectiva histórica que ayuda a entender la magnitud del cambio. Antes de 2014, los porcentajes de financiación superaban el 100% en muchas provincias porque era práctica habitual hipotecar o rehipotecar la vivienda para obtener crédito destinado al consumo, no a la compra de inmuebles. Desde entonces, el ciclo se invirtió: las compras sin hipoteca no han dejado de crecer, con la única excepción del año del confinamiento, y se han mostrado inmunes a las subidas de tipos de interés que sí frenaron el mercado hipotecario entre 2022 y 2024.. Desde mediados de 2024, el porcentaje de viviendas financiadas había iniciado un leve repunte al calor de la bajada del Euríbor. Ese impulso afronta ahora una nueva amenaza: la inestabilidad geopolítica internacional y las expectativas de subida de tipos derivadas del conflicto en Oriente Medio.. En Andalucía, eso significa que Sevilla podría ver encarecerse su acceso a la vivienda mientras Almería o Málaga seguirían operando con la misma lógica de siempre: el que puede, paga al contado; el que no puede, espera.
Sevilla es la excepción andaluza: más del 88% de las compraventas de inmuebles conllevan una hipoteca
El mercado inmobiliario andaluz tiene dos velocidades y la hipoteca es el indicador que las separa con mayor precisión. Un análisis de UVE Valoraciones, firma homologada de tasación inmobiliaria, elaborado a partir de los datos anualizados del Instituto Nacional de Estadística (INE), revela que casi tres de cada diez viviendas vendidas en España en los últimos doce meses se compraron sin financiación bancaria. El porcentaje nacional se sitúa en el 71,56% de operaciones con hipoteca, pero las cifras provinciales cuentan una historia distinta según se mire al interior o a la costa, a la gran ciudad o al municipio turístico.. En Andalucía, esa brecha es especialmente pronunciada. Almería encabeza el pago al contado en la comunidad: solo el 53,16% de sus viviendas se compraron con hipoteca en los últimos doce meses, lo que significa que casi una de cada dos operaciones se cerró sin crédito bancario. Le sigue Jaén, con un 58,39% de financiación, y Granada, con un 63,59%. Córdoba y Málaga se sitúan en torno al 63-65%, mientras que Huelva alcanza el 71,26%, prácticamente en la media nacional. Cádiz sube hasta el 76,52%. En el extremo opuesto, Sevilla es la provincia andaluza que más se parece a las grandes urbes del norte: el 88,94% de sus compraventas llevan hipoteca, un porcentaje que la acerca a Madrid (94,79%) o Vizcaya (94,54%) y que refleja el peso del comprador final que depende del crédito para acceder a su vivienda habitual.. La explicación no es económica en sentido estricto, sino sociológica. Germán Pérez Barrio, presidente de UVE Valoraciones,señala que «el porcentaje de financiación funciona como el termómetro que permite identificar quién está comprando en cada zona». En las grandes ciudades, el usuario final necesita el crédito de forma casi sistemática. En las zonas turísticas –y Almería, Málaga o Granada tienen un fuerte componente inversor, tanto nacional como extranjero–, quien compra suele no necesitar financiación o se financia por otras vías. Un tercer grupo lo conforman las provincias con baja actividad inmobiliaria, donde los precios bajos hacen posible la compra sin endeudamiento.. Málaga es el caso más llamativo de la dualidad andaluza. Con 36.351 transacciones en doce meses –la segunda provincia andaluza por volumen tras Sevilla con 26.868– y solo 23.826 hipotecas, acumula casi 12.500 operaciones al contado. Su porcentaje de financiación del 65,54% la sitúa entre las provincias más «inversoras» del país, junto a Alicante (45,41%) o Murcia (58,55%).. El informe de UVE Valoraciones incorpora una perspectiva histórica que ayuda a entender la magnitud del cambio. Antes de 2014, los porcentajes de financiación superaban el 100% en muchas provincias porque era práctica habitual hipotecar o rehipotecar la vivienda para obtener crédito destinado al consumo, no a la compra de inmuebles. Desde entonces, el ciclo se invirtió: las compras sin hipoteca no han dejado de crecer, con la única excepción del año del confinamiento, y se han mostrado inmunes a las subidas de tipos de interés que sí frenaron el mercado hipotecario entre 2022 y 2024.. Desde mediados de 2024, el porcentaje de viviendas financiadas había iniciado un leve repunte al calor de la bajada del Euríbor. Ese impulso afronta ahora una nueva amenaza: la inestabilidad geopolítica internacional y las expectativas de subida de tipos derivadas del conflicto en Oriente Medio.. En Andalucía, eso significa que Sevilla podría ver encarecerse su acceso a la vivienda mientras Almería o Málaga seguirían operando con la misma lógica de siempre: el que puede, paga al contado; el que no puede, espera.
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