Ante la intención del primer ministro británico de buscar la reincorporación de su país, el gobierno griego ha puesto sobre la mesa intensificar unas negociaciones que llevan años sin llegar a ningún puerto
Han pasado diez años desde que un referéndum hiciese realidad el «Brexit», traduciéndose en una de las mayores rupturas políticas de la historia del Reino Unido al salirse de la Unión Europea. Pero parece que, tras este tiempo, se ha planteado una suerte de vuelta a las andadas. Ha sido el primer ministro Andy Burnham quien ha anunciado la posibilidad de una reincorporación a la UE, como una de las promesas de campaña por parte de los laboristas para las próximas generales, previstas para 2029. Unas declaraciones que, por supuesto, han tenido diversas reacciones a nivel internacional, e incluso en el mundo de la cultura. Especialmente, sobre uno de los grandes frentes que Reino Unido lleva arrastrando durante años: la ubicación de los frisos del Partenón.. El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, declaró este martes que la cuestión de la devolución de los mármoles del Partenón, actualmente expuestos en el Museo Británico, formará parte de toda conversación de acercamiento entre Reino Unido y la Unión Europea. «Los frisos serán parte de este debate. No se trata solo de una cuestión para Grecia, sino para Europa», aseguró en una conferencia Mitsotakis, primer ministro de un país que, además, asumirá la presidencia rotatoria de la UE en la segunda mitad de 2027.. El museo londinense lleva más de dos siglos albergando los antiguos mármoles del templo griego, una situación que ha tensado durante todo este tiempo las relaciones entre Londres y Atenas, sin llegar nunca a ningún tipo de acuerdo ni de acercamiento. Ante esto, Frecia asegura que, aprovechando el «Breturn» que avanzó Burnham, se intensificarán las demandas de Grecia, sosteniendo que dichos frisos fueron saqueados en 1802 por Thmoas Bruce, conocido como Lord Elgin, entonces embajador británico ante el Imperio Otomano. Una teoría que, desde el Reino Unido, siempre se ha rebatido sosteniendo que Elgin adquirió legalmente las esculturas antes de venderlas al Museo Británico.. «Podríamos ofrecer al Museo Británico una colaboración cultural única», ha asegurado Mitsotakis, añadiendo que abogará «enérgicamente por la diplomacia cultural». «Grecia no puede aceptar ningún acuerdo que la obligue a reconocer la propiedad de las esculturas por parte del Museo Británico, ni ningún mecanismo que implique que ‘tomemos prestadas’ partes de nuestro propio monumento», escribió el político griego en una columna en «The Guardian».
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Han pasado diez años desde que un referéndum hiciese realidad el «Brexit», traduciéndose en una de las mayores rupturas políticas de la historia del Reino Unido al salirse de la Unión Europea. Pero parece que, tras este tiempo, se ha planteado una suerte de vuelta a las andadas. Ha sido el primer ministro Andy Burnham quien ha anunciado la posibilidad de una reincorporación a la UE, como una de las promesas de campaña por parte de los laboristas para las próximas generales, previstas para 2029. Unas declaraciones que, por supuesto, han tenido diversas reacciones a nivel internacional, e incluso en el mundo de la cultura. Especialmente, sobre uno de los grandes frentes que Reino Unido lleva arrastrando durante años: la ubicación de los frisos del Partenón.. El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, declaró este martes que la cuestión de la devolución de los mármoles del Partenón, actualmente expuestos en el Museo Británico, formará parte de toda conversación de acercamiento entre Reino Unido y la Unión Europea. «Los frisos serán parte de este debate. No se trata solo de una cuestión para Grecia, sino para Europa», aseguró en una conferencia Mitsotakis, primer ministro de un país que, además, asumirá la presidencia rotatoria de la UE en la segunda mitad de 2027.. El museo londinense lleva más de dos siglos albergando los antiguos mármoles del templo griego, una situación que ha tensado durante todo este tiempo las relaciones entre Londres y Atenas, sin llegar nunca a ningún tipo de acuerdo ni de acercamiento. Ante esto, Frecia asegura que, aprovechando el «Breturn» que avanzó Burnham, se intensificarán las demandas de Grecia, sosteniendo que dichos frisos fueron saqueados en 1802 por Thmoas Bruce, conocido como Lord Elgin, entonces embajador británico ante el Imperio Otomano. Una teoría que, desde el Reino Unido, siempre se ha rebatido sosteniendo que Elgin adquirió legalmente las esculturas antes de venderlas al Museo Británico.. «Podríamos ofrecer al Museo Británico una colaboración cultural única», ha asegurado Mitsotakis, añadiendo que abogará «enérgicamente por la diplomacia cultural». «Grecia no puede aceptar ningún acuerdo que la obligue a reconocer la propiedad de las esculturas por parte del Museo Británico, ni ningún mecanismo que implique que ‘tomemos prestadas’ partes de nuestro propio monumento», escribió el político griego en una columna en «The Guardian».
