Alcossebre es una pedanía costera que se asoma al Mediterráneo en el norte de Castellón, entre calas, pinares y urbanizaciones de baja altura. Pertenece al municipio de Alcalà de Xivert, y aunque apenas roza los 2.000 habitantes censados, en los meses de julio y agosto la población se multiplica. Es un destino clásico del veraneo valenciano, donde la vivienda turística marca el pulso del mercado inmobiliario. Tener casa aquí es, para muchos, una forma de asegurarse un refugio junto al mar. Un enclave de atractivo incuestionable, especialmente para jubilados que buscan comodidad y buen clima.. Seguir leyendo
Los compradores luchan por recuperar el dinero adelantado para unas viviendas junto al mar en la localidad castellonense que no se han construido
Alcossebre es una pedanía costera que se asoma al Mediterráneo en el norte de Castellón, entre calas, pinares y urbanizaciones de baja altura. Pertenece al municipio de Alcalà de Xivert, y aunque apenas roza los 2.000 habitantes censados, en los meses de julio y agosto la población se multiplica. Es un destino clásico del veraneo valenciano, donde la vivienda turística marca el pulso del mercado inmobiliario. Tener casa aquí es, para muchos, una forma de asegurarse un refugio junto al mar. Un enclave de atractivo incuestionable, especialmente para jubilados que buscan comodidad y buen clima.. “Nos enamoramos de Alcossebre inmediatamente”, reconoce Marijke Langenegger. Ni ella ni su marido, Ronald den Ouden, conocían la zona. Fue el entusiasmo de una amiga lo que los llevó a programar una visita. Les gustó tanto que decidieron dejar Países Bajos y mudarse allí para disfrutar de su jubilación. Una casa junto al Mediterráneo, comprada sobre plano y pensada para una vida más tranquila, no es solo el sueño de esta pareja de holandeses. Se trata de una aspiración compartida por cerca de un centenar de compradores afectados por la promotora Porta Mediterrània Homes, según calculan otros clientes y los despachos que han asumido las reclamaciones.. Todos adelantaron importantes cantidades de dinero para adquirir casas que no se han terminado en los plazos establecidos. Cuando quisieron recuperar lo pagado, relatan las mismas fuentes, se toparon con una empresa que no tenía patrimonio suficiente para responder. El conflicto ha acabado trasladándose a los juzgados, donde una cuestión clave se ha convertido en la tabla de salvación de muchos compradores: la responsabilidad de los bancos que recibieron esos anticipos sin comprobar que estaban debidamente protegidos por los avales que exige la ley. Este diario se ha puesto en contacto tanto con la promotora Porta Mediterrània Homes como con el Ayuntamiento de Alcalà de Xivert, sin obtener respuesta a las preguntas planteadas.. “Espacios exclusivos”. Marijke relata que fue en marzo de 2025 cuando ella y su marido reservaron una vivienda a la promotora ―que tiene su domicilio social en Zaragoza y todavía hoy publicita promociones activas― que en ese momento comercializaba varias promociones en Alcossebre. Ofrecían “espacios exclusivos” en urbanizaciones con piscina, pista de pádel, gimnasio y hasta zona gourmet, en “primera línea del litoral”, según los anuncios publicados en varios medios locales y de Aragón. Cinco meses más tarde, en septiembre, formalizaron la compra. Sumando la reserva inicial y ese segundo pago, habían abonado ya más de 111.000 euros.. La vivienda, sin embargo, no avanzaba al ritmo prometido. La fecha de entrega fue desplazándose: primero de agosto a diciembre, y finalmente, hasta finales de marzo de 2026, la fecha límite fijada en el contrato. “Viajamos en agosto y vimos que apenas se había construido. Volvimos a mediados de diciembre y comprobamos que no había cambiado nada”, explica la afectada. En ese tiempo, la promotora alegó problemas burocráticos, dificultades con los permisos y retrasos administrativos.. Una de las promociones de vivienda sin terminar en Alcocéber (Castellón).Carme Ripollés. Tras conseguir una reunión con los responsables de la empresa, recibieron una propuesta que terminó de encender todas las alarmas: si la vivienda no estaba acabada en plazo, les entregarían otra casa en Alcossebre. “En ese momento tuvimos la certeza de que la obra nunca se iba a terminar”, concede Marijke.. Antes de llegar a ese punto, cuando aún confiaban en que el proyecto saldría adelante, Ronald había vendido ya su apartamento en Bolduque, una ciudad al sur de los Países Bajos, para preparar el traslado definitivo a España. Al dejar de creerse las explicaciones, decidió cancelar la compra y reclamar la devolución de las cantidades adelantadas. “No sé cómo pueden dormir por las noches”, lamenta la mujer, en alusión a la promotora. Su caso está hoy en manos de la justicia.. También el de Amparo Gil. “Quiero que me devuelvan los 80.566 euros que adelanté”, reclama al teléfono esta vecina de Zaragoza. Vivió un flechazo similar con Alcossebre tras ver un anuncio en un periódico. Le parecía el lugar perfecto para pasar largas temporadas tras su jubilación junto a su marido.. En julio de 2023 firmó un precontrato y entregó 15.000 euros para reservar una vivienda, y pocos días después selló el contrato de compraventa. En total eran 350.000 euros, con la obligación de adelantar algo más de 115.000, el 30% del precio, en el momento de la compra. Al no poder abonarlo de una sola vez, pactó un calendario de pagos fraccionados y entregó inicialmente más de 80.000 euros. “Menos mal que no tenía más dinero”, cuenta con sorna.. Pero las obras, que le prometieran que estarían terminadas en mayo de 2025, ni siquiera arrancaron. Cuando llegó el momento de realizar un nuevo pago, decidió acudir a un abogado, que le advirtió de que la ley obliga a que cada euro entregado a cuenta esté protegido por un aval o un seguro. “Cuando vi la cara que me puso al mencionar el nombre de la empresa fue cuando empecé a preocuparme”, recuerda. En su contrato de compraventa (de una vivienda, una parcela de garaje y un trastero) constaba que esa garantía existía, pero nunca llegó a materializarse. Tras reclamarla sin éxito y enviar dos burofaxes solicitando una copia, suspendió los siguientes pagos y exigió la devolución de su dinero.. Una de las promociones de viviendas sin terminar en Alcocéber (Castellón). Carme Ripollés. Nuevas demandas. A estos dos testimonios se suman otros que relatan el mismo patrón: pagos elevados por adelantado, obras que no avanzan y una promotora que deja de responder cuando llegan las reclamaciones. El problema, cuentan, es que la empresa se encuentra en una situación de insolvencia de hecho, con embargos acumulados, lo que hace inútiles muchas sentencias civiles dictadas solo contra ella. De hecho, a algunos compradores, como narra Amparo, les ha llegado una reclamación de Hacienda para que abonen al fisco las cantidades adeudadas a la compañía. Algo a lo que se han negado.. En noviembre de 2025, un Juzgado de Primera Instancia de Castellón condenó a Cajamar —una de las entidades en las que la promotora había abierto cuentas para recibir los pagos— a devolver 115.466 euros adelantados por otro comprador. No porque el banco conserve ese dinero, sino por no haber ejercido su deber legal de vigilancia. “La normativa estipula que las entidades financieras deben asegurarse de que una promotora que recibe anticipos ha contratado los avales o seguros que protegen esos fondos. Si no lo hacen, responden frente a los compradores”, explica Alejandra Parente, abogada de El Defensor de Tu Vivienda, el despacho que lleva muchas de estas reclamaciones, entre ellas la que derivó en condena.. Esa sentencia, pese a haber sido recurrida por el banco, ha abierto la puerta a nuevas demandas y ha cambiado el horizonte de muchos afectados, entre ellos Amparo. Su juicio contra Cajamar se celebró en marzo de este año. “Tuve buenas sensaciones”, admite. Aunque la resolución está pendiente, y pese al golpe económico y emocional, el flechazo por Alcossebre no ha desaparecido. “He vendido un piso que me compré de soltera en Zaragoza, y con lo que he sacado por él y una hipoteca nos hemos comprado otro aquí”, cuenta Amparo. “A veces me pregunto si no estamos locos metiéndonos en otra compra a nuestra edad, pero lo cierto es que estamos muy ilusionados”, reconoce.. Si tiene dudas, sugerencias o simplemente quiere contarnos su caso, puede enviarnos un email a vivienda@elpais.es.. Los datos que facilite serán tratados por EDICIONES EL PAÍS, S.L.U., (C/ Miguel Yuste, 40, 28037-Madrid), con la finalidad de gestionar sus dudas y/o testimonios y elaborar contenido informativo. Podrá ejercer sus derechos reconocidos en materia de protección de datos a través de la dirección dpo@prisa.com acreditando su identidad e identificando el derecho que desea ejercitar. Para más información consulte la Política de Privacidad.
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