Mikel Oyarzabal tuvo una sombra en el partido contra Uruguay. El central, Olivera, lo perseguía prácticamente por todo el campo, como manda el estilo Marcelo Bielsa, pero el delantero español se llevó el golpazo de Ugarte. El partido estaba siendo muy físico y ahí mandaban los uruguayos, que parecían más cómodos. Oyarzabal se lamentó en el suelo, y finalmente pudo levantarse, aunque no lo trataron los médicos. Salió del campo y no le dejaban entrar, por la nueva normativa de la FIFA. El cabreo del futbolista de la Real Sociedad era notable. Discutía con el cuarto árbitro: encima de llevarse la patada, tenía que esperar. Pero entonces llegó la jugada del gol de España. Lo intentó Lamine Yamal, que acabó en el suelo, centró Llorente y Baena corrió, seguramente al sitio en el que hubiera estado Oyarzabal, y logró disparar en posición forzada. Muslera, el guardameta charrúa, no midió bien y la pelota fue para adentro. En la banda Oyarzabal seguía con lo suyo un rato, pero como la acción de España llevaba peligro, le prestó atención… Y el gol lo celebró con los dos brazos en alto, y girándose con miradita al cuarto árbitro.
El delantero de España estaba en la banda esperando para poder saltar al campo
Mikel Oyarzabal tuvo una sombra en el partido contra Uruguay. El central, Olivera, lo perseguía prácticamente por todo el campo, como manda el estilo Marcelo Bielsa, pero el delantero español se llevó el golpazo de Ugarte.El partido estaba siendo muy físico y ahí mandaban los uruguayos, que parecían más cómodos. Oyarzabal se lamentó en el suelo, y finalmente pudo levantarse, aunque no lo trataron los médicos. Salió del campo y no le dejaban entrar, por la nueva normativa de la FIFA. El cabreo del futbolista de la Real Sociedad era notable. Discutía con el cuarto árbitro: encima de llevarse la patada, tenía que esperar.Pero entonces llegó la jugada del gol de España. Lo intentó Lamine Yamal, que acabó en el suelo, centró Llorente y Baena corrió, seguramente al sitio en el que hubiera estado Oyarzabal, y logró disparar en posición forzada. Muslera, el guardameta charrúa, no midió bien y la pelota fue para adentro.En la banda Oyarzabal seguía con lo suyo un rato, pero como la acción de España llevaba peligro, le prestó atención… Y el gol lo celebró con los dos brazos en alto, y girándose con miradita al cuarto árbitro.
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