Joan Piqué Vidal, abogado penalista condenado en 2005 por extorsionar a empresarios y conocido por su participación en la defensa del caso Banca Catalana, ha fallecido a los 93 años. El letrado, nacido en Barcelona en abril de 1933, murió el pasado miércoles 7 de octubre en Castelldefels (Barcelona), localidad donde se ha oficiado su funeral este sábado.. Piqué Vidal adquirió notoriedad en los años ochenta al intervenir en el caso Banca Catalana, en el que estuvo implicado el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, quien finalmente no fue juzgado. En una intervención en el Parlament en 2015, el propio abogado precisó que técnicamente no ejerció como defensor de Pujol, sino que elaboró escritos para otros consejeros de la entidad contra los que se había querellado la Fiscalía. Según explicó entonces, recomendó al entonces presidente catalán que no designara ni abogado ni procurador —algo no preceptivo en la instrucción durante aquella década— para no perjudicar su figura institucional.. En 2005, la Audiencia lo condenó a siete años de prisión por varios delitos de prevaricación, cohecho, detención ilegal y amenazas, cometidos en la primera mitad de los años noventa junto al entonces juez Lluís Pascual Estevill. Ambos exigían a empresarios millonarias cantidades a cambio de evitar su ingreso en prisión. Estevill, designado vocal del Consejo General del Poder Judicial a instancias de CiU, ejercía en esa época como juez de instrucción en Terrassa y Barcelona, mientras Piqué Vidal se había consolidado como un afamado penalista.
El letrado defendió a Jordi Pujol durante el caso Banca Catalana
Joan Piqué Vidal, abogado penalista condenado en 2005 por extorsionar a empresarios y conocido por su participación en la defensa del caso Banca Catalana, ha fallecido a los 93 años. El letrado, nacido en Barcelona en abril de 1933, murió el pasado miércoles 7 de octubre en Castelldefels (Barcelona), localidad donde se ha oficiado su funeral este sábado.. Piqué Vidal adquirió notoriedad en los años ochenta al intervenir en el caso Banca Catalana, en el que estuvo implicado el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, quien finalmente no fue juzgado. En una intervención en el Parlament en 2015, el propio abogado precisó que técnicamente no ejerció como defensor de Pujol, sino que elaboró escritos para otros consejeros de la entidad contra los que se había querellado la Fiscalía. Según explicó entonces, recomendó al entonces presidente catalán que no designara ni abogado ni procurador —algo no preceptivo en la instrucción durante aquella década— para no perjudicar su figura institucional.. En 2005, la Audiencia lo condenó a siete años de prisión por varios delitos de prevaricación, cohecho, detención ilegal y amenazas, cometidos en la primera mitad de los años noventa junto al entonces juez Lluís Pascual Estevill. Ambos exigían a empresarios millonarias cantidades a cambio de evitar su ingreso en prisión. Estevill, designado vocal del Consejo General del Poder Judicial a instancias de CiU, ejercía en esa época como juez de instrucción en Terrassa y Barcelona, mientras Piqué Vidal se había consolidado como un afamado penalista.
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