México y la Unión Europea celebraron esta semana su primera cumbre en ocho años, cerrando por todo lo alto con la actualización de su acuerdo comercial. La modernización promete un crecimiento del intercambio de mercancías, más inversión y un diálogo en temas clave de política, seguridad, migración, medio ambiente y derechos humanos. La firma de este acuerdo macro también supone para todas las partes involucradas un acto geopolítico de defensa del multilateralismo en un entorno de incertidumbre comercial global. “La Unión Europea ha demostrado al mundo que la cooperación para el desarrollo es viable, esto es un ejemplo para el mundo. La relación entre México y la Unión Europea puede ser ejemplo de una forma de fortalecimiento económico con respeto a nuestras soberanías”, comentó este viernes Claudia Sheinbaum, la presidenta mexicana.. Seguir leyendo
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, suma un tanto diplomático y comercial al firmar un ambicioso pacto con Europa, a solo unas semanas de la revisión del TMEC
México y la Unión Europea celebraron esta semana su primera cumbre en ocho años, cerrando por todo lo alto con la actualización de su acuerdo comercial. La modernización promete un crecimiento del intercambio de mercancías, más inversión y un diálogo en temas clave de política, seguridad, migración, medio ambiente y derechos humanos. La firma de este acuerdo macro también supone para todas las partes involucradas un acto geopolítico de defensa del multilateralismo en un entorno de incertidumbre comercial global. “La Unión Europea ha demostrado al mundo que la cooperación para el desarrollo es viable, esto es un ejemplo para el mundo. La relación entre México y la Unión Europea puede ser ejemplo de una forma de fortalecimiento económico con respeto a nuestras soberanías”, comentó este viernes Claudia Sheinbaum, la presidenta mexicana.. Ha pasado una década desde el comienzo de las negociaciones, reuniones e intercambio de información entre los dos bloques y que este viernes han culminado con una nueva hoja de ruta en las relaciones entre Europa y la segunda economía de América Latina, una apuesta de largo plazo. Frente a los líderes y empresarios europeos, la mandataria hizo hincapié en que en estos tiempos es necesario actuar con más cooperación y más diálogo. “México está listo para seguir consolidándose como un puente entre regiones, culturas y economías”, señaló arropada por los líderes de la Unión Europea.. A su lado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, hicieron eco de la importancia de las alianzas estratégicas en un entorno marcado por las decisiones unilaterales de potencias como Estados Unidos. Von der Leyen resaltó el compromiso con el multilateralismo, la estabilidad mundial y la paz que emanan de las páginas de ese acuerdo. “Este acuerdo refleja quiénes somos como socios, somos ambiciosos, somos fiables, miramos al futuro. El objetivo aquí es muy sencillo: queremos crear más empleos y más valor a ambos lados del Atlántico”, mencionó.. Para Costa, el acuerdo signado con México cobra mayor relevancia ahora dado el incierto tablero internacional. “El actual contexto geopolítico hace que nuestra asociación sea más importante que nunca. Este acuerdo es una auténtica declaración geopolítica, una demostración de nuestro compromiso con el comercio justo, la sostenibilidad y la cooperación basada en reglas. Con el acuerdo estamos mejor preparados para afrontar juntos los desafíos de nuestro tiempo”, zanjó.. La actualización supondrá menos aranceles para productos mexicanos estratégicos de ambos lados del Atlántico como automóviles, manufacturas, tecnología y productos agropecuarios. A contracorriente del muro arancelario de Trump, con este acuerdo, se garantiza que los envíos mexicanos de tequila, berries o aguacates, por ejemplo, desembarcarán en el mercado europeo sin pagar tarifas, precisamente para facilitar su exportación. De acuerdo con los datos de la UE, la cancelación de aranceles supondrá un ahorro de hasta 100 millones de euros anuales a los exportadores. Se protegerán además las denominaciones geográficas y se regula sobre nuevas brechas como las compras públicas y el comercio digital.. Para México, la firma de este acuerdo ocurre a semanas de una de sus mayores citas en materia de comercio internacional: la revisión con EE UU y Canadá del TMEC, el tratado que ampara más del 80% de sus exportaciones mexicanas y un intenso intercambio comercial cifrado en casi 900.000 millones de dólares anuales. Sheinbaum aseguró este viernes que ambos acuerdos comerciales no son contradictorios. Por el contrario, forman parte de un sistema que se fortalece entre sí. “México, así como tiene una relación con Estados Unidos, tenemos una relación con la Unión Europea y queremos fortalecer ambas relaciones”, afirmó durante el evento en Palacio Nacional.. No obstante, el peso comercial del TMEC obliga al Gobierno mexicano a medir con pulso quirúrgico sus próximos pasos frente a Washington. La próxima semana el Ejecutivo recibirá, por segunda ocasión en menos de dos meses, al titular de la Oficina Comercial estadounidense, Jamieson Greer. Justo este viernes, Greer aseguró que la primera ronda de negociaciones formales sobre el acuerdo comercial de Norteamérica se centrará en reforzar las normas regionales de origen y las disposiciones en materia de seguridad económica.. Los expertos coinciden en que el TMEC continuará, pero la pregunta será en qué condiciones para cada uno de los jugadores. En el caso de México, una de las principales interrogantes recae en si podrán sacudirse los aranceles sectoriales que pesan sobre las industrias del acero y automotriz. Otro de los puntos a debate apunta al freno que Washington quiere imponer a las importaciones asiáticas desde México. Aunque el vecino país del sur ya ha emprendido algunas acciones, como la imposición de aranceles a importaciones con las que México no tiene tratados comerciales, como China, aún se desconoce si esto será suficiente para convencer a Trump y a sus negociadores.. A poco más de un mes de que inicie, formalmente, la revisión del TMEC, en julio próximo. Los equipos negociadores de los tres países apresuran el paso e intentan diseñar su mejor estrategia para salir mejor librados de esta evaluación trilateral. En juego está la integración comercial de Norteamérica, valuada en un intercambio de 1,5 billones de dólares al año y en millones de empleos.
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