Casi dos meses después de las inundaciones que azotaron con especial dureza la provincia de Cádiz, la recuperación de las zonas más afectadas avanza, pero la normalidad sigue sin haber regresado plenamente a la Sierra de Cádiz y al entorno rural de Jerez. Las obras se multiplican en carreteras, caminos y laderas dañadas por las sucesivas borrascas, aunque en muchos puntos continúan los cortes, los desvíos y las restricciones de paso que siguen alterando la vida diaria de vecinos, agricultores y transportistas. Las administraciones destacan el volumen de recursos movilizados y defienden la rapidez de la respuesta, mientras la oposición cuestiona la lentitud de algunas actuaciones y sobre el terreno la ciudadanía combina comprensión con cansancio ante una recuperación que todavía se percibe lejana.. La Junta de Andalucía sostiene que el episodio fue de una magnitud sin precedentes recientes. La delegada territorial de Fomento, Carmen Sánchez Barrera, cifra en más de 270 las incidencias registradas en la red autonómica de carreteras de la provincia, con daños en 41 vías. “La mayor parte de las incidencias se han desarrollado en la Sierra. La zona de Jerez también se ha visto afectada, pero con otras dimensiones. Allí fueron cortes principalmente por inundaciones; en la Sierra las incidencias han sido mucho más graves”, explica. Según detalla, la prioridad desde el primer momento fue evitar que ningún municipio quedara aislado sanitariamente, coordinando alternativas de paso y reforzando incluso la asistencia médica en localidades como Benamahoma, donde los desprendimientos en la A-372 y el deterioro de la infraestructura hicieron imposible garantizar un acceso seguro.. Las imágenes de carreteras quebradas, laderas derrumbadas y taludes desplomados siguen visibles en numerosos puntos de la comarca serrana. La Junta ha valorado en 107 millones de euros los daños detectados en la red autonómica gaditana, una estimación que incluye desde pequeñas actuaciones de saneamiento hasta reconstrucciones de gran complejidad técnica. Sánchez Barrera recuerda que algunas reparaciones requieren rehacer estructuras de hormigón, ejecutar micropilotajes o estabilizar laderas completas, procesos que no pueden resolverse en pocos días. “No son arreglos de un día para otro. Hay obras que necesitan meses de fraguado y maquinaria muy especializada que ni siquiera es fácil encontrar en España”, advierte.. Mientras tanto, el Gobierno andaluz asegura que se han habilitado alternativas de paso en la mayoría de los puntos conflictivos para reducir el aislamiento. Pero para muchos vecinos esas soluciones provisionales han supuesto semanas de dificultades. Un residente del entorno de San José del Valle relata que ha pasado casi dos meses sin poder acceder normalmente a su pueblo por el corte de la carretera habitual: “Para poder ir a San José del Valle, donde hacemos nuestra vida, hemos tenido que dar un rodeo de casi 50 minutos por carreteras malísimas. Un trayecto que normalmente hacemos en siete u ocho minutos. Han sido dos meses muy duros”. Aunque ahora ya pueden pasar, explica que el acceso sigue condicionado y que la experiencia ha sido especialmente dura para las numerosas familias que viven en esa zona.. También en la Sierra, donde la actividad económica depende en gran medida del sector agroganadero, las afecciones viarias siguen teniendo un impacto directo sobre el día a día. Un empresario vinculado al mundo agrícola y ganadero resume la situación: “Nuestros agricultores y ganaderos necesitan utilizar carreteras principales, secundarias, caminos y carriles todos los días para llevar pienso, recoger la leche de cabra o transportar ganado. Si un camino no está arreglado, tienen problemas para acceder a sus explotaciones; si se corta una carretera secundaria, tenemos que dar rodeos enormes con los camiones; y si la principal se ralentiza, se nos complica toda la logística de la fábrica”. El mismo empresario reconoce que las incidencias “afectan de forma importante” al funcionamiento de un sector que depende de la movilidad constante para mantener su actividad.. Desde el ámbito político, la Junta reivindica la magnitud del esfuerzo inversor desplegado. Durante una visita a varias actuaciones en Jerez, el candidato número uno del PP por Cádiz a las elecciones autonómicas, Antonio Sanz, ha asegurado que el Gobierno andaluz ha movilizado 52,7 millones de euros para la recuperación de las zonas afectadas en el municipio y defendió que “la Junta no va a olvidar ni dejar tirada a la gente después de que llueva”. Según explicó, las obras de emergencia en el término municipal jerezano están ya al 70 % de ejecución y algunas actuaciones concretas superan el 90 %, como las de las cañadas del Amarguillo y de Lomopardo. El plan contempla intervenciones en siete vías pecuarias y quince caminos rurales solo en Jerez, además de otras actuaciones hidráulicas y ayudas directas a agricultores y ganaderos.. La Diputación de Cádiz, por su parte, mantiene activas varias líneas de reconstrucción paralelas. Ha destinado más de 21 millones de euros al arreglo de carreteras provinciales dañadas por las borrascas y ha aprobado además un paquete de 5 millones de euros para financiar actuaciones de consolidación de laderas y prevención de desprendimientos en ocho municipios serranos. El objetivo es intervenir en quince puntos de riesgo identificados tras un estudio geológico realizado con drones y técnicos especializados en localidades como Ubrique, Zahara de la Sierra, Benamahoma o Prado del Rey.. Sin embargo, no todas las valoraciones son positivas. Desde la oposición se acusa al Gobierno andaluz de sobreactuar en el plano comunicativo mientras algunas infraestructuras clave siguen sin recuperar la normalidad. El candidato socialista por Cádiz, Juan Cornejo, ha denunciado que “hace tres meses sufrimos una borrasca en la provincia y todavía la arteria fundamental de unión entre la Bahía de Cádiz y Jerez sigue con carriles cortados”, criticando lo que considera una gestión basada en “fotos, anuncios y marketing”. También algunos alcaldes de la Sierra han mostrado su malestar por considerar insuficientes determinadas ayudas para caminos rurales y daños locales.. Pese a las críticas, sobre el terreno muchos vecinos reconocen que las obras son visibles y constantes. Diego, repartidor en la zona de Ubrique, resume una percepción extendida con ironía: “Hay algunas carreteras que siguen con problemas, pero hay muchas obras. Se nota que este año hay elecciones”, bromea. Más allá del comentario político, su impresión refleja una realidad palpable: la maquinaria trabaja a diario en numerosos puntos de la provincia, especialmente en la Sierra, donde la dimensión de algunos daños sigue impresionando a quienes recorren la zona.. La propia Carmen Sánchez Barrera insiste en que la reconstrucción no solo busca restablecer la movilidad de los vecinos, sino también proteger el tejido económico de la provincia. “Después del cordón sanitario, hemos mirado por el cordón económico. No podíamos permitir que se paralizara el sector productivo”, sostiene. Recuerda como ejemplo la rápida actuación en la carretera de Arcos tras uno de los episodios más graves del temporal, cuando la principal preocupación era garantizar el paso de los camiones de abastecimiento hacia el interior de la provincia.. Con las lluvias ya atrás y la actividad de emergencia convertida en una fase de reconstrucción más lenta y técnica, el balance general es de mejora progresiva, aunque lejos aún de una recuperación completa. La emergencia inmediata ha pasado, pero las heridas del temporal siguen abiertas en muchas carreteras, caminos y laderas de la provincia. Para los responsables institucionales, el volumen de daños explica la duración de los trabajos; para vecinos y sectores económicos afectados, cada semana adicional de obras supone seguir conviviendo con rodeos, retrasos y dificultades. Casi dos meses después de las inundaciones, la Sierra de Cádiz y el entorno rural de Jerez continúan reconstruyéndose, todavía con la vista puesta en una normalidad que, aunque más cercana, sigue sin llegar del todo.
La Junta de Andalucía y la Diputación de Cádiz mantienen en marcha actuaciones de reconstrucción en carreteras, caminos y laderas, mientras vecinos, agricultores y transportistas siguen soportando cortes, rodeos y dificultades
Casi dos meses después de las inundaciones que azotaron con especial dureza la provincia de Cádiz, la recuperación de las zonas más afectadas avanza, pero la normalidad sigue sin haber regresado plenamente a la Sierra de Cádiz y al entorno rural de Jerez. Las obras se multiplican en carreteras, caminos y laderas dañadas por las sucesivas borrascas, aunque en muchos puntos continúan los cortes, los desvíos y las restricciones de paso que siguen alterando la vida diaria de vecinos, agricultores y transportistas. Las administraciones destacan el volumen de recursos movilizados y defienden la rapidez de la respuesta, mientras la oposición cuestiona la lentitud de algunas actuaciones y sobre el terreno la ciudadanía combina comprensión con cansancio ante una recuperación que todavía se percibe lejana.. La Junta de Andalucía sostiene que el episodio fue de una magnitud sin precedentes recientes. La delegada territorial de Fomento, Carmen Sánchez Barrera, cifra en más de 270 las incidencias registradas en la red autonómica de carreteras de la provincia, con daños en 41 vías. “La mayor parte de las incidencias se han desarrollado en la Sierra. La zona de Jerez también se ha visto afectada, pero con otras dimensiones. Allí fueron cortes principalmente por inundaciones; en la Sierra las incidencias han sido mucho más graves”, explica. Según detalla, la prioridad desde el primer momento fue evitar que ningún municipio quedara aislado sanitariamente, coordinando alternativas de paso y reforzando incluso la asistencia médica en localidades como Benamahoma, donde los desprendimientos en la A-372 y el deterioro de la infraestructura hicieron imposible garantizar un acceso seguro.. Las imágenes de carreteras quebradas, laderas derrumbadas y taludes desplomados siguen visibles en numerosos puntos de la comarca serrana. La Junta ha valorado en 107 millones de euros los daños detectados en la red autonómica gaditana, una estimación que incluye desde pequeñas actuaciones de saneamiento hasta reconstrucciones de gran complejidad técnica. Sánchez Barrera recuerda que algunas reparaciones requieren rehacer estructuras de hormigón, ejecutar micropilotajes o estabilizar laderas completas, procesos que no pueden resolverse en pocos días. “No son arreglos de un día para otro. Hay obras que necesitan meses de fraguado y maquinaria muy especializada que ni siquiera es fácil encontrar en España”, advierte.. Mientras tanto, el Gobierno andaluz asegura que se han habilitado alternativas de paso en la mayoría de los puntos conflictivos para reducir el aislamiento. Pero para muchos vecinos esas soluciones provisionales han supuesto semanas de dificultades. Un residente del entorno de San José del Valle relata que ha pasado casi dos meses sin poder acceder normalmente a su pueblo por el corte de la carretera habitual: “Para poder ir a San José del Valle, donde hacemos nuestra vida, hemos tenido que dar un rodeo de casi 50 minutos por carreteras malísimas. Un trayecto que normalmente hacemos en siete u ocho minutos. Han sido dos meses muy duros”. Aunque ahora ya pueden pasar, explica que el acceso sigue condicionado y que la experiencia ha sido especialmente dura para las numerosas familias que viven en esa zona.. También en la Sierra, donde la actividad económica depende en gran medida del sector agroganadero, las afecciones viarias siguen teniendo un impacto directo sobre el día a día. Un empresario vinculado al mundo agrícola y ganadero resume la situación: “Nuestros agricultores y ganaderos necesitan utilizar carreteras principales, secundarias, caminos y carriles todos los días para llevar pienso, recoger la leche de cabra o transportar ganado. Si un camino no está arreglado, tienen problemas para acceder a sus explotaciones; si se corta una carretera secundaria, tenemos que dar rodeos enormes con los camiones; y si la principal se ralentiza, se nos complica toda la logística de la fábrica”. El mismo empresario reconoce que las incidencias “afectan de forma importante” al funcionamiento de un sector que depende de la movilidad constante para mantener su actividad.. Desde el ámbito político, la Junta reivindica la magnitud del esfuerzo inversor desplegado. Durante una visita a varias actuaciones en Jerez, el candidato número uno del PP por Cádiz a las elecciones autonómicas, Antonio Sanz, ha asegurado que el Gobierno andaluz ha movilizado 52,7 millones de euros para la recuperación de las zonas afectadas en el municipio y defendió que “la Junta no va a olvidar ni dejar tirada a la gente después de que llueva”. Según explicó, las obras de emergencia en el término municipal jerezano están ya al 70 % de ejecución y algunas actuaciones concretas superan el 90 %, como las de las cañadas del Amarguillo y de Lomopardo. El plan contempla intervenciones en siete vías pecuarias y quince caminos rurales solo en Jerez, además de otras actuaciones hidráulicas y ayudas directas a agricultores y ganaderos.. La Diputación de Cádiz, por su parte, mantiene activas varias líneas de reconstrucción paralelas. Ha destinado más de 21 millones de euros al arreglo de carreteras provinciales dañadas por las borrascas y ha aprobado además un paquete de 5 millones de euros para financiar actuaciones de consolidación de laderas y prevención de desprendimientos en ocho municipios serranos. El objetivo es intervenir en quince puntos de riesgo identificados tras un estudio geológico realizado con drones y técnicos especializados en localidades como Ubrique, Zahara de la Sierra, Benamahoma o Prado del Rey.. Sin embargo, no todas las valoraciones son positivas. Desde la oposición se acusa al Gobierno andaluz de sobreactuar en el plano comunicativo mientras algunas infraestructuras clave siguen sin recuperar la normalidad. El candidato socialista por Cádiz, Juan Cornejo, ha denunciado que “hace tres meses sufrimos una borrasca en la provincia y todavía la arteria fundamental de unión entre la Bahía de Cádiz y Jerez sigue con carriles cortados”, criticando lo que considera una gestión basada en “fotos, anuncios y marketing”. También algunos alcaldes de la Sierra han mostrado su malestar por considerar insuficientes determinadas ayudas para caminos rurales y daños locales.. Pese a las críticas, sobre el terreno muchos vecinos reconocen que las obras son visibles y constantes. Diego, repartidor en la zona de Ubrique, resume una percepción extendida con ironía: “Hay algunas carreteras que siguen con problemas, pero hay muchas obras. Se nota que este año hay elecciones”, bromea. Más allá del comentario político, su impresión refleja una realidad palpable: la maquinaria trabaja a diario en numerosos puntos de la provincia, especialmente en la Sierra, donde la dimensión de algunos daños sigue impresionando a quienes recorren la zona.. La propia Carmen Sánchez Barrera insiste en que la reconstrucción no solo busca restablecer la movilidad de los vecinos, sino también proteger el tejido económico de la provincia. “Después del cordón sanitario, hemos mirado por el cordón económico. No podíamos permitir que se paralizara el sector productivo”, sostiene. Recuerda como ejemplo la rápida actuación en la carretera de Arcos tras uno de los episodios más graves del temporal, cuando la principal preocupación era garantizar el paso de los camiones de abastecimiento hacia el interior de la provincia.. Con las lluvias ya atrás y la actividad de emergencia convertida en una fase de reconstrucción más lenta y técnica, el balance general es de mejora progresiva, aunque lejos aún de una recuperación completa. La emergencia inmediata ha pasado, pero las heridas del temporal siguen abiertas en muchas carreteras, caminos y laderas de la provincia. Para los responsables institucionales, el volumen de daños explica la duración de los trabajos; para vecinos y sectores económicos afectados, cada semana adicional de obras supone seguir conviviendo con rodeos, retrasos y dificultades. Casi dos meses después de las inundaciones, la Sierra de Cádiz y el entorno rural de Jerez continúan reconstruyéndose, todavía con la vista puesta en una normalidad que, aunque más cercana, sigue sin llegar del todo.
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