Todas las personas, en algún momento de su vida, han necesitado exteriorizar sus pensamientos para poder organizar sus ideas. Ya sea escribiéndolas en un cuaderno o diciéndolas en alto, esta técnica suele ser más habitual de lo que parece. Por ello, diferentes psicólogos han querido explicar la razón detrás de este hábito, buscando normalizarlo y tranquilizar a quienes acostumbran a hacerlo.. A pesar de que en la mayoría de ocasiones suele ser una simple frase, el hecho de que una persona exteriorice en voz alta sus ocurrencias no suele estar bien visto, sobre todo si se realiza en público, pues se relaciona con diferentes estereotipos negativos relacionados con la salud mental. No obstante, los expertos en el análisis de la conducta han relacionado esta práctica con un aumento de la concentración y de la productividad de los individuos.. ¿Por qué algunas personas hablan solas?. Más allá de la típica imagen de una persona hablando por teléfono mediante sus auriculares inalámbricos, creando un escenario incómodo hasta que se ve el atisbo de auricular en sus oídos, muchas personas sienten la necesidad de exteriorizar sus ideas en voz alta para que estas adquieran un verdadero sentido. Esta necesidad suele estar vinculada con el «lenguaje interno» de cada persona, explican los psicólogos.. Según explica la psicóloga María Sánchez en su página web, el diálogo interno es una de las habilidades que diferencian a los seres humanos del resto de animales. Se denomina diálogo interno a aquellos hilos de pensamiento dirigidos a uno mismo. Estos pueden ser desde instrucciones mientras se realiza una actividad física compleja hasta palabras de calma cuando se está en una situación que genera altos niveles de estrés.. Algunas personas necesitan decir en voz alta estos hilos de pensamiento para estructurarlos y poder resolver problemas complejos, explica un artículo de la web «La mente maravillosa» basándose en un libro ‘Pensamiento y lenguaje’ del psicólogo Lev Vygostky. Además, según María Sánchez, el lenguaje utilizado en los diálogos internos tiene un gran poder sobre los individuos, por lo que una correcta selección puede generar emociones positivas o, incluso, negativas.. Siguiendo esta línea de pensamiento, los investigadores Gary Lupyan y Daniel Swingley de la Universidad de Wisconsin-Madison llevaron a cabo un experimento en el que los sujetos debían buscar diferentes objetos, tanto en silencio como pronunciando su nombre en voz alta. Según los resultados publicados en el «Quarterly Journal of Experimental Psychology», la labor de búsqueda de los participantes fue más ágil y sencilla cuando los participantes verbalizaban el nombre del objeto que querían encontrar.. Hablar en voz alta puede ayudar a tomar decisiones u organizar ideas. Por ello, hablar en voz alta puede ayudar a exteriorizar el diálogo interno, puede ayudar a los individuos a concentrarse y facilitar la realización de tareas. Asimismo, también suele ser de gran utilidad para organizar las ideas, tomar decisiones o regular las emociones, incluso en situaciones de alto estrés. Todo ello lo convierte en una herramienta capaz de dirigir el comportamiento propio y mejorar su productividad.. Este hábito suele aparecer durante la niñez, siendo bastante común observar a los más pequeños contando o intentando resolver sus tareas escolares en voz alta, tanto en el colegio como en sus casas. Su intención no es llamar la atención ni que les feliciten por haber hecho bien un ejercicio; están intentando organizar sus pensamientos y concentrarse en sus deberes para terminarlos lo más pronto posible e ir a jugar con sus amigos. Sin embargo, este comportamiento suele verse de forma negativa conforme van creciendo.. A pesar de sus beneficios, existen ciertos factores que convierten esta práctica útil en una señal de alerta ante posibles problemas de salud mental o deterioro cognitivo. Los expertos recomiendan prestar atención si los diálogos son recurrentes y responden a posibles «voces externas», si estos repercuten en la vida cotidiana de los individuos o si estos presentan una sensación de pérdida de control. Si se da alguna de estas alertas, es necesario consultar con un especialista.
Esta habitual práctica puede ser de gran utilidad para mejorar la concentración y la productividad de los individuos, según explican los expertos en el análisis de la conducta
Todas las personas, en algún momento de su vida, han necesitado exteriorizar sus pensamientos para poder organizar sus ideas. Ya sea escribiéndolas en un cuaderno o diciéndolas en alto, esta técnica suele ser más habitual de lo que parece. Por ello, diferentes psicólogos han querido explicar la razón detrás de este hábito, buscando normalizarlo y tranquilizar a quienes acostumbran a hacerlo.. A pesar de que en la mayoría de ocasiones suele ser una simple frase, el hecho de que una persona exteriorice en voz alta sus ocurrencias no suele estar bien visto, sobre todo si se realiza en público, pues se relaciona con diferentes estereotipos negativos relacionados con la salud mental. No obstante, los expertos en el análisis de la conducta han relacionado esta práctica con un aumento de la concentración y de la productividad de los individuos.. ¿Por qué algunas personas hablan solas?. Más allá de la típica imagen de una persona hablando por teléfono mediante sus auriculares inalámbricos, creando un escenario incómodo hasta que se ve el atisbo de auricular en sus oídos, muchas personas sienten la necesidad de exteriorizar sus ideas en voz alta para que estas adquieran un verdadero sentido. Esta necesidad suele estar vinculada con el «lenguaje interno» de cada persona, explican los psicólogos.. Según explica la psicóloga María Sánchez en su página web, el diálogo interno es una de las habilidades que diferencian a los seres humanos del resto de animales. Se denomina diálogo interno a aquellos hilos de pensamiento dirigidos a uno mismo. Estos pueden ser desde instrucciones mientras se realiza una actividad física compleja hasta palabras de calma cuando se está en una situación que genera altos niveles de estrés.. Algunas personas necesitan decir en voz alta estos hilos de pensamiento para estructurarlos y poder resolver problemas complejos, explica un artículo de la web «La mente maravillosa» basándose en un libro ‘Pensamiento y lenguaje’ del psicólogo Lev Vygostky. Además, según María Sánchez, el lenguaje utilizado en los diálogos internos tiene un gran poder sobre los individuos, por lo que una correcta selección puede generar emociones positivas o, incluso, negativas.. Siguiendo esta línea de pensamiento, los investigadores Gary Lupyan y Daniel Swingley de la Universidad de Wisconsin-Madison llevaron a cabo un experimento en el que los sujetos debían buscar diferentes objetos, tanto en silencio como pronunciando su nombre en voz alta. Según los resultados publicados en el «Quarterly Journal of Experimental Psychology», la labor de búsqueda de los participantes fue más ágil y sencilla cuando los participantes verbalizaban el nombre del objeto que querían encontrar.. Hablar en voz alta puede ayudar a tomar decisiones u organizar ideas. Por ello, hablar en voz alta puede ayudar a exteriorizar el diálogo interno, puede ayudar a los individuos a concentrarse y facilitar la realización de tareas. Asimismo, también suele ser de gran utilidad para organizar las ideas, tomar decisiones o regular las emociones, incluso en situaciones de alto estrés. Todo ello lo convierte en una herramienta capaz de dirigir el comportamiento propio y mejorar su productividad.. Este hábito suele aparecer durante la niñez, siendo bastante común observar a los más pequeños contando o intentando resolver sus tareas escolares en voz alta, tanto en el colegio como en sus casas. Su intención no es llamar la atención ni que les feliciten por haber hecho bien un ejercicio; están intentando organizar sus pensamientos y concentrarse en sus deberes para terminarlos lo más pronto posible e ir a jugar con sus amigos. Sin embargo, este comportamiento suele verse de forma negativa conforme van creciendo.. A pesar de sus beneficios, existen ciertos factores que convierten esta práctica útil en una señal de alerta ante posibles problemas de salud mental o deterioro cognitivo. Los expertos recomiendan prestar atención si los diálogos son recurrentes y responden a posibles «voces externas», si estos repercuten en la vida cotidiana de los individuos o si estos presentan una sensación de pérdida de control. Si se da alguna de estas alertas, es necesario consultar con un especialista.
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