Paiporta era hasta hace año y medio un municipio desconocido para la gran mayoría de la población española, pero de un día para otro este pueblo del área metropolitana de Valencia se convirtió en el símbolo de la catástrofe de la dana del 29 de octubre.. Las imágenes de las calles llenas de barro daban un sentido apocalíptico a un pueblo cuya imagen muchos pensaban que se vería dañada para siempre. «Se decía que se iba a desalojar el pueblo y daba la impresión de que la gente iba a huir», afirma a LA RAZÓN Vicent Císcar, alcalde de Paiporta. Pero nada más lejos de la realidad.. El apoyo vecinal y familiar hizo que tan solo unas 25 familias necesitaran ser realojadas de las más de 2.300 viviendas en plantas bajas que quedaron inservibles. Desde entonces, al contrario de las previsiones agoreras, Paiporta no ha dejado de crecer. «Desde la dana hemos aumentado el censo en cerca de 800 personas y estamos a unas 300 de llegar a los 30.000 habitantes», afirma Císcar al teléfono. «Es un goteo constante durante todo el año, es más, se han tenido que escolarizar más de 200 niños con el curso comenzado», asegura el alcalde, orgulloso de la vida y resiliencia de su localidad.. Los motivos son claros: está a pocos kilómetros de Valencia, el precio sigue siendo menor y la conexión es buena, atrayendo a gente joven y familias a los que el precio de la vivienda les saca de la capital. «Somos un pueblo estratégicamente bien situado, somos la primera parada de metro fuera de la ciudad, tenemos una línea circular de transporte público por toda la comarca de L’Horta Sud y eso atrae a mucha gente, sobre todo matrimonios jóvenes».. Sin embargo, ese atractivo está tensionando también la zona. A pesar de que el alcalde afirma orgulloso que se está creando vivienda nueva, el precio sube y el suelo cada vez es más escaso. En el primer trimestre de este año, Paiporta aumentó un 200% los testigos de obra nueva hasta un total de 15 unidades, pero el precio se elevó hasta los 3.183 euros el metro cuadrado, el más alto de L’Horta Sud, según el informe de la Cátedra Observatorio de Vivienda de la UPV.. Además, el alcalde afirma que no tienen suelo para ceder al plan de la empresa estatal CASA47 para construir vivienda pública: «Ya me gustaría tener un solar de esas características». El programa estatal no contempla la recalificación de suelo dotacional, como sí hace la Generalitat a través de los Planes de Reconstrucción Local, con el que Paiporta está trabajando para crear vivienda dentro del Plan Vive Dana.. Císcar afirma que en el pueblo se pueden encontrar pisos por «80.000 o 100.000 euros», pero en una búsqueda rápida en Idealista no hay ninguno en ese baremo. Con un total de 72 inmuebles en venta con rangos de hasta 1,8 millones por casas rurales con parcelas enormes, pero también pisos en el casco urbano por más de 300.000 euros. El más barato, por 110.000 euros, sin ascensor, y con un contrato de alquiler en vigor.. El alquiler tampoco es mucho mejor. Solo hay diez ofertas y la más barata es de 850 euros al mes. Por todo ello, el lunes el Ayuntamiento de Paiporta aprobó en pleno una moción para instar a la Generalitat valenciana a declarar el municipio como zona de mercado residencial tensionado, con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda y frenar la escalada del precio del alquiler, tras constatar que muchos superan el 30% de renta por hogar. Císcar dijo tras el pleno que «es un paso necesario para dar respuesta a una realidad que afecta a muchas familias».. Sin embargo, fuentes de la Conselleria de Vivienda afirman que todavía no haa llegado la solicitud, que aseguran «están pidiendo en bloque» los municipios gobernados por el PSOE.. El Consell tiene el poder de aceptar o no una medida estatal que rechaza porque alega que reduce la oferta, presiona los precios al alza y perjudica a los hogares con menor poder adquisitivo. «Provoca un grave daño al mercado del alquiler de la vivienda».
El Ayuntamiento pide a la Generalitat ser declarada zona tensionada tras aumentar en 800 personas el censo desde el 29 de octubre de 2024 y rozar ya los 30.000 habitantes
Paiporta era hasta hace año y medio un municipio desconocido para la gran mayoría de la población española, pero de un día para otro este pueblo del área metropolitana de Valencia se convirtió en el símbolo de la catástrofe de la dana del 29 de octubre.. Las imágenes de las calles llenas de barro daban un sentido apocalíptico a un pueblo cuya imagen muchos pensaban que se vería dañada para siempre. «Se decía que se iba a desalojar el pueblo y daba la impresión de que la gente iba a huir», afirma a LA RAZÓN Vicent Císcar, alcalde de Paiporta. Pero nada más lejos de la realidad.. El apoyo vecinal y familiar hizo que tan solo unas 25 familias necesitaran ser realojadas de las más de 2.300 viviendas en plantas bajas que quedaron inservibles. Desde entonces, al contrario de las previsiones agoreras, Paiporta no ha dejado de crecer. «Desde la dana hemos aumentado el censo en cerca de 800 personas y estamos a unas 300 de llegar a los 30.000 habitantes», afirma Císcar al teléfono. «Es un goteo constante durante todo el año, es más, se han tenido que escolarizar más de 200 niños con el curso comenzado», asegura el alcalde, orgulloso de la vida y resiliencia de su localidad.. Los motivos son claros: está a pocos kilómetros de Valencia, el precio sigue siendo menor y la conexión es buena, atrayendo a gente joven y familias a los que el precio de la vivienda les saca de la capital. «Somos un pueblo estratégicamente bien situado, somos la primera parada de metro fuera de la ciudad, tenemos una línea circular de transporte público por toda la comarca de L’Horta Sud y eso atrae a mucha gente, sobre todo matrimonios jóvenes».. Sin embargo, ese atractivo está tensionando también la zona. A pesar de que el alcalde afirma orgulloso que se está creando vivienda nueva, el precio sube y el suelo cada vez es más escaso. En el primer trimestre de este año, Paiporta aumentó un 200% los testigos de obra nueva hasta un total de 15 unidades, pero el precio se elevó hasta los 3.183 euros el metro cuadrado, el más alto de L’Horta Sud, según el informe de la Cátedra Observatorio de Vivienda de la UPV.. Además, el alcalde afirma que no tienen suelo para ceder al plan de la empresa estatal CASA47 para construir vivienda pública: «Ya me gustaría tener un solar de esas características». El programa estatal no contempla la recalificación de suelo dotacional, como sí hace la Generalitat a través de los Planes de Reconstrucción Local, con el que Paiporta está trabajando para crear vivienda dentro del Plan Vive Dana.. Císcar afirma que en el pueblo se pueden encontrar pisos por «80.000 o 100.000 euros», pero en una búsqueda rápida en Idealista no hay ninguno en ese baremo. Con un total de 72 inmuebles en venta con rangos de hasta 1,8 millones por casas rurales con parcelas enormes, pero también pisos en el casco urbano por más de 300.000 euros. El más barato, por 110.000 euros, sin ascensor, y con un contrato de alquiler en vigor.. El alquiler tampoco es mucho mejor. Solo hay diez ofertas y la más barata es de 850 euros al mes. Por todo ello, el lunes el Ayuntamiento de Paiporta aprobó en pleno una moción para instar a la Generalitat valenciana a declarar el municipio como zona de mercado residencial tensionado, con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda y frenar la escalada del precio del alquiler, tras constatar que muchos superan el 30% de renta por hogar. Císcar dijo tras el pleno que «es un paso necesario para dar respuesta a una realidad que afecta a muchas familias».. Sin embargo, fuentes de la Conselleria de Vivienda afirman que todavía no haa llegado la solicitud, que aseguran «están pidiendo en bloque» los municipios gobernados por el PSOE.. El Consell tiene el poder de aceptar o no una medida estatal que rechaza porque alega que reduce la oferta, presiona los precios al alza y perjudica a los hogares con menor poder adquisitivo. «Provoca un grave daño al mercado del alquiler de la vivienda».
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