Si el cansancio se pudiera medir y 10 fuera el máximo, la voz de Fernando Echave suena a 11. Desde el otro lado del teléfono, este jefe de dotación de bomberos de la Comunidad de Madrid acaba de llegar, sobre la una de la tarde de este sábado, a su casa en Valdemoro tras pasar más de un día luchando contra las llamas en la sierra suroeste de Madrid. Y lo ha hecho como voluntario, porque estaba de vacaciones y no dudó ni un minuto en aparcarlas para ayudar. Tiene más de una década de experiencia y muchas batallas contra el fuego, algunas en los incendios más duros de los últimos años. “He estado en Portugal varias veces, en Extremadura… y lo que he visto aquí, no lo había visto nunca”, confiesa. Seguir leyendo
Fernando Echave cuenta un día de lucha contra las llamas y confiesa que “la devastación es muy grande” porque es masa forestal y viviendas
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Si el cansancio se pudiera medir y 10 fuera el máximo, la voz de Fernando Echave suena a 11. Desde el otro lado del teléfono, este jefe de dotación de bomberos de la Comunidad de Madrid acaba de llegar, sobre la una de la tarde de este sábado, a su casa en Valdemoro tras pasar más de un día luchando contra las llamas en la sierra suroeste de Madrid. Y lo ha hecho como voluntario, porque estaba de vacaciones y no dudó ni un minuto en aparcarlas para ayudar. Tiene 11 años de experiencia y muchas victorias contra el fuego, algunas de ellas en los incendios más duros de los últimos años. “He estado en Portugal varias veces, he estado en Extremadura… y lo que he visto aquí, yo no lo había visto nunca”, confiesa. La diferencia con infiernos anteriores que colaboró en apagar es que en este “hay mucha interfaz”, como llaman los técnicos a situaciones en las que lo que se quema es una mezcla entre masa forestal y viviendas, por lo que “la devastación es muy grande”. “Al final, si un fuego quema monte, pues bueno, quema monte, intentamos contenerlo, protegerlo. Y hay estrategias para abordarlo que se pueden hacer que aquí es muy difícil hacerlas porque hay mucha interfaz, muchas casas de por medio y mucha población. Y, sobre todo, aquí una evacuación no es un pueblo de 3.000 o 4.000 personas, son 10.000, 15.000, 20.000 personas. Logísticamente es supercomplicado”. Según el último balance del Ministerio del Interior, al mando de las operaciones al ser una emergencia nacional, hay 29.488 personas evacuadas de Chapinería, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela, Navalagamella, Valdemaqueda, Aldea del Fresno, Zarzalejo y Peralejo, a los que se ha sumado a primera hora de la tarde Rozas de Puerto Real, Cadalso de los Vidrios y Cenicientos, de donde tiene que evacuarse hasta el propio puesto de mando del incendio, que se traslada finalmente a Navalcarnero. Otros 20.262 vecinos están confinados en San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y Villa del Prado. Los daños en las propiedades son cuantiosos y están sin evaluar.“Me activaron [el viernes] para dirigir una bomba de voluntarios que salió desde Las Rozas. Entramos a las ocho y media, fuimos a las nueve a los incendios y estuvimos hasta las cuatro de la madrugada trabajando, que nos dieron un relevo. Luego volvimos esta mañana [del sábado] hasta que nos han vuelto a mandar ya para casa”, relata. El lunes, volverá al tajo. “Están los relevos garantizados hasta el lunes, que es cuando yo vuelvo a entrar. La movilización de la plantilla de bomberos de Madrid está siendo absolutamente ejemplar. La gente que ha vuelto de donde estuviera, vacaciones de todos lados, para ir a trabajar al incendio, hay hasta lista de espera”, dice lleno de orgullo profesional. A Echave el fuego le pasó, literalmente, por encima. “Nosotros empezamos a atacar el fuego por la zona que en ese momento era la cola, la parte de a
