Esta frase está recogida en la obra del historiador Tucídides ‘Historia de la guerra del Peloponeso’, del siglo V a. C., y forma parte del famoso ‘Discurso fúnebre de Pericles’. Cuando dijo las célebres palabras «La felicidad está en la libertad, y la libertad en el coraje», el filósofo griego estaba condensando en una línea simple importantes reflexiones acerca de la relación entre libertad, valentía y el bienestar de los ciudadanos.. Esta conocida locución se suele malinterpretada como una observación simplemente optimista, cuando va mucho más allá. No habla de una libertad , como poder elegir qué comer o a dónde viajar, sino de algo más profundo. Recoge en pocas palabras una definición de libertad como capacidad de dirigir la propia vida, de no estar sometido ni al miedo, ni a otros, ni a circunstancias paralizantes.. En el mundo ateniense de Pericles, la libertad tenía una dimensión política muy clara, era la libertad del ciudadano en una polis democrática. Sin embargo, para el pensador esta condición también tiene una lectura personal en la que ser libre es actuar conforme a lo que considera justo o verdadero, sin vivir constantemente condicionado por presiones (ya sean externas o internas).. ¿Qué quiso decir Pericles con «La felicidad está en la libertad, y la libertad en el coraje»?. Para Pericles, la libertad reside inevitablemente en el coraje, no es un estado que simplemente se posea, sino algo que debe conquistarse y mantenerse. Ser libre implica asumir riesgos, implica exponerse al conflicto, a la crítica, a la incertidumbre y, muchas veces, ir contra la corriente. Para considerarse libre, uno debe entonces ser fiel a sus valores y romper con los convenios sociales.. Este concepto de la libertad en Pericles se entiendo mucho mejor cuando se aterriza en términos cotidianos. Una persona en teoría puede tener muchas opciones en su vida (como trabajo estable, posibilidades de cambio, capacidad de decidir, etc.), pero si actúa siempre desde el miedo (a perder seguridad, a decepcionar a otros, a equivocarse…) deja de ser libre en la práctica.. Según la concepción de Pericles, un individuo así viviría dentro de un margen estrecho, ya que no ha ‘elegido’ del todo. En cambio, quien se atreve a tomar decisiones difíciles, aunque impliquen incomodidad o riesgo, está ejerciendo esa libertad de la que habla la frase. Sin coraje, la libertad se vuelve ilusoria, y sin libertad, la felicidad se vuelve superficial o incompleta. Se puede tener comodidad, estabilidad o incluso placer, pero si se siente que la vida le pertenece a uno mismo de verdad, algo queda cojo.. El mensaje también suele ser leído como un llamamiento cívico. Una sociedad libre depende de ciudadanos valientes, dispuestos a defenderla, a participar, a asumir responsabilidades. Si las personas eligen la seguridad a cualquier precio, esa libertad se erosiona, así como las posibilidades de una vida digna en común.. Lo más interesante de esta enseñanza de Pericles es que no no idealiza el coraje como algo heroico o espectacular, no habla de grandes gestas, sino de una actitud constante frente a la vida. Esta es, la disposición a no dejar que el miedo decida por uno mismo. Puede resultar un concepto incómodo, ya que defiende que la falta de libertad o la insatisfacción puede provenir no solo de fuera, también de las renuncias que uno hace.
El pensador griego reflexionó ampliamente sobre la relación entre libertad, valentía y el bienestar de los ciudadanos
Esta frase está recogida en la obra del historiador Tucídides ‘Historia de la guerra del Peloponeso’, del siglo V a. C., y forma parte del famoso ‘Discurso fúnebre de Pericles’. Cuando dijo las célebres palabras «La felicidad está en la libertad, y la libertad en el coraje», el filósofo griego estaba condensando en una línea simple importantes reflexiones acerca de la relación entre libertad, valentía y el bienestar de los ciudadanos.. Esta conocida locución se suele malinterpretada como una observación simplemente optimista, cuando va mucho más allá. No habla de una libertad , como poder elegir qué comer o a dónde viajar, sino de algo más profundo. Recoge en pocas palabras una definición de libertad como capacidad de dirigir la propia vida, de no estar sometido ni al miedo, ni a otros, ni a circunstancias paralizantes.. En el mundo ateniense de Pericles, la libertad tenía una dimensión política muy clara, era la libertad del ciudadano en una polis democrática. Sin embargo, para el pensador esta condición también tiene una lectura personal en la que ser libre es actuar conforme a lo que considera justo o verdadero, sin vivir constantemente condicionado por presiones (ya sean externas o internas).. Para Pericles, la libertad reside inevitablemente en el coraje, no es un estado que simplemente se posea, sino algo que debe conquistarse y mantenerse. Ser libre implica asumir riesgos, implica exponerse al conflicto, a la crítica, a la incertidumbre y, muchas veces, ir contra la corriente. Para considerarse libre, uno debe entonces ser fiel a sus valores y romper con los convenios sociales.. Este concepto de la libertad en Pericles se entiendo mucho mejor cuando se aterriza en términos cotidianos. Una persona en teoría puede tener muchas opciones en su vida (como trabajo estable, posibilidades de cambio, capacidad de decidir, etc.), pero si actúa siempre desde el miedo (a perder seguridad, a decepcionar a otros, a equivocarse…) deja de ser libre en la práctica.. Según la concepción de Pericles, un individuo así viviría dentro de un margen estrecho, ya que no ha ‘elegido’ del todo. En cambio, quien se atreve a tomar decisiones difíciles, aunque impliquen incomodidad o riesgo, está ejerciendo esa libertad de la que habla la frase. Sin coraje, la libertad se vuelve ilusoria, y sin libertad, la felicidad se vuelve superficial o incompleta. Se puede tener comodidad, estabilidad o incluso placer, pero si se siente que la vida le pertenece a uno mismo de verdad, algo queda cojo.. El mensaje también suele ser leído como un llamamiento cívico. Una sociedad libre depende de ciudadanos valientes, dispuestos a defenderla, a participar, a asumir responsabilidades. Si las personas eligen la seguridad a cualquier precio, esa libertad se erosiona, así como las posibilidades de una vida digna en común.. Lo más interesante de esta enseñanza de Pericles es que no no idealiza el coraje como algo heroico o espectacular, no habla de grandes gestas, sino de una actitud constante frente a la vida. Esta es, la disposición a no dejar que el miedo decida por uno mismo. Puede resultar un concepto incómodo, ya que defiende que la falta de libertad o la insatisfacción puede provenir no solo de fuera, también de las renuncias que uno hace.
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