Galicia consolida su programa de detección precoz del cáncer de mama como una de las herramientas sanitarias más eficaces para mejorar el pronóstico de la enfermedad. El sistema público gallego alcanzó en 2024 una participación del 84,8% en el cribado, una de las tasas más elevadas, según el último informe conocido hoy por el Consello de la Xunta.. Este elevado seguimiento no sólo refleja una mayor concienciación social, sino que tiene un impacto directo en la evolución clínica de las pacientes. Los datos evidencian un cambio significativo en los tratamientos: si en el año 2000 más de la mitad de los casos detectados en la primera ronda requerían mastectomía (51,1%), en 2023 esa cifra se redujo al 25%. En las rondas sucesivas, el descenso es aún más acusado, pasando del 41,8% al 14,38% en ese mismo periodo.. Este avance responde a un diagnóstico cada vez más temprano y a la mejora de las técnicas quirúrgicas, que permiten optar por cirugías conservadoras en un mayor número de casos. La detección en fase preclínica se consolida así como el factor clave para incrementar la supervivencia y reducir la agresividad de los tratamientos.. El programa gallego, en marcha desde 1992, está dirigido a mujeres de entre 50 y 74 años, a las que se invita cada dos años a realizar una mamografía. Galicia fue, además, pionera en ampliar en 2023 el rango de edad hasta los 74 años, basándose en evidencia científica que apunta a los beneficios de extender el cribado sin aumentar riesgos como los falsos positivos.. A lo largo de más de tres décadas, el sistema ha permitido detectar 1.851 carcinomas y más de 11.000 tumores invasivos tras superar los 3,5 millones de exploraciones realizadas. El impacto en la mortalidad es igualmente significativo: se estima una reducción superior al 20% en las muertes esperadas en el grupo de 50 a 69 años, lo que se traduce en centenares de vidas salvadas.. En términos de supervivencia, las diferencias también son contundentes. Las mujeres que participan en el programa presentan una tasa de supervivencia a cinco años del 94,5%, frente al 83,1% de aquellas diagnosticadas fuera del cribado.. El sistema se apoya en un modelo organizado y proactivo de citación, mediante cartas y mensajes que incluyen fecha, hora y lugar de la prueba, con recordatorios en caso de ausencia. Además, en los casos que requieren seguimiento, se activa un circuito ágil de diagnóstico hospitalario.. Inteligencia artificial. En paralelo, Galicia avanza en la incorporación de nuevas tecnologías para mejorar la eficiencia del programa. La Xunta ha iniciado un estudio piloto con inteligencia artificial para asistir a los radiólogos en la lectura de mamografías, con el objetivo de agilizar los diagnósticos y priorizar los casos de mayor riesgo.. Este enfoque innovador se complementa con proyectos de medicina personalizada, como la identificación de variantes genéticas de riesgo o el desarrollo de modelos de cribado adaptados a cada paciente.
El cribado alcanza un 84,8% de seguimiento y logra reducir a la mitad las cirugías más invasivas en dos décadas
Galicia consolida su programa de detección precoz del cáncer de mama como una de las herramientas sanitarias más eficaces para mejorar el pronóstico de la enfermedad. El sistema público gallego alcanzó en 2024 una participación del 84,8% en el cribado, una de las tasas más elevadas, según el último informe conocido hoy por el Consello de la Xunta.. Este elevado seguimiento no sólo refleja una mayor concienciación social, sino que tiene un impacto directo en la evolución clínica de las pacientes. Los datos evidencian un cambio significativo en los tratamientos: si en el año 2000 más de la mitad de los casos detectados en la primera ronda requerían mastectomía (51,1%), en 2023 esa cifra se redujo al 25%. En las rondas sucesivas, el descenso es aún más acusado, pasando del 41,8% al 14,38% en ese mismo periodo.. Este avance responde a un diagnóstico cada vez más temprano y a la mejora de las técnicas quirúrgicas, que permiten optar por cirugías conservadoras en un mayor número de casos. La detección en fase preclínica se consolida así como el factor clave para incrementar la supervivencia y reducir la agresividad de los tratamientos.. El programa gallego, en marcha desde 1992, está dirigido a mujeres de entre 50 y 74 años, a las que se invita cada dos años a realizar una mamografía. Galicia fue, además, pionera en ampliar en 2023 el rango de edad hasta los 74 años, basándose en evidencia científica que apunta a los beneficios de extender el cribado sin aumentar riesgos como los falsos positivos.. A lo largo de más de tres décadas, el sistema ha permitido detectar 1.851 carcinomas y más de 11.000 tumores invasivos tras superar los 3,5 millones de exploraciones realizadas. El impacto en la mortalidad es igualmente significativo: se estima una reducción superior al 20% en las muertes esperadas en el grupo de 50 a 69 años, lo que se traduce en centenares de vidas salvadas.. En términos de supervivencia, las diferencias también son contundentes. Las mujeres que participan en el programa presentan una tasa de supervivencia a cinco años del 94,5%, frente al 83,1% de aquellas diagnosticadas fuera del cribado.. El sistema se apoya en un modelo organizado y proactivo de citación, mediante cartas y mensajes que incluyen fecha, hora y lugar de la prueba, con recordatorios en caso de ausencia. Además, en los casos que requieren seguimiento, se activa un circuito ágil de diagnóstico hospitalario.. En paralelo, Galicia avanza en la incorporación de nuevas tecnologías para mejorar la eficiencia del programa. La Xunta ha iniciado un estudio piloto con inteligencia artificial para asistir a los radiólogos en la lectura de mamografías, con el objetivo de agilizar los diagnósticos y priorizar los casos de mayor riesgo.. Este enfoque innovador se complementa con proyectos de medicina personalizada, como la identificación de variantes genéticas de riesgo o el desarrollo de modelos de cribado adaptados a cada paciente.
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