El Memorial Democrático ha impulsado, con la colaboración del Archivo Nacional de Cataluña, una nueva base de datos sobre 37.002 milicianos antifascistas de Cataluña que lucharon durante una etapa de la Guerra Civil, entre 1936 y 1937, con información extraída de los Papeles de Salamanca. La documentación, que forma parte del Banco de Memoria Democrática, está disponible para la ciudadanía y es la primera base de datos elaborada hasta el momento sobre las Milicias Antifascistas de Cataluña, creadas el 21 de julio de 1936 por un decreto firmado por el entonces presidente de la Generalitat, Lluís Companys, con el fin de contener el avance de las tropas sublevadas, y formadas principalmente por voluntarios.
La presentación del registro tuvo lugar ayer en un acto en la sede del Archivo, ubicada en Sant Cugat del Vallès, cuando se cumplen 90 años del inicio de la Guerra Civil, en concreto, de la sublevación militar en las colonias africanas, como ha recordado el historiador y líder de la investigación, Gonzalo Berger, quien empezó el estudio en la Universitat de Barcelona en el año 2015. Por su parte, el director del Memorial Democrático, Jordi Font, destacó que la memoria democrática «también se construye haciendo accesible el conocimiento», ya que así se preserva el «legado colectivo» y se fortalece «una mirada crítica y documentada» sobre el pasado.
Por otro lado, la directora del Archivo Nacional de Cataluña, Pilar Cuerva, describió este censo – «investigación que se prevé que continúe» como una «gran aportación».
La documentación contiene el nombre y los apellidos de los milicianos, el 95 % de los cuales eran hombres, mientras que las mujeres –1.500– representaban el 5 % restante, dato «significativo», según Berger, teniendo en cuenta el contexto de aquel momento.
El registro también revela el lugar de residencia de los milicianos y su adscripción política y sindical. Concretamente, el 39 % de ellos recibió el aval de la CNT para ir al frente, tal y como explicó Berger, mientras que un 25 % simpatizaba con el PSUC y un 10 % estaba vinculado a ERC. El resto de voluntarios, minoritario, apoyaba a otros partidos o sindicatos.
De hecho, Berger concluyó que los hombres y las mujeres que formaron las Milicias tenían un «alto» grado de politización, teniendo en cuenta que fueron a luchar por iniciativa propia.
La documentación enumera los nombres de personas que han adoptado un enfoque completamente innovador.
El Memorial Democrático ha impulsado, con la colaboración del Archivo Nacional de Cataluña, una nueva base de datos sobre 37.002 milicianos antifascistas de Cataluña que lucharon durante una etapa de la Guerra Civil, entre 1936 y 1937, con información extraída de los Papeles de Salamanca. La documentación, que forma parte del Banco de Memoria Democrática, está disponible para la ciudadanía y es la primera base de datos elaborada hasta el momento sobre las Milicias Antifascistas de Cataluña, creadas el 21 de julio de 1936 por un decreto firmado por el entonces presidente de la Generalitat, Lluís Companys, con el fin de contener el avance de las tropas sublevadas, y formadas principalmente por voluntarios.La presentación del registro tuvo lugar ayer en un acto en la sede del Archivo, ubicada en Sant Cugat del Vallès, cuando se cumplen 90 años del inicio de la Guerra Civil, en concreto, de la sublevación militar en las colonias africanas, como ha recordado el historiador y líder de la investigación, Gonzalo Berger, quien empezó el estudio en la Universitat de Barcelona en el año 2015. Por su parte, el director del Memorial Democrático, Jordi Font, destacó que la memoria democrática «también se construye haciendo accesible el conocimiento», ya que así se preserva el «legado colectivo» y se fortalece «una mirada crítica y documentada» sobre el pasado.Por otro lado, la directora del Archivo Nacional de Cataluña, Pilar Cuerva, describió este censo – «investigación que se prevé que continúe» como una «gran aportación».La documentación contiene el nombre y los apellidos de los milicianos, el 95 % de los cuales eran hombres, mientras que las mujeres –1.500– representaban el 5 % restante, dato «significativo», según Berger, teniendo en cuenta el contexto de aquel momento.El registro también revela el lugar de residencia de los milicianos y su adscripción política y sindical. Concretamente, el 39 % de ellos recibió el aval de la CNT para ir al frente, tal y como explicó Berger, mientras que un 25 % simpatizaba con el PSUC y un 10 % estaba vinculado a ERC. El resto de voluntarios, minoritario, apoyaba a otros partidos o sindicatos.De hecho, Berger concluyó que los hombres y las mujeres que formaron las Milicias tenían un «alto» grado de politización, teniendo en cuenta que fueron a luchar por iniciativa propia. Noticias de Cataluña en La Razón
