Noruega cayó en los cuartos de final del Mundial el sábado 11 de julio ante Inglaterra, que perdió contra Argentina en semifinales. . Antes, los ingleses mandaro a Erling Haaland a casa cuando el delantero del Manchester City apuraba su carrera hacia el título de máximo goleador del torneo. Con la mochila del eliminado, el noruego dejó la competición convertido en uno de sus protagonistas más seguidos. Tiene sentido común dentro y fuera del campo. El futbolista y las tareas del hogar Y precisamente fuera del campo fue donde Haaland dejó algunas de las declaraciones más comentadas de estas semanas. En una entrevista, el delantero entró a valorar el reparto de las tareas domésticas con una contundencia que generó debate en internet durante días. «Me parece que es ridículo que en pleno 2026 los hombres sigamos creyendo que eso es una ayuda y no es parte del trabajo que nosotros tenemos que hacer como corresponsables de nuestra casa, de nuestra comunidad, de nuestras familias», afirmó. Y fue más allá: «Todos los hombres tenemos la obligación de contribuir a redistribuir ese trabajo de cuidados que históricamente ha sido depositado sobre las mujeres básicamente», añadió. Esas palabras no sorprenden a quienes conocen su perfil. Haaland es una figura de dimensión planetaria que mantiene una distancia llamativa respecto al estilo de vida asociado a los grandes futbolistas, ajeno a los excesos y al lujo que rodean a muchos de sus compañeros de generación. El sueño de la granja y la vida después del fútbol En una conversación con Sky Sports, el noruego reflexionó sobre lo que le espera cuando cuelgue las botas, consciente de que los deportistas profesionales dejan su actividad mucho antes que el resto de trabajadores. Su respuesta fue tan clara como inesperada para quien no lo conoce bien: «Comprar una granja, conducir un tractor y alimentar mis vacas, ese es mi sueño», declaró. Esa aspiración tiene raíces profundas. Haaland creció en Bryne, una localidad noruega con fuerte tradición agrícola y ganadera, y ese origen marca sus prioridades vitales tanto dentro como fuera del deporte. En sus redes sociales ha compartido en varias ocasiones imágenes desde una granja que describe como su refugio cuando el calendario se lo permite, y entre sus actividades preferidas fuera del fútbol está recoger leña en el bosque junto a su padre. También tiene claro el listón que quiere alcanzar en esa vida futura: aspira a convertirse en «el mejor agricultor del año en el futuro». La alimentación como parte del rendimiento Ese vínculo con el mundo rural tiene también una traducción directa en su manera de cuidar el cuerpo. Haaland presta una atención central a lo que come, con una dieta basada en productos frescos y de origen conocido que considera parte fundamental de su preparación. «La leche es un superalimento. Es buena para el estómago, la piel, los huesos y los músculos. Por eso la tomo», explicó. La misma lógica a
El futbolista noruego, uno de los grandes protagonisas del Mundial, ha dejado clara su opinión sobre distribución del trabajo en casa
Noruega cayó en los cuartos de final del Mundial el sábado 11 de julio ante Inglaterra, que perdió contra Argentina en semifinales. . Antes, los ingleses mandaro a Erling Haaland a casa cuando el delantero del Manchester City apuraba su carrera hacia el título de máximo goleador del torneo. Con la mochila del eliminado, el noruego dejó la competición convertido en uno de sus protagonistas más seguidos. Tiene sentido común dentro y fuera del campo.El futbolista y las tareas del hogarY precisamente fuera del campo fue donde Haaland dejó algunas de las declaraciones más comentadas de estas semanas. En una entrevista, el delantero entró a valorar el reparto de las tareas domésticas con una contundencia que generó debate en internet durante días. «Me parece que es ridículo que en pleno 2026 los hombres sigamos creyendo que eso es una ayuda y no es parte del trabajo que nosotros tenemos que hacer como corresponsables de nuestra casa, de nuestra comunidad, de nuestras familias», afirmó. Y fue más allá: «Todos los hombres tenemos la obligación de contribuir a redistribuir ese trabajo de cuidados que históricamente ha sido depositado sobre las mujeres básicamente», añadió. Esas palabras no sorprenden a quienes conocen su perfil. Haaland es una figura de dimensión planetaria que mantiene una distancia llamativa respecto al estilo de vida asociado a los grandes futbolistas, ajeno a los excesos y al lujo que rodean a muchos de sus compañeros de generación.El sueño de la granja y la vida después del fútbolEn una conversación con Sky Sports, el noruego reflexionó sobre lo que le espera cuando cuelgue las botas, consciente de que los deportistas profesionales dejan su actividad mucho antes que el resto de trabajadores. Su respuesta fue tan clara como inesperada para quien no lo conoce bien: «Comprar una granja, conducir un tractor y alimentar mis vacas, ese es mi sueño», declaró. Esa aspiración tiene raíces profundas. Haaland creció en Bryne, una localidad noruega con fuerte tradición agrícola y ganadera, y ese origen marca sus prioridades vitales tanto dentro como fuera del deporte. En sus redes sociales ha compartido en varias ocasiones imágenes desde una granja que describe como su refugio cuando el calendario se lo permite, y entre sus actividades preferidas fuera del fútbol está recoger leña en el bosque junto a su padre. También tiene claro el listón que quiere alcanzar en esa vida futura: aspira a convertirse en «el mejor agricultor del año en el futuro».La alimentación como parte del rendimientoEse vínculo con el mundo rural tiene también una traducción directa en su manera de cuidar el cuerpo. Haaland presta una atención central a lo que come, con una dieta basada en productos frescos y de origen conocido que considera parte fundamental de su preparación. «La leche es un superalimento. Es buena para el estómago, la piel, los huesos y los músculos. Por eso la tomo», explicó. La misma lógica aplica
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