El secretario general de VOX, Ignacio Garriga, ha aprovechado la sesión de control en el Parlament para denunciar la existencia de un manual elaborado por Arran, las juventudes de la CUP, en el que, según ha asegurado, se detallan pautas para sabotear actos informativos de su partido y de otras formaciones como Aliança Catalana. Garriga ha sostenido que en ese documento se incluyen indicaciones para hostigar a militantes, y ha vinculado su aparición a lo que considera un clima de creciente confrontación política en Cataluña.. En su intervención, el dirigente de VOX ha defendido que este tipo de episodios no son hechos aislados, sino que responden —a su juicio— a una dinámica de tensión alentada desde las instituciones. En esa línea, ha señalado directamente al Govern, al que acusa de contribuir a un ambiente que, según ha dicho, acaba derivando en agresiones contra miembros de su formación.. Para reforzar su argumentación, Garriga ha enumerado distintos incidentes recientes, entre ellos ataques a carpas informativas y agresiones a afiliados y cargos del partido en varios municipios catalanes. También ha aludido a una condena judicial reciente relacionada con hechos similares en Barcelona. A partir de estos casos, ha reprochado lo que considera una falta de respuesta contundente por parte de las instituciones y ha interpelado directamente al president de la Generalitat, cuestionando su papel ante estos episodios. El dirigente ha acusado al PSC de tolerar este tipo de conductas cuando afectan a VOX.. Garriga ha cargado además contra Salvador Illa, a quien ha atribuido una doble vara de medir: por un lado, ha denunciado que se aísla políticamente a su partido mediante cordones sanitarios y, por otro, que se le acusa de actitudes antidemocráticas mientras —según ha afirmado— se limitan sus iniciativas parlamentarias. También ha criticado el papel de determinados medios de comunicación, a los que ha acusado de contribuir a ese clima de confrontación.. En el tramo final de su intervención, el secretario general de VOX ha apelado a lo que ha definido como una mayoría social que, a su juicio, quiere recuperar la seguridad y el orden, y ha asegurado que su formación mantendrá su actividad política pese a cualquier intento de intimidación.. Por su parte, el president Salvador Illa ha respondido rechazando las acusaciones y situando el debate en un contexto más amplio. Illa ha recordado que mucho antes de la aparición de VOX como fuerza política, el propio espacio socialista ya había sido objeto de acciones violentas por parte de sectores vinculados a la CUP. El jefe del ejecutivo catalán ha defendido que su posición es de condena inequívoca de cualquier forma de violencia, venga de donde venga, y ha reprochado a Garriga que no mantenga ese mismo criterio en todos los casos.
Illa, por su parte, afirma que el PSC también ha sufrido «violencia política»
El secretario general de VOX, Ignacio Garriga, ha aprovechado la sesión de control en el Parlament para denunciar la existencia de un manual elaborado por Arran, las juventudes de la CUP, en el que, según ha asegurado, se detallan pautas para sabotear actos informativos de su partido y de otras formaciones como Aliança Catalana. Garriga ha sostenido que en ese documento se incluyen indicaciones para hostigar a militantes, y ha vinculado su aparición a lo que considera un clima de creciente confrontación política en Cataluña.. En su intervención, el dirigente de VOX ha defendido que este tipo de episodios no son hechos aislados, sino que responden —a su juicio— a una dinámica de tensión alentada desde las instituciones. En esa línea, ha señalado directamente al Govern, al que acusa de contribuir a un ambiente que, según ha dicho, acaba derivando en agresiones contra miembros de su formación.. Para reforzar su argumentación, Garriga ha enumerado distintos incidentes recientes, entre ellos ataques a carpas informativas y agresiones a afiliados y cargos del partido en varios municipios catalanes. También ha aludido a una condena judicial reciente relacionada con hechos similares en Barcelona. A partir de estos casos, ha reprochado lo que considera una falta de respuesta contundente por parte de las instituciones y ha interpelado directamente al president de la Generalitat, cuestionando su papel ante estos episodios. El dirigente ha acusado al PSC de tolerar este tipo de conductas cuando afectan a VOX.. Garriga ha cargado además contra Salvador Illa, a quien ha atribuido una doble vara de medir: por un lado, ha denunciado que se aísla políticamente a su partido mediante cordones sanitarios y, por otro, que se le acusa de actitudes antidemocráticas mientras —según ha afirmado— se limitan sus iniciativas parlamentarias. También ha criticado el papel de determinados medios de comunicación, a los que ha acusado de contribuir a ese clima de confrontación.. En el tramo final de su intervención, el secretario general de VOX ha apelado a lo que ha definido como una mayoría social que, a su juicio, quiere recuperar la seguridad y el orden, y ha asegurado que su formación mantendrá su actividad política pese a cualquier intento de intimidación.. Por su parte, el president Salvador Illa ha respondido rechazando las acusaciones y situando el debate en un contexto más amplio. Illa ha recordado que mucho antes de la aparición de VOX como fuerza política, el propio espacio socialista ya había sido objeto de acciones violentas por parte de sectores vinculados a la CUP. El jefe del ejecutivo catalán ha defendido que su posición es de condena inequívoca de cualquier forma de violencia, venga de donde venga, y ha reprochado a Garriga que no mantenga ese mismo criterio en todos los casos.
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