Barcelona ha reforzado su escudo contra el calor. El Ayuntamiento ha duplicado este verano los juegos de agua repartidos por la ciudad, que alcanzan ya los 18 espacios y se integran en la red de refugios climáticos con la que el consistorio quiere adaptar las calles a las temperaturas extremas. Repartidos por el espacio público, estos puntos ofrecen zonas de refresco gratuitas y accesibles en plena ola de calor, un recurso pensado para toda la ciudadanía y, en especial, para las familias con niños.. El despliegue se ha completado de forma progresiva entre junio y julio, con nueve nuevas áreas que se han sumado a las que ya habían abierto a finales de mayo para la temporada de verano. Con ellas, la ciudad duplica el número de espacios respecto a 2025. La nueva red se reparte por buena parte de los distritos, de Ciutat Vella y el Eixample a Sants-Montjuïc, Sarrià-Sant Gervasi, Horta-Guinardó, Sant Andreu, Nou Barris o Sant Martí, de modo que el refresco llega tanto al centro como a los barrios más alejados.. Ubicadas en el espacio público, estas áreas ofrecen, según el consistorio, un entorno lúdico, familiar y seguro, y facilitan a la ciudadanía puntos de acceso al agua durante los días de más calor. El Ayuntamiento las presenta como una pieza más de su estrategia para hacer frente a las altas temperaturas y para garantizar que vecinos y visitantes dispongan de lugares donde refrescarse sin coste durante los meses más duros del verano.. El diseño prima el ahorro. Todos los espacios se han concebido con un sistema de uso responsable del agua que reduce al máximo el consumo: se activan mediante un pulsador que impide iniciar un nuevo ciclo hasta que no ha terminado el anterior, de manera que se limita el volumen de agua utilizado en cada activación. Con ello, el consistorio busca compatibilizar el servicio con la gestión eficiente de un recurso cada vez más escaso. Como novedad, este año el horario se ha ampliado y los espacios funcionan de 10.00 a 20.00 horas, sin interrupción al mediodía. Están especialmente recomendados para niños a partir de cinco años, que deben acceder calzados, mientras que el acceso de animales de compañía queda prohibido. Los juegos de agua permanecerán en funcionamiento hasta septiembre, cuando concluya la temporada de calor.. El consistorio recuerda que estos son los únicos espacios autorizados para jugar con agua y que está prohibido bañarse en las fuentes ornamentales, que no están diseñadas para ese uso. A la oferta de refresco se suman las 1.761 fuentes de agua potable repartidas por la ciudad, cuya ubicación puede consultarse a través de las aplicaciones gratuitas «Fonts BCN» y «Barcelona a la Butxaca», que permiten localizar la más cercana y llegar hasta ella.. La apertura de nuevas áreas de refresco responde a la estrategia del plan Calor, enmarcado en el plan Clima, con el que Barcelona busca adaptarse a las altas temperaturas y apostar por un modelo de ciudad más resiliente, con mayor capacidad para sobreponerse a los impactos más negativos del cambio climático y para proteger a las personas más vulnerables. En esa lógica, los juegos de agua se han incorporado también a la red de refugios climáticos de la ciudad.. Los espacios se enmarcan, además, en el plan de juego en el espacio público, con el que Barcelona quiere mejorar y diversificar las oportunidades de ocio y de actividad física en la calle. El Ayuntamiento subraya sus beneficios para el desarrollo y el bienestar de la infancia y la adolescencia, pero también para la salud y la vida comunitaria, al impulsar la actividad física y reforzar la cohesión social y la vida de los barrios, con un impacto positivo en el bienestar.
La capital catalana reconvertirá las fuentes de la Gran Vía en juegos de agua para combatir el calor
Barcelona ha reforzado su escudo contra el calor. El Ayuntamiento ha duplicado este verano los juegos de agua repartidos por la ciudad, que alcanzan ya los 18 espacios y se integran en la red de refugios climáticos con la que el consistorio quiere adaptar las calles a las temperaturas extremas. Repartidos por el espacio público, estos puntos ofrecen zonas de refresco gratuitas y accesibles en plena ola de calor, un recurso pensado para toda la ciudadanía y, en especial, para las familias con niños.. El despliegue se ha completado de forma progresiva entre junio y julio, con nueve nuevas áreas que se han sumado a las que ya habían abierto a finales de mayo para la temporada de verano. Con ellas, la ciudad duplica el número de espacios respecto a 2025. La nueva red se reparte por buena parte de los distritos, de Ciutat Vella y el Eixample a Sants-Montjuïc, Sarrià-Sant Gervasi, Horta-Guinardó, Sant Andreu, Nou Barris o Sant Martí, de modo que el refresco llega tanto al centro como a los barrios más alejados.. Ubicadas en el espacio público, estas áreas ofrecen, según el consistorio, un entorno lúdico, familiar y seguro, y facilitan a la ciudadanía puntos de acceso al agua durante los días de más calor. El Ayuntamiento las presenta como una pieza más de su estrategia para hacer frente a las altas temperaturas y para garantizar que vecinos y visitantes dispongan de lugares donde refrescarse sin coste durante los meses más duros del verano.. El diseño prima el ahorro. Todos los espacios se han concebido con un sistema de uso responsable del agua que reduce al máximo el consumo: se activan mediante un pulsador que impide iniciar un nuevo ciclo hasta que no ha terminado el anterior, de manera que se limita el volumen de agua utilizado en cada activación. Con ello, el consistorio busca compatibilizar el servicio con la gestión eficiente de un recurso cada vez más escaso. Como novedad, este año el horario se ha ampliado y los espacios funcionan de 10.00 a 20.00 horas, sin interrupción al mediodía. Están especialmente recomendados para niños a partir de cinco años, que deben acceder calzados, mientras que el acceso de animales de compañía queda prohibido. Los juegos de agua permanecerán en funcionamiento hasta septiembre, cuando concluya la temporada de calor.. El consistorio recuerda que estos son los únicos espacios autorizados para jugar con agua y que está prohibido bañarse en las fuentes ornamentales, que no están diseñadas para ese uso. A la oferta de refresco se suman las 1.761 fuentes de agua potable repartidas por la ciudad, cuya ubicación puede consultarse a través de las aplicaciones gratuitas «Fonts BCN» y «Barcelona a la Butxaca», que permiten localizar la más cercana y llegar hasta ella.. La apertura de nuevas áreas de refresco responde a la estrategia del plan Calor, enmarcado en el plan Clima, con el que Barcelona busca adaptarse a las altas temperaturas y apostar por un modelo de ciudad más resiliente, con mayor capacidad para sobreponerse a los impactos más negativos del cambio climático y para proteger a las personas más vulnerables. En esa lógica, los juegos de agua se han incorporado también a la red de refugios climáticos de la ciudad.. Los espacios se enmarcan, además, en el plan de juego en el espacio público, con el que Barcelona quiere mejorar y diversificar las oportunidades de ocio y de actividad física en la calle. El Ayuntamiento subraya sus beneficios para el desarrollo y el bienestar de la infancia y la adolescencia, pero también para la salud y la vida comunitaria, al impulsar la actividad física y reforzar la cohesión social y la vida de los barrios, con un impacto positivo en el bienestar.
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