La magnitud del espacio es todo un reto para los astrónomos. Gracias a la observación y estudio de estos profesionales se pueden detectar fenómenos como el descubierto hace relativamente poco en Sudáfrica. Varios expertos en astronomía que utilizan el radiotelescopio MeerKAT han detectado el ‘láser espacial’ más distante jamás detectado.. Se trata de megamáser de hidroxilo producido en una galaxia en plena fusión (HATLAS J142935.3–002836) que se encuentra a más de a más de 8 mil millones de años luz de distancia. Este hallazgo se enmarca ahora en un estudio pionero liderado por la Universidad de Pretoria (UP) ya que abre una nueva frontera en la radioastronomía.. ¿Qué es exactamente este ‘láser cósmico’?. Tal y como explican desde el estudio, los megamáseres de hidroxilo son reconocidos como láseres espaciales ya que se tratan de emisiones de radio extremadamente brillantes que se producen cuando las moléculas de hidroxilo en galaxias ricas en gas y en proceso de fusión chocan entre sí.. «Estas colisiones cósmicas comprimen el gas y estimulan grandes reservas de moléculas de hidroxilo para amplificar la emisión de radio. El mecanismo físico es muy similar al de los láseres terrestres, pero opera a una longitud de onda mucho mayor, de unos 18 centímetros, en lugar de la luz visible para nuestros ojos», explican el Dr. Thato Manamela y Prof. Roger Deane en el estudio.. El término de megamáser que utilizan en la investigación se da aquella luz de radio que brilla excepcionalmente. «Un «faro cósmico» que puede observarse a través de vastas extensiones del Universo», explican.. Una impresionante luz a 8 mil millones de años luz. Lo sorprendente de este descubrimiento se debe a su distancia. Tal y como indican desde el estudio, esta observación es tan lejana que lo que ven es el láser que se formó cuando el Universo tenía menos de la mitad de su edad actual. Este dato es el que le hace, por tanto, ser el láser cósmico más distante y luminoso hallado hasta la fecha. Es tal el brillo de su luz, que la investigación se plantea, incluso, si su definición debería ser la de gigamáser.. «Este sistema es verdaderamente extraordinario», ha afirmado el Dr. Thato Manamela, investigador postdoctoral financiado por SARAO en la Universidad de Pretoria y autor principal del nuevo estudio. Y, es que, esta observación se explica también debido a la combinación de la potencia de MeerKAT y el fenómeno de lente gravitacional fuerte, teorizado por Einstein. Estamos observando el equivalente radioeléctrico de un láser a medio camino del universo. No solo eso, sino que, durante su viaje a la Tierra, las ondas de radio se amplifican aún más por una galaxia en primer plano perfectamente alineada, aunque sin relación aparente. Esta galaxia actúa como una lente, como una gota de agua sobre un cristal, porque su masa curva el espacio-tiempo local. Así pues, tenemos un láser de radio que atraviesa un telescopio cósmico antes de ser detectado por el potente radiotelescopio MeerKAT, lo que en conjunto permite un descubrimiento maravillosamente fortuito», ha explicado.
Este descubrimiento abre una nueva puerta en la radioastronomía.
La magnitud del espacio es todo un reto para los astrónomos. Gracias a la observación y estudio de estos profesionales se pueden detectar fenómenos como el descubierto hace relativamente poco en Sudáfrica. Varios expertos en astronomía que utilizan el radiotelescopio MeerKAT han detectado el ‘láser espacial’ más distante jamás detectado.. Se trata de megamáser de hidroxilo producido en una galaxia en plena fusión (HATLAS J142935.3–002836) que se encuentra a más de a más de 8 mil millones de años luz de distancia. Este hallazgo se enmarca ahora en un estudio pionero liderado por la Universidad de Pretoria (UP) ya que abre una nueva frontera en la radioastronomía.. ¿Qué es exactamente este ‘láser cósmico’?. Tal y como explican desde el estudio, los megamáseres de hidroxilo son reconocidos como láseres espaciales ya que se tratan de emisiones de radio extremadamente brillantes que se producen cuando las moléculas de hidroxilo en galaxias ricas en gas y en proceso de fusión chocan entre sí.. «Estas colisiones cósmicas comprimen el gas y estimulan grandes reservas de moléculas de hidroxilo para amplificar la emisión de radio. El mecanismo físico es muy similar al de los láseres terrestres, pero opera a una longitud de onda mucho mayor, de unos 18 centímetros, en lugar de la luz visible para nuestros ojos», explican el Dr. Thato Manamela y Prof. Roger Deane en el estudio.. El término de megamáser que utilizan en la investigación se da aquella luz de radio que brilla excepcionalmente. «Un «faro cósmico» que puede observarse a través de vastas extensiones del Universo», explican.. Una impresionante luz a 8 mil millones de años luz. Lo sorprendente de este descubrimiento se debe a su distancia. Tal y como indican desde el estudio, esta observación es tan lejana que lo que ven es el láser que se formó cuando el Universo tenía menos de la mitad de su edad actual. Este dato es el que le hace, por tanto, ser el láser cósmico más distante y luminoso hallado hasta la fecha. Es tal el brillo de su luz, que la investigación se plantea, incluso, si su definición debería ser la de gigamáser.. «Este sistema es verdaderamente extraordinario», ha afirmado el Dr. Thato Manamela, investigador postdoctoral financiado por SARAO en la Universidad de Pretoria y autor principal del nuevo estudio. Y, es que, esta observación se explica también debido a la combinación de la potencia de MeerKAT y el fenómeno de lente gravitacional fuerte, teorizado por Einstein. Estamos observando el equivalente radioeléctrico de un láser a medio camino del universo. No solo eso, sino que, durante su viaje a la Tierra, las ondas de radio se amplifican aún más por una galaxia en primer plano perfectamente alineada, aunque sin relación aparente. Esta galaxia actúa como una lente, como una gota de agua sobre un cristal, porque su masa curva el espacio-tiempo local. Así pues, tenemos un láser de radio que atraviesa un telescopio cósmico antes de ser detectado por el potente radiotelescopio MeerKAT, lo que en conjunto permite un descubrimiento maravillosamente fortuito», ha explicado.
