Skip to content
Crónica Actual
  miércoles 6 mayo 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
6 de mayo de 2026Almería lidera el pago de pisos al contado con casi la mitad de operaciones 6 de mayo de 2026Europa cuestiona el registro estatal y agrava el choque por los pisos turísticos 6 de mayo de 2026El PP se juega la mayoría en Málaga, Córdoba, Huelva y Jaén 6 de mayo de 2026Zapatero: «España vive el mejor momento de su historia» 6 de mayo de 2026Suecia anuncia la creación de una nueva agencia de espionaje en medio de la guerra de Ucrania 6 de mayo de 2026El Supremo avala que los profesores de Enfermería no tengan que colegiarse si sólo ejercen la docencia 6 de mayo de 2026El Estadio de La Cartuja cumple 27 años: de erial a sede de un Mundial 6 de mayo de 2026Elisa Beni: «Me preocupa la deriva del PSOE hacia el populismo y la extrema izquierda» 6 de mayo de 2026Fuego marino, un arma secreta bizantina 6 de mayo de 2026Niña Polaca quiere tener esperanza (aún sin verla)
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  España  Andalucía  Voces desde dentro del Alvia: «¿Cuándo me sacas a mí?»
AndalucíaEspaña

Voces desde dentro del Alvia: «¿Cuándo me sacas a mí?»

22 de enero de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

«Necesito contar lo que he vivido, me ayuda hablar con personas como vosotros», cuenta José Moreno, vecino de Adamuz y una de las primeras personas en llegar al siniestrado tren Alvia. Su testimonio es un boceto de esos primeros momentos de caos, desesperanza, muerte y también valentía, vividos dentro de los vagones más afectados por la tragedia ferroviaria.. José llegó al lugar del accidente con su propio coche, avisado por un familiar, cuando todavía no se había delimitado el acceso y los primeros pasajeros salían como podían de los vagones. Junto a su mujer, comenzó a ayudar sin instrucciones ni protocolos, movido únicamente por el impulso de quien entiende que allí no hay tiempo que perder. «Había gente saliendo, desorientada, en shock. Lo primero era echar una mano, bajar a quien podía bajar», recuerda. Una escalera apoyada sobre uno de los vagones permitió comenzar la evacuación. José subió y empezó a ayudar a descender a los heridos. En ese momento, dice, todavía no se era plenamente consciente de la magnitud de la tragedia. «Sabes que es grave, pero no sabes hasta qué punto».. Esa percepción cambió de golpe cuando, desde las vías, comenzaron a aparecer personas caminando en la oscuridad con linternas. Alguien gritó que había otro tren. Sin pensarlo, bajó de la escalera y corrió junto a un policía nacional de paisano hacia el segundo convoy. A medida que avanzaba, el paisaje se volvía más oscuro. «Empecé a encontrarme cadáveres en el suelo. Ahí ya sabes que estás entrando en algo muy distinto». El vagón al que accedió era el más siniestrado, el de cabeza, donde se encontraba la cabina del maquinista. Apenas había espacio. Hierros, asientos arrancados, cuerpos atrapados. Y voces. Con una linterna prestada, comenzó a moverse casi a ciegas.. «Aquello era un infierno». Sacar personas era una tarea lenta, casi artesanal: retirar primero los restos pequeños, coordinar movimientos, no perder la calma. Lograron liberar a varios supervivientes, uno a uno. Todos en estado de shock. Ninguno pedía nada concreto, salvo ayuda. Una voz, sin embargo, se le quedó grabada. «Solo le veía la cara. Me miraba y me decía: ¿Cuándo me sacas a mí?». José pensó que no podría hacerlo. Creyó que aquel hombre, atrapado bajo un vacío imposible de hierro, no saldría con vida. Aun así, siguió. Poco a poco, retirando piezas, ganando centímetros. Al final, también salió.. Después llegó el silencio más duro. El hallazgo de un menor fallecido. «Estaba frío». José pidió a gritos que entraran los agentes para confirmarlo. Aún hoy, esa imagen es la que más cuesta apartar. «Esa se te mete en bucle». Todavía quedaba alguien más. Una mujer cuya voz parecía venir de ninguna parte. «No sabía de dónde salía. Solo se veía un pie. Pensé que era otro cadáver». No lo era. Con la llegada de los bomberos, lograron liberarla y sacarla en camilla. Fue entonces cuando José salió del vagón. El exterior le pareció irreal. «Todo iba lento. Gritos, sirenas, como en las películas, pero sin película». Aún tuvo fuerzas para seguir ayudando: cubrir a una joven que temblaba de frío, cargar heridos, hacer varios viajes hasta las ambulancias. Cuando el despliegue de los servicios de emergencia ya era completo, entendió que su trabajo había terminado. «Ya casi estorbaba».. Al día siguiente volvió a su rutina. A las seis de la mañana estaba de nuevo en pie. No es la primera vez que José Moreno se enfrenta a situaciones límite. Hace dos años, se encontró con un camionero al que dieron por muerto tras un accidente. Consiguió reanimarlo. Esta pasada Navidad, rescató a una mujer atrapada en un coche volcado que empezaba a echar humo. «Son situaciones que se te ponen delante. No sé si es mala suerte o qué», reflexiona. Es al revés, le digo, «afortunados aquellos que en sus peores momentos se encontraron con alguien como tú y gracias a eso pueden contarlo». Quizá por eso, cuando habla del accidente del Alvia, no se presenta como un héroe. Habla como alguien que estuvo allí e hizo lo que pudo. «Las imágenes que tengo en la cabeza no me dejan valorarme a mí mismo», admite.. Contarlo es, de algún modo, otra forma de seguir sacando gente de entre los hierros. Con el paso de los días, José Moreno reconoce que sigue dándole vueltas a lo vivido, aunque intenta mantener la rutina y continuar con su trabajo. Hablar de ello le ayuda a ordenar los recuerdos y a rebajar la tensión. No se considera un héroe ni alguien excepcional, insiste en que actuó como creía que debía hacerlo en ese momento. «Había gente pidiendo ayuda y no podías mirar para otro lado», concluye.

Más noticias

La playa de Cádiz cerrada por alteraciones en el agua

28 de marzo de 2026

Ni Cádiz ni Málaga: estas son las provincias andaluzas donde más sexo se practica (y empatan)

19 de marzo de 2026

UNGRIA Patentes y Marcas se convierte en nuevo colaborador de la Fundación TecnoVitae

17 de febrero de 2026

Muere un trabajador en las labores de montaje de las luces de una falla en Burjassot

13 de febrero de 2026

 

José Moreno, el primer vecino de Adamuz en entrar en los siniestrados vagones del tren de Renfe, reconstruye su vivencia para LA RAZÓN

  

«Necesito contar lo que he vivido, me ayuda hablar con personas como vosotros», cuenta José Moreno, vecino de Adamuz y una de las primeras personas en llegar al siniestrado tren Alvia. Su testimonio es un boceto de esos primeros momentos de caos, desesperanza, muerte y también valentía, vividos dentro de los vagones más afectados por la tragedia ferroviaria.. José llegó al lugar del accidente con su propio coche, avisado por un familiar, cuando todavía no se había delimitado el acceso y los primeros pasajeros salían como podían de los vagones. Junto a su mujer, comenzó a ayudar sin instrucciones ni protocolos, movido únicamente por el impulso de quien entiende que allí no hay tiempo que perder. «Había gente saliendo, desorientada, en shock. Lo primero era echar una mano, bajar a quien podía bajar», recuerda. Una escalera apoyada sobre uno de los vagones permitió comenzar la evacuación. José subió y empezó a ayudar a descender a los heridos. En ese momento, dice, todavía no se era plenamente consciente de la magnitud de la tragedia. «Sabes que es grave, pero no sabes hasta qué punto».. Esa percepción cambió de golpe cuando, desde las vías, comenzaron a aparecer personas caminando en la oscuridad con linternas. Alguien gritó que había otro tren. Sin pensarlo, bajó de la escalera y corrió junto a un policía nacional de paisano hacia el segundo convoy. A medida que avanzaba, el paisaje se volvía más oscuro. «Empecé a encontrarme cadáveres en el suelo. Ahí ya sabes que estás entrando en algo muy distinto». El vagón al que accedió era el más siniestrado, el de cabeza, donde se encontraba la cabina del maquinista. Apenas había espacio. Hierros, asientos arrancados, cuerpos atrapados. Y voces. Con una linterna prestada, comenzó a moverse casi a ciegas.. «Aquello era un infierno». Sacar personas era una tarea lenta, casi artesanal: retirar primero los restos pequeños, coordinar movimientos, no perder la calma. Lograron liberar a varios supervivientes, uno a uno. Todos en estado de shock. Ninguno pedía nada concreto, salvo ayuda. Una voz, sin embargo, se le quedó grabada. «Solo le veía la cara. Me miraba y me decía: ¿Cuándo me sacas a mí?». José pensó que no podría hacerlo. Creyó que aquel hombre, atrapado bajo un vacío imposible de hierro, no saldría con vida. Aun así, siguió. Poco a poco, retirando piezas, ganando centímetros. Al final, también salió.. Después llegó el silencio más duro. El hallazgo de un menor fallecido. «Estaba frío». José pidió a gritos que entraran los agentes para confirmarlo. Aún hoy, esa imagen es la que más cuesta apartar. «Esa se te mete en bucle». Todavía quedaba alguien más. Una mujer cuya voz parecía venir de ninguna parte. «No sabía de dónde salía. Solo se veía un pie. Pensé que era otro cadáver». No lo era. Con la llegada de los bomberos, lograron liberarla y sacarla en camilla. Fue entonces cuando José salió del vagón. El exterior le pareció irreal. «Todo iba lento. Gritos, sirenas, como en las películas, pero sin película». Aún tuvo fuerzas para seguir ayudando: cubrir a una joven que temblaba de frío, cargar heridos, hacer varios viajes hasta las ambulancias. Cuando el despliegue de los servicios de emergencia ya era completo, entendió que su trabajo había terminado. «Ya casi estorbaba».. Al día siguiente volvió a su rutina. A las seis de la mañana estaba de nuevo en pie. No es la primera vez que José Moreno se enfrenta a situaciones límite. Hace dos años, se encontró con un camionero al que dieron por muerto tras un accidente. Consiguió reanimarlo. Esta pasada Navidad, rescató a una mujer atrapada en un coche volcado que empezaba a echar humo. «Son situaciones que se te ponen delante. No sé si es mala suerte o qué», reflexiona. Es al revés, le digo, «afortunados aquellos que en sus peores momentos se encontraron con alguien como tú y gracias a eso pueden contarlo». Quizá por eso, cuando habla del accidente del Alvia, no se presenta como un héroe. Habla como alguien que estuvo allí e hizo lo que pudo. «Las imágenes que tengo en la cabeza no me dejan valorarme a mí mismo», admite.. Contarlo es, de algún modo, otra forma de seguir sacando gente de entre los hierros. Con el paso de los días, José Moreno reconoce que sigue dándole vueltas a lo vivido, aunque intenta mantener la rutina y continuar con su trabajo. Hablar de ello le ayuda a ordenar los recuerdos y a rebajar la tensión. No se considera un héroe ni alguien excepcional, insiste en que actuó como creía que debía hacerlo en ese momento. «Había gente pidiendo ayuda y no podías mirar para otro lado», concluye.

 Noticias de Andalucía en La Razón

El ocaso de «Hollywoke», lo progre se apaga en las grandes empresas
El último viaje de la mirada y la palabra: adiós a María y Óscar
Leer también
Andalucía

Almería lidera el pago de pisos al contado con casi la mitad de operaciones

6 de mayo de 2026 845
Andalucía

Europa cuestiona el registro estatal y agrava el choque por los pisos turísticos

6 de mayo de 2026 530
Andalucía

El PP se juega la mayoría en Málaga, Córdoba, Huelva y Jaén

6 de mayo de 2026 12511
Andalucía

Zapatero: «España vive el mejor momento de su historia»

6 de mayo de 2026 2408
Internacional

Suecia anuncia la creación de una nueva agencia de espionaje en medio de la guerra de Ucrania

6 de mayo de 2026 723
Andalucía

El Supremo avala que los profesores de Enfermería no tengan que colegiarse si sólo ejercen la docencia

6 de mayo de 2026 5346
Cargar más
Entradas Recientes

Almería lidera el pago de pisos al contado con casi la mitad de operaciones

6 de mayo de 2026

Europa cuestiona el registro estatal y agrava el choque por los pisos turísticos

6 de mayo de 2026

El PP se juega la mayoría en Málaga, Córdoba, Huelva y Jaén

6 de mayo de 2026

Zapatero: «España vive el mejor momento de su historia»

6 de mayo de 2026

Suecia anuncia la creación de una nueva agencia de espionaje en medio de la guerra de Ucrania

6 de mayo de 2026

El Supremo avala que los profesores de Enfermería no tengan que colegiarse si sólo ejercen la docencia

6 de mayo de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad