Durante más de medio siglo, la industria informática ha seguido una regla casi mágica. Cada pocos años los transistores, los diminutos interruptores que forman el cerebro de cualquier ordenador, las «neuronas digitales», se hacían más pequeños, más rápidos y más eficientes. Gracias a ello, nuestros teléfonos móviles son hoy millones de veces más potentes que los ordenadores que llevaron al ser humano a la Luna. Pero esa carrera llevaba tiempo acercándose a un muro. No porque faltaran ideas, sino porque los transistores ya se están fabricando a una escala donde apenas quedan unos pocos átomos entre una corriente eléctrica y otra. Reducirlos aún más parecía rozar los límites de la física. Ahora IBM asegura haber encontrado una nueva salida. La compañía ha presentado la primera tecnología de chips por debajo del nanómetro, con transistores de apenas 0,7 nanómetros y una nueva arquitectura bautizada como Nanostack, capaz de alojar cerca de 100.000 millones de transistores en un chip del tamaño aproximado de una uña. Vamos por partes. En cuanto a la cantidad de transistores, estamos hablando de hasta 5 veces más que los procesadores más avanzados de un teléfono móvil actual y en un espacio similar al que ocupa un Snapdragon 8 Elite o un Apple A18 Pro. Y luego está la frontera del nanómetro, la distancia que separa cada uno de los transistores. ¿Qué significa realmente 0,7 nanómetros? Un nanómetro es la milmillonésima parte de un metro y, para ser más precisos, un cabello humano mide aproximadamente 80.000 nanómetros de grosor y un glóbulo rojo ronda los 7.000 nanómetros. Los transistores del chip de IBM están separados por menos de un nanómetro, una nada de átomos hablando mal y pronto. Los responsables del avance descubrieron que la verdadera innovación no era hacer los transistores más pequeños, sino en dejar de colocarlos uno al lado del otro. Hasta ahora, los chips eran parecidos a una ciudad que solo pudiera crecer cuando el terreno se agotaba, apenas quedaba margen para añadir nuevos edificios. La propuesta de IBM fue levantar rascacielos. Su arquitectura Nanostack apila transistores en tres dimensiones, unos sobre otros, en lugar de distribuirlos únicamente sobre una superficie plana. Gracias a ello han conseguido prácticamente duplicar la densidad respecto al chip experimental de 2 nanómetros que IBM presentó en 2021. ¿Por qué más es mejor? Cada transistor realiza operaciones extremadamente simples. Pero cuando un chip contiene decenas de miles de millones funcionando al mismo tiempo, esa enorme multitud permite ejecutar modelos de inteligencia artificial, simulaciones científicas o videojuegos de enorme complejidad. Según IBM, esta nueva arquitectura podría ofrecer hasta un 50 % más de rendimiento o reducir el consumo energético hasta un 70 % respecto a su anterior tecnología de 2 nanómetros. En un momento en que los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial cons
En el mismo espacio que ocupa el microchip de un smartphone, logran colocar cinco veces más “neuronas digitales”.
Durante más de medio siglo, la industria informática ha seguido una regla casi mágica. Cada pocos años los transistores, los diminutos interruptores que forman el cerebro de cualquier ordenador, las «neuronas digitales», se hacían más pequeños, más rápidos y más eficientes. Gracias a ello, nuestros teléfonos móviles son hoy millones de veces más potentes que los ordenadores que llevaron al ser humano a la Luna. Pero esa carrera llevaba tiempo acercándose a un muro. No porque faltaran ideas, sino porque los transistores ya se están fabricando a una escala donde apenas quedan unos pocos átomos entre una corriente eléctrica y otra. Reducirlos aún más parecía rozar los límites de la física.Ahora IBM asegura haber encontrado una nueva salida. La compañía ha presentado la primera tecnología de chips por debajo del nanómetro, con transistores de apenas 0,7 nanómetros y una nueva arquitectura bautizada como Nanostack, capaz de alojar cerca de 100.000 millones de transistores en un chip del tamaño aproximado de una uña. Vamos por partes. En cuanto a la cantidad de transistores, estamos hablando de hasta 5 veces más que los procesadores más avanzados de un teléfono móvil actual y en un espacio similar al que ocupa un Snapdragon 8 Elite o un Apple A18 Pro.Y luego está la frontera del nanómetro, la distancia que separa cada uno de los transistores. ¿Qué significa realmente 0,7 nanómetros? Un nanómetro es la milmillonésima parte de un metro y, para ser más precisos, un cabello humano mide aproximadamente 80.000 nanómetros de grosor y un glóbulo rojo ronda los 7.000 nanómetros. Los transistores del chip de IBM están separados por menos de un nanómetro, una nada de átomos hablando mal y pronto. Los responsables del avance descubrieron que la verdadera innovación no era hacer los transistores más pequeños, sino en dejar de colocarlos uno al lado del otro. Hasta ahora, los chips eran parecidos a una ciudad que solo pudiera crecer cuando el terreno se agotaba, apenas quedaba margen para añadir nuevos edificios. La propuesta de IBM fue levantar rascacielos. Su arquitectura Nanostack apila transistores en tres dimensiones, unos sobre otros, en lugar de distribuirlos únicamente sobre una superficie plana. Gracias a ello han conseguido prácticamente duplicar la densidad respecto al chip experimental de 2 nanómetros que IBM presentó en 2021. ¿Por qué más es mejor? Cada transistor realiza operaciones extremadamente simples. Pero cuando un chip contiene decenas de miles de millones funcionando al mismo tiempo, esa enorme multitud permite ejecutar modelos de inteligencia artificial, simulaciones científicas o videojuegos de enorme complejidad.Según IBM, esta nueva arquitectura podría ofrecer hasta un 50 % más de rendimiento o reducir el consumo energético hasta un 70 % respecto a su anterior tecnología de 2 nanómetros. En un momento en que los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial consumen
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