El domingo 20 de abril estábamos en la Plaza San Pedro admirando la fortaleza del Papa Francisco que a pesar de su fragilidad impartió la bendición Urbi et Orbi desde la logia de la Basílica de San Pedro y recorrió la plaza en el papa móvil.. Esta es la última foto que le hice ese domingo con mi móvil:. No imaginamos nunca que, a la mañana siguiente, 21 de abril a las 7:35 de la mañana moriría. Era festivo en Italia, se festejaba la Pasquetta, (La Pasquetta se celebra el lunes siguiente al Domingo de Resurrección en Italia, es una jornada festiva, los italianos suelen celebrarla al aire libre, con excursiones, comidas campestres y reuniones con amigos o familia. Ese lunes desde muy temprano, los planes de pasar el día en la playa o pasear en bicicleta cambiaron en ese instante.. Matteo Bruni, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede nos reunió a los periodistas acreditados en el Vaticano para darnos la noticia oficial del fallecimiento del Santo Padre y nos comunicó que el cuerpo del Pontífice ya estaba reposando en la capilla de la Casa Santa Marta, la Domus Sanctae Marthae. Una de las capillas ubicadas dentro de la casa en donde había decidido vivir durante su pontificado, renunciando a residir en el Palacio Apostólico como lo habían hecho sus antecesores.. Muy temprano nos enviaron el certificado de su muerte:. El silencio en la Via della Conciliazione era sepulcral. El recogimiento de los fieles que se fueron acercando sobrecogía. Salí de la oficina de prensa de la Santa Sede a la Plaza San Pedro, que está a solo unos pasos. No cesaban de llegar personas de todas las edades, de diferentes nacionalidades, con tantas lenguas y religiones diversas pero me fui a buscar a italianos pensando que para los residentes en Roma no sería la primera vez que acudían a la Plaza San Pedro a despedir a un papa.. Walter y Daniela de Roma Norte: “No lo esperábamos y hemos venido a rezar por el Papa Francisco. ”. Continuaron llegando sin cesar cientos y cientos de personas. Angelo y Paola, vestidos de ciclistas en plena Plaza San Pedro: “Estábamos regresando de hacer una vuelta en bicicleta cuando nos hemos enterado de la noticia, habíamos llegado ya a Ostia, cerca de Fiumicino y decidimos venir a despedir a Francisco”. Se enteraron porque la hija de Angelo le llamó y le dijo: “Papá se murió el Papa”.. Maurizio y Matteo Boroni padre e hijo (pequeño) también llegaron a la Plaza San Pedro al conocer la noticia: “Estamos aquí por lo que ha pasado” explica el padre de Matteo “Este es un lugar a donde siempre hemos venido y no podíamos faltar hoy” Matteo su hijo comentó que había visto al papa dos veces en su vida. Su padre continuaba a explicar: “Lo hemos sabido por la tele a las 7:34 hrs. y decidimos venir a estar aquí con el niño”.. Desde el momento que se supo el fallecimiento de Francisco, la plaza en donde suele sentirse siempre algarabía con la presencia de los cientos de miles de fieles y más aun cuando aparece el Papa, se convirtió en un espacio silencioso y triste.. Fueron muchos los partes médicos que nos mandaron cuando estuvo ingresado y que cada día alrededor de las 19.00 hrs. llegaban con noticias, unas alentadoras y otras muy preocupantes. Yo quise ir publicando cada día el texto íntegro de cada parte, porque así difundía lo que decían sus médicos tal cual, unos días eran noticias alentadoras otros días menos. Pero el Papa Francisco no se quería ir, quería continuar con su pontificado y luchó hasta el final para estar con nosotros. Salió del hospital y todos respiramos, con la ilusión de que ya estando en su casa (Casa Santa Marta en la Ciudad del Vaticano) se mejoraría más rápido.. Unos días antes de su fallecimiento, exactamente el jueves santo (17 de abril de 2025) Francisco visitó la cárcel (Casa Circondariale di Regina Coeli, Roma) y tuvo un gesto que llamó la atención: Le mandó un beso todos los encarcelados. El cardenal Cardinale Rolandas Makrickas, Arcipreste de la Basílica Santa María la Mayor, al día siguiente de su fallecimiento me contó: “El sábado 12 de abril, la vigilia del Domingo de Ramos, el Santo Padre vino a rezarle a la virgen, a su virgen y antes de marcharse me dijo: La señora me ha dicho que ya me está esperando, ve prepando mi tumba”.. El Papa Francisco sabía que eran sus últimos días y a pesar de su gran debilidad, dejó todo claro, cómo quería ser sepultado, cómo quería que lo despidieran y hacer su último recorrido por la Roma que tanto quiso para reposar para siempre cerca de su querida Virgen en la Basílica Santa María la Mayor de Roma llamada :»Salus Populi Romani».. Roma no dejó de despedirle, hasta ya muy entrada la noche, hoy hace un año, miles de fieles acudieron a despedir al Papa Francisco, en un silencio que hablaba por todos.
21 de abril, 2025. Así fueron las primeras horas tras la muerte del papa Francisco, así las vivimos en el Vaticano. Después del anuncio, bastaron unos minutos para que la plaza Plaza San Pedro se colmara. Desde entonces, y hasta la noche, no cesó la llegada de fieles, envueltos en un silencio que impresionaba.
El domingo 20 de abril estábamos en la Plaza San Pedro admirando la fortaleza del Papa Francisco que a pesar de su fragilidad impartió la bendición Urbi et Orbi desde la logia de la Basílica de San Pedro y recorrió la plaza en el papa móvil.. Esta es la última foto que le hice ese domingo con mi móvil:. No imaginamos nunca que, a la mañana siguiente, 21 de abril a las 7:35 de la mañana moriría. Era festivo en Italia, se festejaba la Pasquetta, (La Pasquetta se celebra el lunes siguiente al Domingo de Resurrección en Italia, es una jornada festiva, los italianos suelen celebrarla al aire libre, con excursiones, comidas campestres y reuniones con amigos o familia. Ese lunes desde muy temprano, los planes de pasar el día en la playa o pasear en bicicleta cambiaron en ese instante.. Matteo Bruni, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede nos reunió a los periodistas acreditados en el Vaticano para darnos la noticia oficial del fallecimiento del Santo Padre y nos comunicó que el cuerpo del Pontífice ya estaba reposando en la capilla de la Casa Santa Marta, la Domus Sanctae Marthae. Una de las capillas ubicadas dentro de la casa en donde había decidido vivir durante su pontificado, renunciando a residir en el Palacio Apostólico como lo habían hecho sus antecesores.. Muy temprano nos enviaron el certificado de su muerte:. El silencio en la Via della Conciliazione era sepulcral. El recogimiento de los fieles que se fueron acercando sobrecogía. Salí de la oficina de prensa de la Santa Sede a la Plaza San Pedro, que está a solo unos pasos. No cesaban de llegar personas de todas las edades, de diferentes nacionalidades, con tantas lenguas y religiones diversas pero me fui a buscar a italianos pensando que para los residentes en Roma no sería la primera vez que acudían a la Plaza San Pedro a despedir a un papa.. Walter y Daniela de Roma Norte: “No lo esperábamos y hemos venido a rezar por el Papa Francisco. ”. Continuaron llegando sin cesar cientos y cientos de personas. Angelo y Paola, vestidos de ciclistas en plena Plaza San Pedro: “Estábamos regresando de hacer una vuelta en bicicleta cuando nos hemos enterado de la noticia, habíamos llegado ya a Ostia, cerca de Fiumicino y decidimos venir a despedir a Francisco”. Se enteraron porque la hija de Angelo le llamó y le dijo: “Papá se murió el Papa”.. Maurizio y Matteo Boroni padre e hijo (pequeño) también llegaron a la Plaza San Pedro al conocer la noticia: “Estamos aquí por lo que ha pasado” explica el padre de Matteo “Este es un lugar a donde siempre hemos venido y no podíamos faltar hoy” Matteo su hijo comentó que había visto al papa dos veces en su vida. Su padre continuaba a explicar: “Lo hemos sabido por la tele a las 7:34 hrs. y decidimos venir a estar aquí con el niño”.. Desde el momento que se supo el fallecimiento de Francisco, la plaza en donde suele sentirse siempre algarabía con la presencia de los cientos de miles de fieles y más aun cuando aparece el Papa, se convirtió en un espacio silencioso y triste.. Fueron muchos los partes médicos que nos mandaron cuando estuvo ingresado y que cada día alrededor de las 19.00 hrs. llegaban con noticias, unas alentadoras y otras muy preocupantes. Yo quise ir publicando cada día el texto íntegro de cada parte, porque así difundía lo que decían sus médicos tal cual, unos días eran noticias alentadoras otros días menos. Pero el Papa Francisco no se quería ir, quería continuar con su pontificado y luchó hasta el final para estar con nosotros. Salió del hospital y todos respiramos, con la ilusión de que ya estando en su casa (Casa Santa Marta en la Ciudad del Vaticano) se mejoraría más rápido.. Unos días antes de su fallecimiento, exactamente el jueves santo (17 de abril de 2025) Francisco visitó la cárcel (Casa Circondariale di Regina Coeli, Roma) y tuvo un gesto que llamó la atención: Le mandó un beso todos los encarcelados. El cardenal Cardinale Rolandas Makrickas, Arcipreste de la Basílica Santa María la Mayor, al día siguiente de su fallecimiento me contó: “El sábado 12 de abril, la vigilia del Domingo de Ramos, el Santo Padre vino a rezarle a la virgen, a su virgen y antes de marcharse me dijo: La señora me ha dicho que ya me está esperando, ve prepando mi tumba”.. El Papa Francisco sabía que eran sus últimos días y a pesar de su gran debilidad, dejó todo claro, cómo quería ser sepultado, cómo quería que lo despidieran y hacer su último recorrido por la Roma que tanto quiso para reposar para siempre cerca de su querida Virgen en la Basílica Santa María la Mayor de Roma llamada :»Salus Populi Romani».. Roma no dejó de despedirle, hasta ya muy entrada la noche, hoy hace un año, miles de fieles acudieron a despedir al Papa Francisco, en un silencio que hablaba por todos.
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