El Sant Jordi más concurrido de la historia llegará este año con siete millones de rosas en la mano, ninguna de ellas catalana. Así lo prevé Mercabarna-flor, que presentó este lunes sus estimaciones para la festividad del 23 de abril: las ventas no superarán las del año pasado pese al aumento de participación en la fiesta, porque el incremento de precios generalizado, consecuencia de los conflictos internacionales y el cambio climático, seguirá pesando en el bolsillo de los compradores, según explicaron la presidenta de Mercabarna, Raquel Gil, y el presidente de la Asociación de Empresas Mayoristas de Mercabarna-flor (AEM), Miquel Batlle.. Gil fundamentó su optimismo en que el día cae entre semana y más alejado de la Semana Santa que en años anteriores, lo que hará que la mayoría de los ciudadanos permanezcan en sus ciudades, donde se concentran las actividades festivas. La presidenta destacó además la consolidación de dos tendencias que sostienen la demanda: cada vez más personas compran más de una rosa, para regalar o para decorar el hogar, y empresas, asociaciones, hostelería y comercios se han convertido en compradores habituales para obsequiar a trabajadores y clientes. De los siete millones de rosas previstos, más de 2,3 millones se comercializarán a través de la infraestructura mayorista de Mercabarna-flor. Gil mostró también buenas perspectivas para las rosas de autor y destacó el «amplio abanico» disponible para los compradores en cuanto a variedades y precios.. Batlle cifró en torno al 5% el incremento del coste de las rosas respecto a 2025, motivado principalmente por el encarecimiento del combustible de los vuelos que las transportan desde Colombia y Ecuador, consecuencia directa de la guerra en Irán, y por la subida del 23,8% del salario mínimo en Colombia desde este año. Sin embargo, mayoristas y floristas asumirán conjuntamente la mayor parte de ese sobrecoste, por lo que el consumidor final notará una subida de apenas el 2%. El precio de las rosas de calidad se mantendrá en torno a los cinco o cinco con cincuenta euros, mientras que las rosas de autor, decoradas por profesionales con materiales naturales y diseño, oscilarán entre los ocho y los 20 euros. Batlle resumió la lógica del mercado señalando que «al final, el valor añadido que se le dé a cada rosa será lo que marque el precio», y aseguró que pese a la pequeña subida se espera vender un número de flores igual al del año pasado, porque «la gente no dejará de comprarlas».. Procedencia. El 80% de las rosas que comprarán los catalanes el día de Sant Jordi provendrán de Colombia, a la que siguen Ecuador, con un 15%, y Países Bajos, con un 5%. La aportación nacional, que ya era simbólica, ha desaparecido prácticamente por completo: 2024 fue el último año con presencia reseñable de flores españolas en la festividad.. Batlle explicó que las condiciones climáticas de la Península, sin temperaturas estables ni noches frescas suficientes, impiden una producción capaz de abastecer la demanda de Sant Jordi, y que la falta de relevo generacional en el sector ha acelerado ese declive. «Por esta razón la mayor parte de la producción se sitúa en zonas ecuatoriales», señaló, recordando que en el mejor momento del Maresme la aportación local no llegaba a las 500.000 rosas cuando la demanda ya rozaba los cuatro millones. Colombia se ha consolidado como principal proveedor no solo por su climatología, sino también por la calidad de la variedad Freedom, apreciada por su belleza y gran durabilidad.. Variedades. Aunque en Mercabarna-flor se pondrán a la venta alrededor de un centenar de variedades distintas, la protagonista indiscutible de Sant Jordi volverá a ser la rosa Freedom, que representa el 80% de las ventas. Originaria de Colombia y Ecuador, su éxito se explica por una combinación de factores: rojo intenso, morfología más cerrada, resistencia al transporte, larga durabilidad en jarrón y pocas espinas. Las variedades de mayor apertura, como la Red Naomi y la Explorer, ganan terreno año tras año y se espera que representen alrededor de un 5% de las ventas cada una. Batlle expresó su deseo de que estas tipologías vayan ganando peso en próximas ediciones y que el dominio casi absoluto de la Freedom se modere en favor de una oferta más diversa. Las rosas rojas seguirán siendo las favoritas con alrededor del 80% de las compras, mientras que el 20% restante se repartirá entre otros tonos, incluidas las teñidas, una tendencia que según Batlle vuelve a ganar adeptos.. La directora de la escuela de arte floral de Mercabarna, Rosa Valls, presentó las últimas novedades del sector tras una demostración de decoración de rosas: los materiales naturales y sostenibles, fieltro, rafia, saco, papel kraft y cartón, sustituyen progresivamente al plástico, que o bien desaparece o bien cede su lugar a versiones biodegradables.
La producción local ha desaparecido por completo y los precios suben, pero el sector prevé igualar las ventas del año pasado
El Sant Jordi más concurrido de la historia llegará este año con siete millones de rosas en la mano, ninguna de ellas catalana. Así lo prevé Mercabarna-flor, que presentó este lunes sus estimaciones para la festividad del 23 de abril: las ventas no superarán las del año pasado pese al aumento de participación en la fiesta, porque el incremento de precios generalizado, consecuencia de los conflictos internacionales y el cambio climático, seguirá pesando en el bolsillo de los compradores, según explicaron la presidenta de Mercabarna, Raquel Gil, y el presidente de la Asociación de Empresas Mayoristas de Mercabarna-flor (AEM), Miquel Batlle.. Gil fundamentó su optimismo en que el día cae entre semana y más alejado de la Semana Santa que en años anteriores, lo que hará que la mayoría de los ciudadanos permanezcan en sus ciudades, donde se concentran las actividades festivas. La presidenta destacó además la consolidación de dos tendencias que sostienen la demanda: cada vez más personas compran más de una rosa, para regalar o para decorar el hogar, y empresas, asociaciones, hostelería y comercios se han convertido en compradores habituales para obsequiar a trabajadores y clientes. De los siete millones de rosas previstos, más de 2,3 millones se comercializarán a través de la infraestructura mayorista de Mercabarna-flor. Gil mostró también buenas perspectivas para las rosas de autor y destacó el «amplio abanico» disponible para los compradores en cuanto a variedades y precios.. Batlle cifró en torno al 5% el incremento del coste de las rosas respecto a 2025, motivado principalmente por el encarecimiento del combustible de los vuelos que las transportan desde Colombia y Ecuador, consecuencia directa de la guerra en Irán, y por la subida del 23,8% del salario mínimo en Colombia desde este año. Sin embargo, mayoristas y floristas asumirán conjuntamente la mayor parte de ese sobrecoste, por lo que el consumidor final notará una subida de apenas el 2%. El precio de las rosas de calidad se mantendrá en torno a los cinco o cinco con cincuenta euros, mientras que las rosas de autor, decoradas por profesionales con materiales naturales y diseño, oscilarán entre los ocho y los 20 euros. Batlle resumió la lógica del mercado señalando que «al final, el valor añadido que se le dé a cada rosa será lo que marque el precio», y aseguró que pese a la pequeña subida se espera vender un número de flores igual al del año pasado, porque «la gente no dejará de comprarlas».. Procedencia. El 80% de las rosas que comprarán los catalanes el día de Sant Jordi provendrán de Colombia, a la que siguen Ecuador, con un 15%, y Países Bajos, con un 5%. La aportación nacional, que ya era simbólica, ha desaparecido prácticamente por completo: 2024 fue el último año con presencia reseñable de flores españolas en la festividad.. Batlle explicó que las condiciones climáticas de la Península, sin temperaturas estables ni noches frescas suficientes, impiden una producción capaz de abastecer la demanda de Sant Jordi, y que la falta de relevo generacional en el sector ha acelerado ese declive. «Por esta razón la mayor parte de la producción se sitúa en zonas ecuatoriales», señaló, recordando que en el mejor momento del Maresme la aportación local no llegaba a las 500.000 rosas cuando la demanda ya rozaba los cuatro millones. Colombia se ha consolidado como principal proveedor no solo por su climatología, sino también por la calidad de la variedad Freedom, apreciada por su belleza y gran durabilidad.. Variedades. Aunque en Mercabarna-flor se pondrán a la venta alrededor de un centenar de variedades distintas, la protagonista indiscutible de Sant Jordi volverá a ser la rosa Freedom, que representa el 80% de las ventas. Originaria de Colombia y Ecuador, su éxito se explica por una combinación de factores: rojo intenso, morfología más cerrada, resistencia al transporte, larga durabilidad en jarrón y pocas espinas. Las variedades de mayor apertura, como la Red Naomi y la Explorer, ganan terreno año tras año y se espera que representen alrededor de un 5% de las ventas cada una. Batlle expresó su deseo de que estas tipologías vayan ganando peso en próximas ediciones y que el dominio casi absoluto de la Freedom se modere en favor de una oferta más diversa. Las rosas rojas seguirán siendo las favoritas con alrededor del 80% de las compras, mientras que el 20% restante se repartirá entre otros tonos, incluidas las teñidas, una tendencia que según Batlle vuelve a ganar adeptos.. La directora de la escuela de arte floral de Mercabarna, Rosa Valls, presentó las últimas novedades del sector tras una demostración de decoración de rosas: los materiales naturales y sostenibles, fieltro, rafia, saco, papel kraft y cartón, sustituyen progresivamente al plástico, que o bien desaparece o bien cede su lugar a versiones biodegradables.
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