Ser una de las personas más famosa no siempre es sencillo y prueba de ello es el caso de Kim Kardashian. Cada paso que la empresaria da está mirado con detalle, por lo que no es de extrañar que constantemente se vea rodeada de paparazzi. Aunque esto no siempre fue así. Si bien hoy en día cuenta con millones de seguidores, al comienzo de su carrera no contaba con tanto apoyo.. Sin embargo, esto no fue un problema para ella. Y es que, con tal de ser el centro de atención, llegó a fingir que estaba visitando a Britney Spears con la esperanza de que le fotografiaran. Como así explicó en el pódcast de su hermana, Khloé Kardashian, todo fue posible gracias a la ayuda de su amigo Jonathan Cheban. «Ser famosa era lo único que quería, vivía por y para ello», le confesó.. Pero lo que ella no sabía es que sus sueños se harían realidad. «Estábamos en un restaurante y escuchamos a unas personas diciendo: ‘Britney está alojada en este hotel de Nueva York’. Quien lo decía llevaba un Rolls-Royce Phanton increíble y Jonathan y yo apenas nos podíamos permitir un taxi. Pero, le dijimos: ‘¿Nos puedes llevar a nuestro hotel?’. El tipo nos dijo que sí y nosotros nos sentamos detrás».. Gracias a este truco, cuando los fotógrafos vieron a Kim junto a su amigo en el coche, rápidamente se centraron en ella. «Había paparazzi por todas partes esperando a Britney. En ese momento no nos seguían, y cuando salimos nos dijeron: ‘Kim, Kim, Kim, ¿has venido a visitar a Britney?’, y Jonathan me aconsejó: ‘Agacha la cabeza y cállate», recordó. Porque, aunque no mintió, sí que dio a entender que podría haber sido el caso.. Para seguir con su falsa, los dos esperaron un tiempo dentro del hotel y, cuando lo vieron oportuno, volvieron a salir como si nada. «Así que entramos y nos metimos en una cabina telefónica porque no conocemos a nadie en este hotel. Ni siquiera sabíamos si había un bar en el hotel al que pudiéramos entrar. Así que nos quedamos en la cabina telefónica de este hotel durante 20 minutos», relató. «Salimos y nos preguntaron qué tal estaba Britney. Creo que cogimos un taxi porque el Rolls-Royce nos dejó. Engañamos a todos, salimos en todas las portadas y pensamos que lo habíamos petado», aseguró. Y es que, como su amigo le aconsejó, la mejor manera de tratar con los fotógrafos era como hacía Victoria Beckham.
Ser una de las personas más famosa no siempre es sencillo y prueba de ello es el caso de Kim Kardashian. Cada paso que la empresaria da está mirado con detalle, por lo que no es de extrañar que constantemente se vea rodeada de paparazzi. Aunque esto no siempre fue así. Si bien hoy en día cuenta con millones de seguidores, al comienzo de su carrera no contaba con tanto apoyo.. Sin embargo, esto no fue un problema para ella. Y es que, con tal de ser el centro de atención, llegó a fingir que estaba visitando a Britney Spears con la esperanza de que le fotografiaran. Como así explicó en el pódcast de su hermana, Khloé Kardashian, todo fue posible gracias a la ayuda de su amigo Jonathan Cheban. «Ser famosa era lo único que quería, vivía por y para ello», le confesó.. Pero lo que ella no sabía es que sus sueños se harían realidad. «Estábamos en un restaurante y escuchamos a unas personas diciendo: ‘Britney está alojada en este hotel de Nueva York’. Quien lo decía llevaba un Rolls-Royce Phanton increíble y Jonathan y yo apenas nos podíamos permitir un taxi. Pero, le dijimos: ‘¿Nos puedes llevar a nuestro hotel?’. El tipo nos dijo que sí y nosotros nos sentamos detrás».. Gracias a este truco, cuando los fotógrafos vieron a Kim junto a su amigo en el coche, rápidamente se centraron en ella. «Había paparazzi por todas partes esperando a Britney. En ese momento no nos seguían, y cuando salimos nos dijeron: ‘Kim, Kim, Kim, ¿has venido a visitar a Britney?’, y Jonathan me aconsejó: ‘Agacha la cabeza y cállate», recordó. Porque, aunque no mintió, sí que dio a entender que podría haber sido el caso.. Para seguir con su falsa, los dos esperaron un tiempo dentro del hotel y, cuando lo vieron oportuno, volvieron a salir como si nada. «Así que entramos y nos metimos en una cabina telefónica porque no conocemos a nadie en este hotel. Ni siquiera sabíamos si había un bar en el hotel al que pudiéramos entrar. Así que nos quedamos en la cabina telefónica de este hotel durante 20 minutos», relató. «Salimos y nos preguntaron qué tal estaba Britney. Creo que cogimos un taxi porque el Rolls-Royce nos dejó. Engañamos a todos, salimos en todas las portadas y pensamos que lo habíamos petado», aseguró. Y es que, como su amigo le aconsejó, la mejor manera de tratar con los fotógrafos era como hacía Victoria Beckham.
