Pasó la resaca de las Hogueras de San Juan; esa borrachera de emociones y pólvora en la que, tanto si se milita en la liga de los «pro» fiestas como en la de los «anti», el tiempo queda en suspenso. Una vez recuperados, cada uno a su manera y con el termómetro recordándonos que el cambio climático aprieta y ahoga, llega un bofetón de realidad en forma de viviendas de protección pública; es decir, de Les Naus. Y llega como un jarro de agua fría que, pese al calor, desearíamos que no cayera sobre nuestras cabezas. Y así, como si nada y de repente, el exconcejal de Hacienda, Toni Gallego, del PP, desveló el jueves en la comisión de investigación sobre las viviendas de Les Naus de Les Corts, que, en el pleno de julio de 2024, conoció, de boca de la exconcejal de Urbanismo Rocío Gómez, que ella era adjudicataria de un piso en Les Naus. Algo que compromete, y mucho, al alcalde de Alicante, Luis Barcala, y a su equipo de gobierno. Las preguntas son obvias. Si Gallego lo supo entonces -la propia Gómez le pidió que contestara en ese pleno a una cuestión sobre Les Naus, aduciendo que ella tenía una vivienda allí- ¿lo sabía el propio Barcala? ¿Lo sabían también otros miembros de su gobierno? Antes de la comisión de Les Corts, el 29 de enero, y a modo también de bofetada, los ciudadanos se encontraron en un titular de prensa que unos pisos, concebidos para favorecer a personas con recursos económicos limitados, habían caído en manos de cargos públicos y funcionarios municipales. Hagan cálculos, de julio de 2024 a enero de 2026. Y, mientras la madeja se desenreda, en Les Corts compareció también Miguel Ángel Pavón, de Guanyar, y vicealcalde cuando la parcela municipal en la que se edificó Les Naus, debía valorarse y venderse. «No sé qué hago aquí», dijo. Pues eso, no sé cómo hemos llegado hasta aquí.
Si el exconcejal Toni Gallego supo en julio de 2024 que la exconcejal Rocío Gómez tenía un piso en Les Naus ¿lo sabía entonces Luis Barcala?
Pasó la resaca de las Hogueras de San Juan; esa borrachera de emociones y pólvora en la que, tanto si se milita en la liga de los «pro» fiestas como en la de los «anti», el tiempo queda en suspenso. Una vez recuperados, cada uno a su manera y con el termómetro recordándonos que el cambio climático aprieta y ahoga, llega un bofetón de realidad en forma de viviendas de protección pública; es decir, de Les Naus. Y llega como un jarro de agua fría que, pese al calor, desearíamos que no cayera sobre nuestras cabezas.Y así, como si nada y de repente, el exconcejal de Hacienda, Toni Gallego, del PP, desveló el jueves en la comisión de investigación sobre las viviendas de Les Naus de Les Corts, que, en el pleno de julio de 2024, conoció, de boca de la exconcejal de Urbanismo Rocío Gómez, que ella era adjudicataria de un piso en Les Naus. Algo que compromete, y mucho, al alcalde de Alicante, Luis Barcala, y a su equipo de gobierno.Las preguntas son obvias. Si Gallego lo supo entonces -la propia Gómez le pidió que contestara en ese pleno a una cuestión sobre Les Naus, aduciendo que ella tenía una vivienda allí- ¿lo sabía el propio Barcala? ¿Lo sabían también otros miembros de su gobierno?Antes de la comisión de Les Corts, el 29 de enero, y a modo también de bofetada, los ciudadanos se encontraron en un titular de prensa que unos pisos, concebidos para favorecer a personas con recursos económicos limitados, habían caído en manos de cargos públicos y funcionarios municipales. Hagan cálculos, de julio de 2024 a enero de 2026.Y, mientras la madeja se desenreda, en Les Corts compareció también Miguel Ángel Pavón, de Guanyar, y vicealcalde cuando la parcela municipal en la que se edificó Les Naus, debía valorarse y venderse. «No sé qué hago aquí», dijo.Pues eso, no sé cómo hemos llegado hasta aquí.
Noticias de la Comunidad Valenciana en La Razón
