Ya sean principiantes o personas con un largo recorrido en el mundo de la agricultura, cultivar tomates no es una tarea sencilla. Aunque puede parecer una planta poco exigente, ideal para pequeños huertos urbanos, esta puede tener sus dificultades, sobre todo en el proceso de regado, pudiendo generar moho o, incluso, mildiu.. La tomatera es una planta que suele recomendarse a personas que se encuentran iniciando su primer cultivo y que quieren tomar experiencia para plantar hortalizas y frutas más laboriosas. Sin embargo, si no se riega adecuadamente, una fuerte y hermosa tomatera puede convertirse fácilmente en una planta débil y con manchas, muy difícil de sacar adelante.. Uno de los principales errores que se cometen en el cuidado de este tipo de plantas es el horario en el que se riegan. Puede parecer que la hora no influye en el proceso de crecimiento de las tomateras, pero una diferencia de horas puede provocar la aparición de moho o, incluso, enfermedades como mildiu. Por ello, es importante conocer en qué franja horaria se debe realizar este proceso.. ¿A qué hora es mejor regar los tomates?. La tomatera es una planta muy sensible a la humedad y al exceso de agua, por lo que regarla durante la noche puede provocar que este excedente permanezca demasiado tiempo en sus raíces y hojas. Al contrario de lo que pueda parecer, hacer este proceso por la noche no es beneficioso para los tomates, pues la falta de luz y de calor potencia que puedan generarse enfermedades fúngicas difíciles de tratar.. Por otra parte, regarlos por la mañana tampoco es tan eficaz como podría parecer. A pesar de que los rayos del sol ayudan a secar aquellas zonas que puedan guardar humedad, esta no es la mejor opción si se trata de días fríos. Esto se debe a que, si la tierra aún continúa fría, hay humedad o cae agua en las hojas, puede provocar que la planta se quede expuesta al agua por un tiempo excesivo, provocando enfermedades como el mildiu.. Por todo ello, la mejor franja horaria en la que regar los tomates es por las tardes, cuando el sol no es tan fuerte y la tierra ha logrado calentarse y secarse por completo del riego anterior. Concretamente, los expertos recomiendan hacerlo entre las 18:00 y las 20:00 horas, cuando aún hay rayos del sol y la temperatura permite que el agua se seque antes de que llegue la noche.. Otros errores comunes a la hora de cultivar tomateras. Otro de los problemas más comunes a la hora de regar una planta tomatera es la forma en la que se hace. Muchas personas, quizá por falta de tiempo o por comodidad, optan por hacerlo a modo de lluvia, desde arriba. Esta técnica hace que el agua se quede en las hojas y los frutos, sin llegar a las raíces, que es donde verdaderamente necesitan la hidratación. Además, es mejor que este se haga despacio, con un flujo fino pero constante.. Asimismo, también es necesario que el riego sea regular, aunque sin excederse. Muchas personas, por miedo a ahogar la planta, deciden echar bastante cantidad de agua a la planta y luego dejar varios días para que la absorba. Este error, además de crear las indeseables humedades ya comentadas, puede provocar que los tomates se agrieten al no soportar la presión. Por ello, es importante hacer un riego regular y moderado, adaptándolo al clima y a las necesidades de cada planta.
Aunque las tomateras son unas plantas sencillas, es necesario regarlas de forma adecuada para garantizar unos frutos fuertes y jugosos
Ya sean principiantes o personas con un largo recorrido en el mundo de la agricultura, cultivar tomates no es una tarea sencilla. Aunque puede parecer una planta poco exigente, ideal para pequeños huertos urbanos, esta puede tener sus dificultades, sobre todo en el proceso de regado, pudiendo generar moho o, incluso, mildiu.. La tomatera es una planta que suele recomendarse a personas que se encuentran iniciando su primer cultivo y que quieren tomar experiencia para plantar hortalizas y frutas más laboriosas. Sin embargo, si no se riega adecuadamente, una fuerte y hermosa tomatera puede convertirse fácilmente en una planta débil y con manchas, muy difícil de sacar adelante.. Uno de los principales errores que se cometen en el cuidado de este tipo de plantas es el horario en el que se riegan. Puede parecer que la hora no influye en el proceso de crecimiento de las tomateras, pero una diferencia de horas puede provocar la aparición de moho o, incluso, enfermedades como mildiu. Por ello, es importante conocer en qué franja horaria se debe realizar este proceso.. ¿A qué hora es mejor regar los tomates?. La tomatera es una planta muy sensible a la humedad y al exceso de agua, por lo que regarla durante la noche puede provocar que este excedente permanezca demasiado tiempo en sus raíces y hojas. Al contrario de lo que pueda parecer, hacer este proceso por la noche no es beneficioso para los tomates, pues la falta de luz y de calor potencia que puedan generarse enfermedades fúngicas difíciles de tratar.. Por otra parte, regarlos por la mañana tampoco es tan eficaz como podría parecer. A pesar de que los rayos del sol ayudan a secar aquellas zonas que puedan guardar humedad, esta no es la mejor opción si se trata de días fríos. Esto se debe a que, si la tierra aún continúa fría, hay humedad o cae agua en las hojas, puede provocar que la planta se quede expuesta al agua por un tiempo excesivo, provocando enfermedades como el mildiu.. Por todo ello, la mejor franja horaria en la que regar los tomates es por las tardes, cuando el sol no es tan fuerte y la tierra ha logrado calentarse y secarse por completo del riego anterior. Concretamente, los expertos recomiendan hacerlo entre las 18:00 y las 20:00 horas, cuando aún hay rayos del sol y la temperatura permite que el agua se seque antes de que llegue la noche.. Otros errores comunes a la hora de cultivar tomateras. Otro de los problemas más comunes a la hora de regar una planta tomatera es la forma en la que se hace. Muchas personas, quizá por falta de tiempo o por comodidad, optan por hacerlo a modo de lluvia, desde arriba. Esta técnica hace que el agua se quede en las hojas y los frutos, sin llegar a las raíces, que es donde verdaderamente necesitan la hidratación. Además, es mejor que este se haga despacio, con un flujo fino pero constante.. Asimismo, también es necesario que el riego sea regular, aunque sin excederse. Muchas personas, por miedo a ahogar la planta, deciden echar bastante cantidad de agua a la planta y luego dejar varios días para que la absorba. Este error, además de crear las indeseables humedades ya comentadas, puede provocar que los tomates se agrieten al no soportar la presión. Por ello, es importante hacer un riego regular y moderado, adaptándolo al clima y a las necesidades de cada planta.
Noticias de Sociedad en La Razón
