Una investidura por la vía rápida, aunque el acuerdo con Vox todavía no está cerrado. El presidente en funciones de la Junta, Juanma Moreno, no quería dilatar demasiado el trámite parlamentario necesario para convertirse de nuevo en jefe del Ejecutivo andaluz e, igualmente, no pretendía demorar la conformación del Gobierno. Son muchos los desafíos a los que se enfrenta Andalucía, con un contexto internacional lleno de incertidumbres –la guerra en Oriente Medio está disparando los precios y Europa debate una nueva Política Agraria Común (PAC) con un impacto directo en la región–. Además, la política nacional está más agitada que nunca por los numerosos casos de corrupción que asolan al Ejecutivo de Pedro Sánchez.. Por ello, tras recibir a todos los grupos parlamentarios, el presidente de la Cámara, Jesús Aguirre, anunció que el debate de investidura se celebrará los próximos 29 y 30 de junio, con Moreno como candidato al ser el ganador de las elecciones autonómicas del pasado 17 de mayo. La primera sesión arrancará el lunes, en la que Moreno expondrá su programa político sin límite de tiempo. Al día siguiente intervendrán los portavoces de los cinco grupos parlamentarios de menor a mayor representación: Por Andalucía, Adelante Andalucía, Vox, PSOE-A y PP-A. Posteriormente se producirá la votación pertinente, previsiblemente en horario de tarde. Para lograr la investidura Moreno deberá obtener mayoría absoluta. Si no es así se procederá a una nueva votación 48 horas después y la confianza se entenderá otorgada si obtuviera mayoría simple en la segunda o sucesivas votaciones, según precisa el Estatuto de Autonomía.. Moreno necesita el apoyo de Vox para este trámite, puesto que el PP obtuvo 53 diputados en los comicios, quedándose a dos de la mayoría absoluta. Fuentes cercanas al partido de Abascal señalaron a Efe que el pacto «está encaminado, pero no cerrado». La negociación continúa discretamente y es probable que se alcance el acuerdo antes del lunes, justo cuando comience el debate de investidura.. Por su parte, en las filas populares reina la tranquilidad y la confianza. El secretario general del PP-A, Antonio Repullo, aseguró que no hay prisa y que no aceptarán un «mal acuerdo» por la presión de los plazos. El dirigente popular señaló que las negociaciones se desarrollan en un clima «muy bueno» y con la discreción necesaria para facilitar el entendimiento entre ambas formaciones. Repullo afirmó que el objetivo es alcanzar un acuerdo «cuanto antes», aunque advirtió de que «las prisas no son buenas consejeras» cuando se trata de un pacto que afectará al futuro de Andalucía durante los próximos años. «Vamos a intentar llegar a un acuerdo cuanto antes, pero no vamos a condicionar un mal acuerdo en función de cinco minutos», manifestó.. El PSOE-A desconfía de estas conversaciones y critica el «teatro» que vienen haciendo el PP y Vox de cara a la investidura de Moreno. «Desde que se celebraron las elecciones estamos asistiendo a una novela turca», subrayó la portavoz adjunta del grupo socialista, María Márquez, unos seriales con «muchos capítulos, muy pesados, con tiras, con aflojas», pero «todo el mundo sabe cómo terminan», con los protagonistas «juntos», con «mucho amor, muchos abrazos y muchos besos». La dirigente socialista lamentó que ambos partidos «tienen escrito desde el primer momento» un pacto pendiente aún de «consumarse», pero que parte de la premisa de que Vox es el «socio preferente» para el PP, y «en todas las comunidades autónomas donde han podido pactar ambos partidos, han pactado en los últimos meses», según remarcó, aludiendo en concreto a los recientes casos de Extremadura o Castilla y León.. Además, la portavoz socialista aseveró que Juanma Moreno «no ha necesitado a la extrema derecha» como socio de gobierno en la Junta «para hacer políticas de privatización de los servicios públicos y puramente de derecha, atacando claramente la igualdad entre andaluces».. Por Andalucía, de su lado, lamentó la «opacidad» de la negociación y Adelante Andalucía calificó de «teatrillo» las conversaciones que mantienen PP y Vox. El partido de José Ignacio García permanecerá «vigilante» ante el más que probable pacto.
Juanma Moreno se someterá a una primera votación el martes, aunque el acuerdo con Vox no está cerrado
Una investidura por la vía rápida, aunque el acuerdo con Vox todavía no está cerrado. El presidente en funciones de la Junta, Juanma Moreno, no quería dilatar demasiado el trámite parlamentario necesario para convertirse de nuevo en jefe del Ejecutivo andaluz e, igualmente, no pretendía demorar la conformación del Gobierno. Son muchos los desafíos a los que se enfrenta Andalucía, con un contexto internacional lleno de incertidumbres –la guerra en Oriente Medio está disparando los precios y Europa debate una nueva Política Agraria Común (PAC) con un impacto directo en la región–. Además, la política nacional está más agitada que nunca por los numerosos casos de corrupción que asolan al Ejecutivo de Pedro Sánchez.. Por ello, tras recibir a todos los grupos parlamentarios, el presidente de la Cámara, Jesús Aguirre, anunció que el debate de investidura se celebrará los próximos 29 y 30 de junio, con Moreno como candidato al ser el ganador de las elecciones autonómicas del pasado 17 de mayo. La primera sesión arrancará el lunes, en la que Moreno expondrá su programa político sin límite de tiempo. Al día siguiente intervendrán los portavoces de los cinco grupos parlamentarios de menor a mayor representación: Por Andalucía, Adelante Andalucía, Vox, PSOE-A y PP-A. Posteriormente se producirá la votación pertinente, previsiblemente en horario de tarde. Para lograr la investidura Moreno deberá obtener mayoría absoluta. Si no es así se procederá a una nueva votación 48 horas después y la confianza se entenderá otorgada si obtuviera mayoría simple en la segunda o sucesivas votaciones, según precisa el Estatuto de Autonomía.. Moreno necesita el apoyo de Vox para este trámite, puesto que el PP obtuvo 53 diputados en los comicios, quedándose a dos de la mayoría absoluta. Fuentes cercanas al partido de Abascal señalaron a Efe que el pacto «está encaminado, pero no cerrado». La negociación continúa discretamente y es probable que se alcance el acuerdo antes del lunes, justo cuando comience el debate de investidura.. Por su parte, en las filas populares reina la tranquilidad y la confianza. El secretario general del PP-A, Antonio Repullo, aseguró que no hay prisa y que no aceptarán un «mal acuerdo» por la presión de los plazos. El dirigente popular señaló que las negociaciones se desarrollan en un clima «muy bueno» y con la discreción necesaria para facilitar el entendimiento entre ambas formaciones. Repullo afirmó que el objetivo es alcanzar un acuerdo «cuanto antes», aunque advirtió de que «las prisas no son buenas consejeras» cuando se trata de un pacto que afectará al futuro de Andalucía durante los próximos años. «Vamos a intentar llegar a un acuerdo cuanto antes, pero no vamos a condicionar un mal acuerdo en función de cinco minutos», manifestó.. El PSOE-A desconfía de estas conversaciones y critica el «teatro» que vienen haciendo el PP y Vox de cara a la investidura de Moreno. «Desde que se celebraron las elecciones estamos asistiendo a una novela turca», subrayó la portavoz adjunta del grupo socialista, María Márquez, unos seriales con «muchos capítulos, muy pesados, con tiras, con aflojas», pero «todo el mundo sabe cómo terminan», con los protagonistas «juntos», con «mucho amor, muchos abrazos y muchos besos». La dirigente socialista lamentó que ambos partidos «tienen escrito desde el primer momento» un pacto pendiente aún de «consumarse», pero que parte de la premisa de que Vox es el «socio preferente» para el PP, y «en todas las comunidades autónomas donde han podido pactar ambos partidos, han pactado en los últimos meses», según remarcó, aludiendo en concreto a los recientes casos de Extremadura o Castilla y León.. Además, la portavoz socialista aseveró que Juanma Moreno «no ha necesitado a la extrema derecha» como socio de gobierno en la Junta «para hacer políticas de privatización de los servicios públicos y puramente de derecha, atacando claramente la igualdad entre andaluces».. Por Andalucía, de su lado, lamentó la «opacidad» de la negociación y Adelante Andalucía calificó de «teatrillo» las conversaciones que mantienen PP y Vox. El partido de José Ignacio García permanecerá «vigilante» ante el más que probable pacto.
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