El presidente de la Junta de Andalucía y candidato a la reelección, Juanma Moreno, trasladó ayer la precampaña electoral a la Feria de Abril de Sevilla. El martes le tocó a los partidos de izquierda, con la presencia en el recinto ferial de María Jesús Montero, Antonio Maíllo y José Ignacio García y ayer, casualmente, al candidato del PP y al de Vox, Manuel Gavira. Intencionado o no, la realidad es que en la Feria no piden el carné de los partidos políticos para entrar y los votantes conviven en armonía independientemente del partido con el que más afinidad tenga cada uno. Otra lección de la ciudadanía, que suele ir por delante de los partidos políticos hasta en los usos y costumbres.. Moreno hizo precampaña en la Feria, pero no cambió de discurso ni aunque el escenario fuera diferente. En todo caso, cambio de palabras: sustituyó el «lío» que le generaría un acuerdo con Vox por «polvareda» –más acorde con el albero de las calles del Real–, pero el mensaje es el mismo. El presidente andaluz quiere gobernar en solitario y se mantiene ajeno a las estrategias del partido de Santiago Abascal y de los pactos que su formación política ha cerrado en Extremadura y negocia en Aragón y Castilla y León.. «Vox se mueve a impulso de grandes titulares, de polémica, de puntos de confrontación que al final alimentan su proyección pública y por tanto su proyección electoral, y creo que esto forma parte de ese ambiente y de esa forma que tiene Vox de hacer campaña», explicó.. Es su manera de atajar la polémica por el uso del término «prioridad nacional» en el reparto de las ayudas y subvenciones públicas. A su juicio, la intención «está muy clara» porque la idea está «vinculada al arraigo personal con el territorio», una cuestión que es «razonable» y, por tanto, defendible en otros territorios.. «Es como si yo mañana pido aquí una vivienda de protección oficial y no estoy censado en Sevilla o no tengo certificado de vulnerabilidad. En definitiva, el arraigo tiene que estar demostrado para los servicios públicos, sobre todo para las personas más vulnerables, pues hay que ordenarlo y hay que priorizarlo. Y creo que en esa línea es lo que me han explicado, que es por lo que va en ese acuerdo», abundó.. La polémica le sirve a Moreno para reforzar su discurso y su apelación al voto útil: dado que no hay alternativa al Gobierno del PP en Andalucía, todo aquél que no quiera que Vox mediatice sus políticas, que vote a su partido. En esa idea insistirá el presidente de la Junta de Andalucía hasta el próximo 17 de mayo.. Por este motivo, Moreno reprochó a PSOE y Vox que intenten sacar rédito electoral con este asunto, cada uno entre sus potenciales votantes. «Hay otros que quieren sacar más jugo, tanto el Partido Socialista, exagerando por un lado, o Vox exagerando por otro, y forma parte de la campaña electoral», concluyó.. Por su parte, Manuel Gavira tiene la campaña hecha: Vox quiere en Andalucía lo mismo que ha conseguido en Extremadura. El que vote a su partido sabe que exigirá «prioridad nacional» para evitar que Andalucía no se quede «a la cola».
Utiliza la polémica para apelar al voto útil y que el partido de Abascal no «mediatice» sus políticas
El presidente de la Junta de Andalucía y candidato a la reelección, Juanma Moreno, trasladó ayer la precampaña electoral a la Feria de Abril de Sevilla. El martes le tocó a los partidos de izquierda, con la presencia en el recinto ferial de María Jesús Montero, Antonio Maíllo y José Ignacio García y ayer, casualmente, al candidato del PP y al de Vox, Manuel Gavira. Intencionado o no, la realidad es que en la Feria no piden el carné de los partidos políticos para entrar y los votantes conviven en armonía independientemente del partido con el que más afinidad tenga cada uno. Otra lección de la ciudadanía, que suele ir por delante de los partidos políticos hasta en los usos y costumbres.. Moreno hizo precampaña en la Feria, pero no cambió de discurso ni aunque el escenario fuera diferente. En todo caso, cambio de palabras: sustituyó el «lío» que le generaría un acuerdo con Vox por «polvareda» –más acorde con el albero de las calles del Real–, pero el mensaje es el mismo. El presidente andaluz quiere gobernar en solitario y se mantiene ajeno a las estrategias del partido de Santiago Abascal y de los pactos que su formación política ha cerrado en Extremadura y negocia en Aragón y Castilla y León.. «Vox se mueve a impulso de grandes titulares, de polémica, de puntos de confrontación que al final alimentan su proyección pública y por tanto su proyección electoral, y creo que esto forma parte de ese ambiente y de esa forma que tiene Vox de hacer campaña», explicó.. Es su manera de atajar la polémica por el uso del término «prioridad nacional» en el reparto de las ayudas y subvenciones públicas. A su juicio, la intención «está muy clara» porque la idea está «vinculada al arraigo personal con el territorio», una cuestión que es «razonable» y, por tanto, defendible en otros territorios.. «Es como si yo mañana pido aquí una vivienda de protección oficial y no estoy censado en Sevilla o no tengo certificado de vulnerabilidad. En definitiva, el arraigo tiene que estar demostrado para los servicios públicos, sobre todo para las personas más vulnerables, pues hay que ordenarlo y hay que priorizarlo. Y creo que en esa línea es lo que me han explicado, que es por lo que va en ese acuerdo», abundó.. La polémica le sirve a Moreno para reforzar su discurso y su apelación al voto útil: dado que no hay alternativa al Gobierno del PP en Andalucía, todo aquél que no quiera que Vox mediatice sus políticas, que vote a su partido. En esa idea insistirá el presidente de la Junta de Andalucía hasta el próximo 17 de mayo.. Por este motivo, Moreno reprochó a PSOE y Vox que intenten sacar rédito electoral con este asunto, cada uno entre sus potenciales votantes. «Hay otros que quieren sacar más jugo, tanto el Partido Socialista, exagerando por un lado, o Vox exagerando por otro, y forma parte de la campaña electoral», concluyó.. Por su parte, Manuel Gavira tiene la campaña hecha: Vox quiere en Andalucía lo mismo que ha conseguido en Extremadura. El que vote a su partido sabe que exigirá «prioridad nacional» para evitar que Andalucía no se quede «a la cola».
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