Tal día como hoy, 4 de junio, pero de 1170, o lo que es lo mismo, hace 856 años, se produjo un acontecimiento importante que marcó el devenir de las relaciones futuras entre los reinos de Castilla y de Aragón: el Tratado de Sahagún, una localidad de la provincia de León.. Un pacto sellado por el rey Alfonso VIII de Castilla, apodado «el Noble» o «el de las Navas» y uno de los reyes más importantes de la Edad Media hispánica, y Alfonso II de Aragón, primer soberano en gobernar de forma conjunta el Reino de Aragón y el Condado de Barcelona, que consolidó una alianza de paz y colaboración entre ambos monarcas, acordando además las directrices para sus respectivas expansiones territoriales en la península.. Alfonso VIII reconoce que el aragonés recibirá el vasallaje de Muhámmad ibn Mardanis -un poderoso gobernante y militar andalusí que forjó un emirato independiente en el Levante español y en el sureste de la península ibérica entre 1147 y 1172 con capital en Murcia y al que los cronistas cristianos llamaban el «Rey Lobo», así como un tributo anual de cuarenta mil maravedíes que este pagaba, en aplicación del tratado de Tudillén. A cambio, Aragón mantendría la paz con el líder musulmán.. Además, se acuerda el matrimonio de Alfonso VIII con Leonor Plantagenet (hija de Enrique II de Inglaterra) y de Alfonso II de Aragón con Sancha de Castilla (tía del rey castellano).. Este acuerdo reafirmó el eje político Castilla-Aragón en detrimento del Reino de León, ayudando a pacificar las fronteras cristianas orientales.. Consolidó el arbitraje de los reinos cristianos sobre los reductos de taifas musulmanas. Reguló el cobro y la distribución del dinero que tributaba el Rey Lobo y debilitó el posicionamiento exterior del Reino de León, permitiendo a Castilla blindar su flanco oriental frente a las pretensiones leonesas o navarras.. La ratificación de los compromisos matrimoniales conectaron de manera directa los asuntos de los reinos ibéricos con la gran política de las dinastías europeas de la época, como la Casa de Plantagenet.. Existió otro Tratado de Sahagún previo en 1158, pero este fue un pacto entre el Reino de Castilla y el Reino de León, y no entre Castilla y Aragón.. Los protagonistas. -Alfonso VIII de Castilla. Nació en Soria en 1155. Quedó huérfano de madre al nacer y su padre, Sancho III, murió cuando Alfonso tenía solo tres años. Su minoría de edad desató una cruenta guerra civil en Castilla por el poder. Sus tíos, los reyes de León y de Navarra, aprovecharon la debilidad del monarca niño para arrebatarle amplios territorios fronterizos, según documenta la Real Academia de la Historia,. Pero al alcanzar la mayoría de edad en 1169 asumió plenamente el poder y se dedicó a pacificar el reino, recuperar las tierras perdidas y expandir sus fronteras frente al islam. Y un ejemplo de ello es este famoso Tratado de Sahagún.. Junto a su esposa, ordenó construir el célebre Monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas en Burgos, lugar escogido como panteón real donde ambos descansan sepultados.. Falleció en octubre de 1214 a los 58 años. Dejó un reino fuerte, unificado internamente y con el camino libre hacia la posterior reconquista de Andalucía.. Entre sus logros militares está la conquista de Cuenca en 1177 arrebatando a los musulmanes esta plaza, pero, sobre todo, su mayor logro fue la victoria en Las Navas de Tolosa (1212). Alfonso VIII lideró una gran coalición cristiana respaldada por el Papa Inocencio III que reunió a las tropas de Castilla, Navarra, Aragón y órdenes militares. Juntos aplastaron al ejército almohade en Jaén, un acontecimiento que marcó el inicio del declive musulmán en la península.. -Alfonso II de Aragón. Nació en Huesca en 1157. Hijo de Ramón Berenguer IV (conde de Barcelona) y de la reina Petronila de Aragón, le apodaron «el Casto» por su devoción y pulcritud administrativa pero también «el Trovador» por su esmerada formación cultural ya que fue un ferviente protector de las artes y las letras. Gobernó durante 34 años, entre 1162 y 1196.. Mantuvo una relación estrecha con Alfonso VIII de Castilla, con quien firmó el Tratado de Sahagún (1170) y colaboró militarmente en el exitoso asedio de la ciudad de Cuenca en 1177. Arrebató amplias zonas del Bajo Aragón y la cuenca del Matarraña al control andalus. Para asegurar el avance de la Reconquista hacia el Levante y defender las nuevas fronteras de las incursiones musulmanas, fundó la villa de Teruel en una zona altamente estratégica.. Y en 1166 incorporó a sus dominios el marquesado de Provenza (en el sur de la actual Francia), lo que le llevó a mantener prolongados conflictos diplomáticos y armados con los condes de Tolosa por la hegemonía de la región occitana.. Falleció en Perpiñán en 1196 a los 39 años. Siguiendo sus deseos, fue sepultado en el Monasterio de Poblet, convirtiéndose en el primer monarca de su dinastía en elegir este emblemático panteón real. – Muhámmad ibn Mardanís. Nacido en Peñíscola, descendía de una familia cristiana convertida al islam. Hablaba tanto árabe como romance, utilizaba indumentaria y armamento de estilo cristiano y llegó a liderar a nutridos ejércitos de mercenarios castellanos y aragoneses. Bajo su mandato, el territorio de Šarq al-Ándalus controló ciudades clave como Valencia, Jaén, Úbeda y Carmona, llegando incluso a sitiar Córdoba y Sevilla.. Acuñó el «maravedí mardanisí», una moneda de oro pura y estable. Para blindar sus fronteras y combatir a sus enemigos jurados (los almohades), firmó treguas y alianzas con Alfonso VII de Castilla y con Alfonso II de Aragón. A cambio de esta protección militar, el Rey Lobo les pagaba cuantiosas sumas anuales de dinero conocidas como parias.. Durante su mandato se levantaron imponentes complejos palaciegos y defensivos en Murcia que todavía se pueden estudiar, como el conjunto residencial fortificado de Monteagudo o el palacio del Castillejo.. Falleció en 1172 en Murcia mientras la ciudad sufría un asfixiante asedio almohade. Tras su muerte, sus herederos se vieron obligados a someterse al imperio almohade, lo que extinguió definitivamente el último gran emirato independiente del siglo XII y empujó a Aragón y Castilla a reiniciar sus campañas de conquista en el Levante
Firmado tal día como hoy de 1170, este pacto funcionó también como mecanismo regulador del poder financiero peninsular y conectó de manera directa los asuntos de los reinos ibéricos con las dinastías europeas de la época
Tal día como hoy, 4 de junio, pero de 1170, o lo que es lo mismo, hace 856 años, se produjo un acontecimiento importante que marcó el devenir de las relaciones futuras entre los reinos de Castilla y de Aragón: el Tratado de Sahagún, una localidad de la provincia de León.. Un pacto sellado por el rey Alfonso VIII de Castilla, apodado «el Noble» o «el de las Navas» y uno de los reyes más importantes de la Edad Media hispánica, y Alfonso II de Aragón, primer soberano en gobernar de forma conjunta el Reino de Aragón y el Condado de Barcelona, que consolidó una alianza de paz y colaboración entre ambos monarcas, acordando además las directrices para sus respectivas expansiones territoriales en la península.. Alfonso VIII reconoce que el aragonés recibirá el vasallaje de Muhámmad ibn Mardanis -un poderoso gobernante y militar andalusí que forjó un emirato independiente en el Levante español y en el sureste de la península ibérica entre 1147 y 1172 con capital en Murcia y al que los cronistas cristianos llamaban el «Rey Lobo», así como un tributo anual de cuarenta mil maravedíes que este pagaba, en aplicación del tratado de Tudillén. A cambio, Aragón mantendría la paz con el líder musulmán.. Además, se acuerda el matrimonio de Alfonso VIII con Leonor Plantagenet (hija de Enrique II de Inglaterra) y de Alfonso II de Aragón con Sancha de Castilla (tía del rey castellano).. Este acuerdo reafirmó el eje político Castilla-Aragón en detrimento del Reino de León, ayudando a pacificar las fronteras cristianas orientales.. Consolidó el arbitraje de los reinos cristianos sobre los reductos de taifas musulmanas. Reguló el cobro y la distribución del dinero que tributaba el Rey Lobo y debilitó el posicionamiento exterior del Reino de León, permitiendo a Castilla blindar su flanco oriental frente a las pretensiones leonesas o navarras.. La ratificación de los compromisos matrimoniales conectaron de manera directa los asuntos de los reinos ibéricos con la gran política de las dinastías europeas de la época, como la Casa de Plantagenet.. Existió otro Tratado de Sahagún previo en 1158, pero este fue un pacto entre el Reino de Castilla y el Reino de León, y no entre Castilla y Aragón.. -Alfonso VIII de Castilla. Nació en Soria en 1155. Quedó huérfano de madre al nacer y su padre, Sancho III, murió cuando Alfonso tenía solo tres años. Su minoría de edad desató una cruenta guerra civil en Castilla por el poder. Sus tíos, los reyes de León y de Navarra, aprovecharon la debilidad del monarca niño para arrebatarle amplios territorios fronterizos, según documenta la Real Academia de la Historia,. Pero al alcanzar la mayoría de edad en 1169 asumió plenamente el poder y se dedicó a pacificar el reino, recuperar las tierras perdidas y expandir sus fronteras frente al islam. Y un ejemplo de ello es este famoso Tratado de Sahagún.. Junto a su esposa, ordenó construir el célebre Monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas en Burgos, lugar escogido como panteón real donde ambos descansan sepultados.. Falleció en octubre de 1214 a los 58 años. Dejó un reino fuerte, unificado internamente y con el camino libre hacia la posterior reconquista de Andalucía.. Entre sus logros militares está la conquista de Cuenca en 1177 arrebatando a los musulmanes esta plaza, pero, sobre todo, su mayor logro fue la victoria en Las Navas de Tolosa (1212). Alfonso VIII lideró una gran coalición cristiana respaldada por el Papa Inocencio III que reunió a las tropas de Castilla, Navarra, Aragón y órdenes militares. Juntos aplastaron al ejército almohade en Jaén, un acontecimiento que marcó el inicio del declive musulmán en la península.. -Alfonso II de Aragón. Nació en Huesca en 1157. Hijo de Ramón Berenguer IV (conde de Barcelona) y de la reina Petronila de Aragón, le apodaron «el Casto» por su devoción y pulcritud administrativa pero también «el Trovador» por su esmerada formación cultural ya que fue un ferviente protector de las artes y las letras. Gobernó durante 34 años, entre 1162 y 1196.. Mantuvo una relación estrecha con Alfonso VIII de Castilla, con quien firmó el Tratado de Sahagún (1170) y colaboró militarmente en el exitoso asedio de la ciudad de Cuenca en 1177. Arrebató amplias zonas del Bajo Aragón y la cuenca del Matarraña al control andalus. Para asegurar el avance de la Reconquista hacia el Levante y defender las nuevas fronteras de las incursiones musulmanas, fundó la villa de Teruel en una zona altamente estratégica.. Y en 1166 incorporó a sus dominios el marquesado de Provenza (en el sur de la actual Francia), lo que le llevó a mantener prolongados conflictos diplomáticos y armados con los condes de Tolosa por la hegemonía de la región occitana.. Falleció en Perpiñán en 1196 a los 39 años. Siguiendo sus deseos, fue sepultado en el Monasterio de Poblet, convirtiéndose en el primer monarca de su dinastía en elegir este emblemático panteón real. – Muhámmad ibn Mardanís. Nacido en Peñíscola, descendía de una familia cristiana convertida al islam. Hablaba tanto árabe como romance, utilizaba indumentaria y armamento de estilo cristiano y llegó a liderar a nutridos ejércitos de mercenarios castellanos y aragoneses. Bajo su mandato, el territorio de Šarq al-Ándalus controló ciudades clave como Valencia, Jaén, Úbeda y Carmona, llegando incluso a sitiar Córdoba y Sevilla.. Acuñó el «maravedí mardanisí», una moneda de oro pura y estable. Para blindar sus fronteras y combatir a sus enemigos jurados (los almohades), firmó treguas y alianzas con Alfonso VII de Castilla y con Alfonso II de Aragón. A cambio de esta protección militar, el Rey Lobo les pagaba cuantiosas sumas anuales de dinero conocidas como parias.. Durante su mandato se levantaron imponentes complejos palaciegos y defensivos en Murcia que todavía se pueden estudiar, como el conjunto residencial fortificado de Monteagudo o el palacio del Castillejo.. Falleció en 1172 en Murcia mientras la ciudad sufría un asfixiante asedio almohade. Tras su muerte, sus herederos se vieron obligados a someterse al imperio almohade, lo que extinguió definitivamente el último gran emirato independiente del siglo XII y empujó a Aragón y Castilla a reiniciar sus campañas de conquista en el Levante
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