La Generalitat ha recuperado uno de sus grandes proyectos ferroviarios pendientes: el Eix Transversal Ferroviari (ETF), una infraestructura destinada a conectar Lleida y Girona mediante un corredor mixto para pasajeros y mercancías. El Govern, a través de la empresa pública Ifercat, ha licitado por 1,1 millones de euros la redacción del estudio de la primera fase, que deberá estar terminado en 28 meses.
El trabajo permitirá definir el trazado, estudiar su viabilidad, calcular los costes y analizar el impacto ambiental de una infraestructura que lleva más de dos décadas sobre la mesa. La primera fase contempla conectar Lleida con Barcelona pasando por Mollerussa, Tàrrega, Cervera, Igualada y Martorell. En una segunda etapa, todavía sin estudio licitado, el eje continuaría desde Igualada hasta Girona pasando por Manresa y Vic.
El proyecto fue planteado por primera vez en 2003, siguiendo una lógica similar a la de la C-25, el Eix Transversal viario. En 2010, la Generalitat aprobó el plan director urbanístico y reservó el suelo necesario para el trazado, aunque la infraestructura nunca llegó a ejecutarse. Ahora el Govern pretende recuperar la iniciativa adaptándola a las necesidades actuales de la red ferroviaria catalana.
Una de las principales novedades respecto al proyecto original será estudiar un nuevo ramal entre Martorell y el Vallès que permita conectar el futuro corredor con la red de alta velocidad que enlaza Barcelona con la frontera francesa. La intención es que esta conexión pueda facilitar que los trenes de alta velocidad procedentes de Madrid lleguen directamente a la estación de La Sagrera.
Esta posibilidad coincide con los planes del Ministerio de Transportes, que también estudia un nuevo acceso de la alta velocidad Madrid-Barcelona a La Sagrera. El departamento dirigido por Óscar Puente analiza una infraestructura que permitiría reducir el trayecto entre Madrid y Barcelona a menos de dos horas con trenes capaces de alcanzar los 350 kilómetros por hora.
La Generalitat quiere que ambos proyectos sean compatibles para evitar duplicidades. Cuando decidió actualizar los estudios realizados en 2010, el Govern ya estableció como uno de sus objetivos incorporar al Eix Transversal esta nueva función como posible entrada de la línea Madrid-Barcelona.
El nuevo corredor tendrá además una importante función para el transporte de mercancías. La infraestructura permitirá crear una ruta alternativa que evite que determinados trenes tengan que atravesar el área metropolitana de Barcelona, aumentando la capacidad de la red y facilitando las conexiones hacia Europa.
Esta función cobra especial importancia tras episodios como el cierre del túnel de Rubí después del accidente de Gelida, que provocó graves problemas logísticos. Disponer de itinerarios alternativos permitiría reducir la dependencia de determinados puntos de la red y garantizar una mayor capacidad de respuesta ante futuras incidencias.
La consellera de Territori, Sílvia Paneque, ha defendido que el desarrollo del Eix es «esencial» para configurar un nuevo corredor ferroviario central que permita desviar parte del tráfico y ofrecer una nueva ruta para mercancías y alta velocidad. La implantación del ancho internacional en el Corredor Mediterráneo y la modernización del corredor del Ebro, ha señalado, hacen todavía más necesaria esta infraestructura.
El estudio que ahora se licita no supone todavía el inicio de las obras. Será necesario completar posteriormente los proyectos constructivos y superar las diferentes fases administrativas antes de que pueda ejecutarse una infraestructura que, más de veinte años después de su planteamiento inicial, vuelve a situarse sobre la mesa de la Generalitat.
Ifercat licita por 1,1 millones el estudio de la primera fase de una infraestructura que conectará Lleida con Barcelona pasando por Mollerussa, Tàrrega, Cervera, Igualada y Martorell
La Generalitat ha recuperado uno de sus grandes proyectos ferroviarios pendientes: el Eix Transversal Ferroviari (ETF), una infraestructura destinada a conectar Lleida y Girona mediante un corredor mixto para pasajeros y mercancías. El Govern, a través de la empresa pública Ifercat, ha licitado por 1,1 millones de euros la redacción del estudio de la primera fase, que deberá estar terminado en 28 meses.
El trabajo permitirá definir el trazado, estudiar su viabilidad, calcular los costes y analizar el impacto ambiental de una infraestructura que lleva más de dos décadas sobre la mesa. La primera fase contempla conectar Lleida con Barcelona pasando por Mollerussa, Tàrrega, Cervera, Igualada y Martorell. En una segunda etapa, todavía sin estudio licitado, el eje continuaría desde Igualada hasta Girona pasando por Manresa y Vic.
El proyecto fue planteado por primera vez en 2003, siguiendo una lógica similar a la de la C-25, el Eix Transversal viario. En 2010, la Generalitat aprobó el plan director urbanístico y reservó el suelo necesario para el trazado, aunque la infraestructura nunca llegó a ejecutarse. Ahora el Govern pretende recuperar la iniciativa adaptándola a las necesidades actuales de la red ferroviaria catalana.
Una de las principales novedades respecto al proyecto original será estudiar un nuevo ramal entre Martorell y el Vallès que permita conectar el futuro corredor con la red de alta velocidad que enlaza Barcelona con la frontera francesa. La intención es que esta conexión pueda facilitar que los trenes de alta velocidad procedentes de Madrid lleguen directamente a la estación de La Sagrera.
Esta posibilidad coincide con los planes del Ministerio de Transportes, que también estudia un nuevo acceso de la alta velocidad Madrid-Barcelona a La Sagrera. El departamento dirigido por Óscar Puente analiza una infraestructura que permitiría reducir el trayecto entre Madrid y Barcelona a menos de dos horas con trenes capaces de alcanzar los 350 kilómetros por hora.
La Generalitat quiere que ambos proyectos sean compatibles para evitar duplicidades. Cuando decidió actualizar los estudios realizados en 2010, el Govern ya estableció como uno de sus objetivos incorporar al Eix Transversal esta nueva función como posible entrada de la línea Madrid-Barcelona.
El nuevo corredor tendrá además una importante función para el transporte de mercancías. La infraestructura permitirá crear una ruta alternativa que evite que determinados trenes tengan que atravesar el área metropolitana de Barcelona, aumentando la capacidad de la red y facilitando las conexiones hacia Europa.
Esta función cobra especial importancia tras episodios como el cierre del túnel de Rubí después del accidente de Gelida, que provocó graves problemas logísticos. Disponer de itinerarios alternativos permitiría reducir la dependencia de determinados puntos de la red y garantizar una mayor capacidad de respuesta ante futuras incidencias.
La consellera de Territori, Sílvia Paneque, ha defendido que el desarrollo del Eix es «esencial» para configurar un nuevo corredor ferroviario central que permita desviar parte del tráfico y ofrecer una nueva ruta para mercancías y alta velocidad. La implantación del ancho internacional en el Corredor Mediterráneo y la modernización del corredor del Ebro, ha señalado, hacen todavía más necesaria esta infraestructura.
El estudio que ahora se licita no supone todavía el inicio de las obras. Será necesario completar posteriormente los proyectos constructivos y superar las diferentes fases administrativas antes de que pueda ejecutarse una infraestructura que, más de veinte años después de su planteamiento inicial, vuelve a situarse sobre la mesa de la Generalitat.
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