El Arxiu Nacional de Catalunya acoge una muestra dedicada a uno de los grandes maestros de la fotografía catalana del siglo XX. Bajo el título “Francesc Català-Roca, la piel de Barcelona”, la exposición, comisariada por Manuel Guerrero, podrá visitarse hasta el 25 de septiembre, dentro del marco del Festival Lumínic de Fotografía de Sant Cugat del Vallès. Nacido en Valls en 1922 y fallecido en Barcelona en 1998, Francesc Català-Roca pertenece a una saga de fotógrafos y es considerado por muchos críticos como la figura más relevante de la fotografía catalana del siglo pasado. Hijo de Pere Català Pic y hermano de Pere Català Roca, inició muy joven su camino junto a su padre y desarrolló una obra extensa, tanto en solitario como con sus hijos. Su fondo fotográfico, adquirido por el Archivo Nacional en diciembre de 2023, se encuentra en proceso de catalogación y digitalización para ponerlo al alcance de la sociedad. La muestra se centra en las imágenes que el propio autor seleccionó para su fotolibro póstumo “La pell de Barcelona”, publicado en 2023 por Enciclopèdia Catalana y el Ayuntamiento de Barcelona, complementadas con otras fotografías de la ciudad captadas entre los años cincuenta y ochenta. Blanco y negro y color dialogan así en un recorrido que captura la evolución urbana y humana de la capital catalana, desde fachadas y calles hasta los detalles más íntimos que fascinaron al fotógrafo. Barcelona fue un tema recurrente y querido en la obra de Català-Roca, a la que dedicó varias publicaciones. En sus “Impressions d’un fotògraf. Memòries”, el autor confesaba su deseo de realizar precisamente este proyecto: «Siempre me he paseado mucho por la ciudad, y por eso tengo tantos recuerdos que se han ido convirtiendo en esta serie de impresiones. Entre algunas de las cosas que todavía tengo ganas de hacer está el de un libro de fotografías que me gustaría titular “La pell de Barcelona” y que mostraría el paso del tiempo a través de las fachadas de la ciudad». Más allá de las imágenes icónicas que hicieron famosa su cámara —desde Miró hasta Pla—, esta exposición invita a descubrir una mirada más profunda y personal sobre la piel de una ciudad que Català-Roca amó y retrató como nadie. Una oportunidad para redescubrir, a través de sus ojos, el paso del tiempo en Barcelona.
La exposición repasa medio siglo de la ciudad a través de la mirada del gran fotógrafo
El Arxiu Nacional de Catalunya acoge una muestra dedicada a uno de los grandes maestros de la fotografía catalana del siglo XX. Bajo el título “Francesc Català-Roca, la piel de Barcelona”, la exposición, comisariada por Manuel Guerrero, podrá visitarse hasta el 25 de septiembre, dentro del marco del Festival Lumínic de Fotografía de Sant Cugat del Vallès.Nacido en Valls en 1922 y fallecido en Barcelona en 1998, Francesc Català-Roca pertenece a una saga de fotógrafos y es considerado por muchos críticos como la figura más relevante de la fotografía catalana del siglo pasado. Hijo de Pere Català Pic y hermano de Pere Català Roca, inició muy joven su camino junto a su padre y desarrolló una obra extensa, tanto en solitario como con sus hijos. Su fondo fotográfico, adquirido por el Archivo Nacional en diciembre de 2023, se encuentra en proceso de catalogación y digitalización para ponerlo al alcance de la sociedad.La muestra se centra en las imágenes que el propio autor seleccionó para su fotolibro póstumo “La pell de Barcelona”, publicado en 2023 por Enciclopèdia Catalana y el Ayuntamiento de Barcelona, complementadas con otras fotografías de la ciudad captadas entre los años cincuenta y ochenta. Blanco y negro y color dialogan así en un recorrido que captura la evolución urbana y humana de la capital catalana, desde fachadas y calles hasta los detalles más íntimos que fascinaron al fotógrafo.Barcelona fue un tema recurrente y querido en la obra de Català-Roca, a la que dedicó varias publicaciones. En sus “Impressions d’un fotògraf. Memòries”, el autor confesaba su deseo de realizar precisamente este proyecto: «Siempre me he paseado mucho por la ciudad, y por eso tengo tantos recuerdos que se han ido convirtiendo en esta serie de impresiones. Entre algunas de las cosas que todavía tengo ganas de hacer está el de un libro de fotografías que me gustaría titular “La pell de Barcelona” y que mostraría el paso del tiempo a través de las fachadas de la ciudad».Más allá de las imágenes icónicas que hicieron famosa su cámara —desde Miró hasta Pla—, esta exposición invita a descubrir una mirada más profunda y personal sobre la piel de una ciudad que Català-Roca amó y retrató como nadie. Una oportunidad para redescubrir, a través de sus ojos, el paso del tiempo en Barcelona.
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