Las Bolsas hacen un alto en el camino. Después de una semana histórica en la que los índices europeos y estadounidenses enlazaron récord tras récord, la euforia ha dado paso a la prudencia y los principales selectivos apenas registraron movimientos. Con las negociaciones en Oriente Próximo encalladas, la temporada de resultados agotándose y unos múltiplos bursátiles que empiezan a reflejar gran parte de las buenas noticias, los inversores necesitan nuevos catalizadores que justifiquen la continuidad del rally.. Seguir leyendo
El Ibex concluye en tablas y el barril de Brent cierra por encima de 87 dólares ante la falta de acuerdo en Oriente Próximo
Las Bolsas hacen un alto en el camino. Después de una semana histórica en la que los índices europeos y estadounidenses enlazaron récord tras récord, la euforia ha dado paso a la prudencia y los principales selectivos apenas registraron movimientos. Con las negociaciones en Oriente Próximo encalladas, la temporada de resultados agotándose y unos múltiplos bursátiles que empiezan a reflejar gran parte de las buenas noticias, los inversores necesitan nuevos catalizadores que justifiquen la continuidad del rally.. La velocidad de las subidas de las últimas semanas está favoreciendo esa pausa. En ausencia de grandes referencias macroeconómicas o empresariales, los inversores optan por consolidar posiciones. En una jornada marcada por la indecisión, las Bolsas europeas han alternado las pérdidas y ganancias durante gran parte de la sesión. El Ibex 35 (-0,01%) cierra prácticamente plano por segunda jornada consecutiva, mientras que el Euro Stoxx 50 avanza un 0,2% y el FTSE 100 británico cedió un 0,4%. La misma cautela se dejó sentir en Wall Street, que cotizó prácticamente plano este lunes.. La consolidación de esta sesión no altera, sin embargo, un cambio de fondo: cada vez más gestores consideran que la renta variable europea cuenta con unos fundamentos más sólidos de los que el mercado reconocía hace solo unos meses. Las alzas recientes han venido acompañadas, además, de un renovado interés inversor. Según datos de UBS, la semana pasada, coincidiendo con una nueva cascada de máximos históricos, las entradas en fondos de renta variable europea de gran capitalización equivalieron al 6% de los activos —anualizado—, frente al 5% en compañías medianas, en la quinta semana consecutiva de suscripciones. “Si bien los flujos recientes aún están lejos de las fuertes entradas registradas entre enero de 2025 y febrero de 2026, cuando alcanzaron de media el 11%, parece que el impulso ha cambiado de rumbo después de ser negativo durante más de cuatro meses tras el inicio de la guerra en Oriente Próximo”, apuntan los expertos de la firma suiza. El giro resulta significativo porque apunta a una mejora estructural del sentimiento hacia los activos europeos, tras un periodo en el que la incertidumbre geopolítica había erosionado el apetito por la región.. El optimismo que reflejan estos datos coincide con una mejora del discurso de las grandes gestoras internacionales. Helen Jewell, directora de inversiones internacionales de renta variable fundamental de BlackRock, considera que la región ha sorprendido al mercado por su resistencia y por una demanda que se mantiene mucho más fuerte de lo esperado. La narrativa también está cambiando. Si durante años las acciones europeas atrajeron inversores por cotizar con descuento frente a Wall Street, ahora empiezan a hacerlo por la mejora de sus beneficios. La temporada de resultados refuerza ese cambio de percepción: los datos conocidos hasta ahora apuntan, según Bloomberg, a un avance de las ganancias del 17%, el mayor desde 2022. Tras subir casi un 11% en el año, el Stoxx 600 cotiza a unas 15 veces los beneficios previstos, frente a 24 veces del S&P 500. Pese a la brecha, es la menor distancia en cuatro años.. Daniel Murray, subdirector de inversiones y responsable global de análisis de EFG Asset Management, considera que el mercado se había vuelto excesivamente pesimista respecto a la renta variable europea pese a la solidez del crecimiento económico y de los resultados empresariales. Una lectura similar hacen los analistas de UBS, que ven un nivel de pesimismo que no se corresponde con la evolución reciente de la economía ni de los beneficios, lo que a su juicio justifica una revisión al alza de las valoraciones y una mayor exposición a la región.. Caroline Gauthier, corresponsable de renta variable de Edmond de Rothschild AM, se suma a las voces que ven recorrido en las Bolsas europeas. La experta identifica cuatro megatendencias que sostienen las perspectivas de crecimiento de la región. Entre ellas destaca la inteligencia artificial (IA): aunque la carrera por desarrollar esta tecnología está liderada por las grandes tecnológicas estadounidenses, Europa cuenta con empresas clave en la cadena de suministro de semiconductores, como ASML. A medida que las inversiones en centros de datos se extiendan más allá de EE UU, estas compañías podrían beneficiarse de una demanda creciente de equipos y componentes esenciales para el desarrollo de la IA.. Junto al auge de la inversión en IA, Gauthier señala el ciclo inversor de la electrificación. “Situado en la intersección de los retos climáticos, industriales y geopolíticos, se ha convertido en una prioridad estratégica para Europa”, apunta. A ello suma la inversión en infraestructuras, impulsada en parte por el ambicioso plan fiscal alemán, y el aumento del gasto en defensa, dos palancas que a su juicio refuerzan las perspectivas de crecimiento de la región.. El escenario, sin embargo, no está exento de riesgos. El principal tiene que ver con la geopolítica. Por su dependencia energética, Europa es una de las regiones más expuestas a eventuales interrupciones del suministro. Hasta ahora, las sucesivas señales de desescalada en Oriente Próximo y la moderación de los precios del petróleo han favorecido el avance de las Bolsas, pero la situación entre EE UU e Irán sigue lejos de una resolución definitiva. Las últimas alzas del crudo sirven de recordatorio: el barril de Brent repuntó un 4,99% y alcanza 87,72 dólares ante la ausencia de un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz y después de que los rebeldes hutíes reivindicaran un ataque contra una refinería saudí próxima al mar Rojo. Aun así, la mayoría de los gestores considera que una interrupción prolongada del suministro energético sigue siendo un escenario poco probable.. Bolsas – Divisas – Deuda – Tipos de interés – Materias primas
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