España aparece con una puntuación de 6 sobre 10 en uno de los rankings internacionales más recientes sobre criminalidad, una cifra que la sitúa por encima de otros países europeos como Portugal, Grecia, Croacia o Austria. Sin embargo, los responsables del estudio advierten de que estos datos no deben interpretarse como una clasificación directa de los países más peligrosos del mundo, ya que la metodología empleada va mucho más allá del número de delitos registrados. Así se recoge en la clasificación publicada por World Population Review, que analiza la situación de más de un centenar de países utilizando distintas fuentes internacionales para elaborar un índice global de criminalidad. España obtiene una puntuación de 6 sobre 10 Según este informe, España alcanza una puntuación de 6,0 sobre 10 en el denominado Global Organized Crime Index, una herramienta que mide el grado de implantación de la delincuencia organizada y la capacidad de respuesta de cada país. Esa cifra coloca a España por encima de países como Portugal (5,0), Grecia (5,5), Croacia (5,0), Austria (4,3), Japón (4,3) o Dinamarca (4,1), aunque todavía lejos de los estados con las puntuaciones más elevadas del mundo, entre ellos Myanmar, Colombia o México. A primera vista, el dato puede resultar llamativo. Sin embargo, los autores insisten en que no significa necesariamente que España sea un país más inseguro para vivir o viajar que otros estados europeos. El informe pide no confundir criminalidad con delincuencia cotidiana El propio estudio explica que utiliza varios indicadores diferentes y que un país puede ocupar posiciones muy distintas dependiendo del criterio analizado. En este caso, el índice de criminalidad organizada evalúa factores como la presencia de redes criminales, los mercados ilícitos o la capacidad de las instituciones para hacerles frente, mientras que otros indicadores miden la percepción ciudadana sobre la seguridad o la incidencia de determinados delitos. Los responsables del informe recuerdan además que «los países pueden ocupar posiciones muy diferentes dependiendo de la metodología utilizada» y que las estadísticas oficiales, las encuestas de percepción y los índices sobre crimen organizado responden a enfoques completamente distintos. También señalan que los datos pueden verse condicionados por el grado de denuncia de los delitos o por las diferencias legales entre países. Un dato que necesita contexto Precisamente por ello, aparecer con una puntuación relativamente elevada en este índice no implica que España sea uno de los países con mayor delincuencia común. De hecho, otros estudios internacionales y estadísticas oficiales suelen situar al país entre los estados europeos con menores tasas de homicidios y de delitos violentos. El informe de World Population Review concluye que comparar la criminalidad entre países exige tener en cuenta la metodología utilizada en cada clasificación. Mientras algunos
Así se recoge en la clasificación publicada por World Population Review, que analiza la situación de más de un centenar de países
España aparece con una puntuación de 6 sobre 10 en uno de los rankings internacionales más recientes sobre criminalidad, una cifra que la sitúa por encima de otros países europeos como Portugal, Grecia, Croacia o Austria. Sin embargo, los responsables del estudio advierten de que estos datos no deben interpretarse como una clasificación directa de los países más peligrosos del mundo, ya que la metodología empleada va mucho más allá del número de delitos registrados.Así se recoge en la clasificación publicada por World Population Review, que analiza la situación de más de un centenar de países utilizando distintas fuentes internacionales para elaborar un índice global de criminalidad.España obtiene una puntuación de 6 sobre 10Según este informe, España alcanza una puntuación de 6,0 sobre 10 en el denominado Global Organized Crime Index, una herramienta que mide el grado de implantación de la delincuencia organizada y la capacidad de respuesta de cada país. Esa cifra coloca a España por encima de países como Portugal (5,0), Grecia (5,5), Croacia (5,0), Austria (4,3), Japón (4,3) o Dinamarca (4,1), aunque todavía lejos de los estados con las puntuaciones más elevadas del mundo, entre ellos Myanmar, Colombia o México.A primera vista, el dato puede resultar llamativo. Sin embargo, los autores insisten en que no significa necesariamente que España sea un país más inseguro para vivir o viajar que otros estados europeos.El informe pide no confundir criminalidad con delincuencia cotidianaEl propio estudio explica que utiliza varios indicadores diferentes y que un país puede ocupar posiciones muy distintas dependiendo del criterio analizado. En este caso, el índice de criminalidad organizada evalúa factores como la presencia de redes criminales, los mercados ilícitos o la capacidad de las instituciones para hacerles frente, mientras que otros indicadores miden la percepción ciudadana sobre la seguridad o la incidencia de determinados delitos.Los responsables del informe recuerdan además que «los países pueden ocupar posiciones muy diferentes dependiendo de la metodología utilizada» y que las estadísticas oficiales, las encuestas de percepción y los índices sobre crimen organizado responden a enfoques completamente distintos. También señalan que los datos pueden verse condicionados por el grado de denuncia de los delitos o por las diferencias legales entre países.Un dato que necesita contextoPrecisamente por ello, aparecer con una puntuación relativamente elevada en este índice no implica que España sea uno de los países con mayor delincuencia común. De hecho, otros estudios internacionales y estadísticas oficiales suelen situar al país entre los estados europeos con menores tasas de homicidios y de delitos violentos.El informe de World Population Review concluye que comparar la criminalidad entre países exige tener en cuenta la metodología utilizada en cada clasificación. Mientras algunos rankings s
Noticias de Sociedad en La Razón
