El alcohol es gravemente perjudicial para la salud, y la resaca que tenemos al día siguiente de una borrachera es un buen recordatorio de ello. Pero, ¿qué le ocurre a nuestro cuerpo durante tan molesto proceso?. Un estudio publicado en la revista Drug and Alcohol Dependence arroja luz al respecto. Los investigadores analizaron datos de jóvenes adultos con resaca para crear una imagen detallada de cómo se sentían sus cuerpos al día siguiente de haber bebido.. Descubrieron un patrón constante: las personas tienden a sentir más dolor e incomodidad en la cabeza, el pecho y el estómago después de una noche de excesos.. Mientras tanto, sentían las piernas, la parte inferior del cuerpo y las manos mucho más débiles, como si tuvieran menos energía.. «Los mapas topográficos revelaron una activación relacionada con la resaca en la cabeza, el pecho y el abdomen, y una desactivación en las extremidades inferiores», dicen los autores del estudio.. Para su estudio, los investigadores de la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, pidieron a 34 adultos jóvenes que bebían mucho habitualmente que rellenaran cuestionarios sobre sus hábitos de consumo de alcohol y la frecuencia con la que sufrían resacas.. Durante varios fines de semana, después de una noche de copas, se les pidió que calificaran su nivel de embriaguez, la intensidad de la resaca y la calidad de su sueño.. También se les pidió que utilizaran una aplicación móvil para colorear el contorno de su cuerpo, indicando las áreas donde sentían más sensaciones, como dolor o palpitaciones, así como menos sensaciones, como debilidad o entumecimiento.. Al presionar con más fuerza en ciertas áreas, indicaban que sentían una sensación más intensa allí. A partir de estos datos, crearon un mapa que mostraba que las resacas tienen un claro ‘patrón corporal’, lo que significa que las personas teienden a sentir la resaca en lugares similares.. «La activación agrupada en el torso, el abdomen y la cabeza coincide con síntomas como palpitaciones, sed y dolores de cabeza», escriben los autores. «Mientras que la desactivación, prominente en el abdomen, las extremidades y las manos, se correlaciona estrechamente con las náuseas y la debilidad», añaden.. Los autores encontraron una fuerte relación entre la intensidad de las sensaciones corporales y la gravedad de la resaca que reportaban. Sin embargo, su nivel de embriaguez la noche anterior no necesariamente predecía lo mal que se sentirían al día siguiente.. «Los participantes de mayor edad reportaron una intensidad significativamente mayor de las sensaciones corporales», agregan los autores del estudio.. «Esto podría indicar diferencias metabólicas y fisiológicas en el procesamiento y la recuperación del etanol, lo que probablemente contribuya a tiempos de recuperación prolongados entre los participantes de mayor edad», concluyen.
Un estudio concluye que las personas tienden a sentir más dolor e incomodidad en la cabeza, el pecho y el estómago después de una noche de excesos.
El alcohol es gravemente perjudicial para la salud, y la resaca que tenemos al día siguiente de una borrachera es un buen recordatorio de ello. Pero, ¿qué le ocurre a nuestro cuerpo durante tan molesto proceso?. Un estudio publicado en la revista Drug and Alcohol Dependence arroja luz al respecto. Los investigadores analizaron datos de jóvenes adultos con resaca para crear una imagen detallada de cómo se sentían sus cuerpos al día siguiente de haber bebido.. Descubrieron un patrón constante: las personas tienden a sentir más dolor e incomodidad en la cabeza, el pecho y el estómago después de una noche de excesos.. Mientras tanto, sentían las piernas, la parte inferior del cuerpo y las manos mucho más débiles, como si tuvieran menos energía.. «Los mapas topográficos revelaron una activación relacionada con la resaca en la cabeza, el pecho y el abdomen, y una desactivación en las extremidades inferiores», dicen los autores del estudio.. Para su estudio, los investigadores de la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, pidieron a 34 adultos jóvenes que bebían mucho habitualmente que rellenaran cuestionarios sobre sus hábitos de consumo de alcohol y la frecuencia con la que sufrían resacas.. Durante varios fines de semana, después de una noche de copas, se les pidió que calificaran su nivel de embriaguez, la intensidad de la resaca y la calidad de su sueño.. El mapa de la resaca creada por científicos belgas.Drug and Alcohol Dependence. También se les pidió que utilizaran una aplicación móvil para colorear el contorno de su cuerpo, indicando las áreas donde sentían más sensaciones, como dolor o palpitaciones, así como menos sensaciones, como debilidad o entumecimiento.. Al presionar con más fuerza en ciertas áreas, indicaban que sentían una sensación más intensa allí. A partir de estos datos, crearon un mapa que mostraba que las resacas tienen un claro ‘patrón corporal’, lo que significa que las personas teienden a sentir la resaca en lugares similares.. «La activación agrupada en el torso, el abdomen y la cabeza coincide con síntomas como palpitaciones, sed y dolores de cabeza», escriben los autores. «Mientras que la desactivación, prominente en el abdomen, las extremidades y las manos, se correlaciona estrechamente con las náuseas y la debilidad», añaden.. Los autores encontraron una fuerte relación entre la intensidad de las sensaciones corporales y la gravedad de la resaca que reportaban. Sin embargo, su nivel de embriaguez la noche anterior no necesariamente predecía lo mal que se sentirían al día siguiente.. «Los participantes de mayor edad reportaron una intensidad significativamente mayor de las sensaciones corporales», agregan los autores del estudio.. «Esto podría indicar diferencias metabólicas y fisiológicas en el procesamiento y la recuperación del etanol, lo que probablemente contribuya a tiempos de recuperación prolongados entre los participantes de mayor edad», concluyen.
