Las condiciones extremas de Marte incluyen una fuerte radiación, tormentas de polvo y temperaturas que caen hasta los -127 C , algo a lo que los rovers de la NASA están acostumbrados. Sin embargo, Curiosity tuvo el mes pasado un contratiempo al que nunca se había enfrentado antes, una roca que no se soltaba del taladro.. El 25 de abril, el rover Curiosity perforó una roca marciana apodada Atacama y, sin pretenderlo, la arrancó entera del suelo. En lugar de romperse limpiamente durante la toma de muestras, la roca quedó adherida al taladro del rover cuando Curiosity retiró su brazo robótico de la superficie.. El nombre de la roca tiene un motivo. El desierto de Atacama, en Chile, es el desierto de latitud media más seco del mundo, con unos 15 mm de precipitación anual; solo los valles secos de la Antártida reciben menos.. La roca Atacama no era pequeña. La NASA calcula que medía unos 0,5 metros de ancho en su base, unos 15 centímetros de grosor y pesaba aproximadamente 13 kilos.. Ahora bien, los ingenieros de la NASA han afrontado no pocos desafíos durante las misiones en Marte. Pero ¿una roca entera enganchada al taladro y negándose a soltarse? Eso no había ocurrido nunca en los más de 13 años de Curiosity en el planeta rojo.. El primer intento del equipo para liberar el rover fue hacer vibrar el taladro para sacudir la roca y desprenderla, pero no sirvió de nada. Cuatro días después, los operadores reorientaron el brazo y lo intentaron de nuevo con vibraciones. Atacama soltó algo de arena, pero la roca siguió adherida.. Mientras el equipo intentaba liberar el taladro, las actividades de ciencia ‘in situ’ quedaron descartadas, así que Curiosity se centró en observaciones remotas con otros instrumentos.. El 1 de mayo, los ingenieros fueron más allá. Inclinaron más el taladro, lo rotaron, lo hicieron vibrar y giraron la broca. Aunque tenían previsto repetir toda la secuencia varias veces, no hizo falta. En el primer intento, Atacama se soltó, partiéndose al fin al caer sobre la superficie marciana.. El suceso propició una oportunidad científica inesperada. Al mover la roca, el equipo pudo observar con la ChemCam, un instrumento para analizar la composición de rocas y suelos marcianos, el material granular que había debajo del bloque, la pared de la cavidad que dejó y otro bloque claro que había estado cubierto por Atacama. Es decir, el accidente expuso material que normalmente no habría estado a la vista.. Para una misión científica de miles de millones de dólares situada a 225 millones de kilómetros de la Tierra, fue un problema sorprendentemente mundano. Libre ya de su pasajero no deseado, Curiosity ha retomado su programación habitual para seguir estudiando Marte.
El incidente obligó a suspender temporalmente las actividades científicas de contacto, pero también dejó al descubierto material marciano que el equipo pudo analizar
Las condiciones extremas de Marte incluyen una fuerte radiación, tormentas de polvo y temperaturas que caen hasta los -127 °C , algo a lo que los rovers de la NASA están acostumbrados. Sin embargo, Curiosity tuvo el mes pasado un contratiempo al que nunca se había enfrentado antes, una roca que no se soltaba del taladro.. El 25 de abril, el rover Curiosity perforó una roca marciana apodada Atacama y, sin pretenderlo, la arrancó entera del suelo. En lugar de romperse limpiamente durante la toma de muestras, la roca quedó adherida al taladro del rover cuando Curiosity retiró su brazo robótico de la superficie.. El nombre de la roca tiene un motivo. El desierto de Atacama, en Chile, es el desierto de latitud media más seco del mundo, con unos 15 mm de precipitación anual; solo los valles secos de la Antártida reciben menos.. La roca Atacama no era pequeña. La NASA calcula que medía unos 0,5 metros de ancho en su base, unos 15 centímetros de grosor y pesaba aproximadamente 13 kilos.. Ahora bien, los ingenieros de la NASA han afrontado no pocos desafíos durante las misiones en Marte. Pero ¿una roca entera enganchada al taladro y negándose a soltarse? Eso no había ocurrido nunca en los más de 13 años de Curiosity en el planeta rojo.. El primer intento del equipo para liberar el rover fue hacer vibrar el taladro para sacudir la roca y desprenderla, pero no sirvió de nada. Cuatro días después, los operadores reorientaron el brazo y lo intentaron de nuevo con vibraciones. Atacama soltó algo de arena, pero la roca siguió adherida.. Mientras el equipo intentaba liberar el taladro, las actividades de ciencia ‘in situ’ quedaron descartadas, así que Curiosity se centró en observaciones remotas con otros instrumentos.. El 1 de mayo, los ingenieros fueron más allá. Inclinaron más el taladro, lo rotaron, lo hicieron vibrar y giraron la broca. Aunque tenían previsto repetir toda la secuencia varias veces, no hizo falta. En el primer intento, Atacama se soltó, partiéndose al fin al caer sobre la superficie marciana.. El suceso propició una oportunidad científica inesperada. Al mover la roca, el equipo pudo observar con la ChemCam, un instrumento para analizar la composición de rocas y suelos marcianos, el material granular que había debajo del bloque, la pared de la cavidad que dejó y otro bloque claro que había estado cubierto por Atacama. Es decir, el accidente expuso material que normalmente no habría estado a la vista.. Para una misión científica de miles de millones de dólares situada a 225 millones de kilómetros de la Tierra, fue un problema sorprendentemente mundano. Libre ya de su pasajero no deseado, Curiosity ha retomado su programación habitual para seguir estudiando Marte.
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