La llegada de la Generación Z al mercado laboral modificó dinámicas que durante décadas parecían inamovibles. La búsqueda de flexibilidad, el equilibrio entre vida personal y trabajo y la exigencia de mejores condiciones se han convertido en prioridades para los jóvenes. Un estudio de la plataforma en línea que conecta a estudiantes con escritores independientes para redactar, editar o corregir trabajos académicos PapersOwl, realizado entre 2.000 estadounidenses de 18 a 34 años, muestra hasta qué punto estas preferencias impactan en el día a día de las empresas. El informe revela que el 95% de los encuestados considera aceptable realizar al menos una acción para evitar una obligación laboral, desde salir antes de hora hasta usar recursos de la empresa para asuntos personales. Entre las prácticas más extendidas aparece el fenómeno de las “vacaciones silenciosas”, que el 63% reconoce haber hecho: aparentar que se está trabajando cuando en realidad se tomó el día libre. El 36% admite haber recurrido al coffee badging al menos diez veces en el último año: ir a la oficina solo para fichar, tomar un café y trabajar desde otro lugar. El 34% reconoce salir antes de terminar la jornada, mientras que el 29% admite haber aceptado un empleo y luego no presentarse, una conducta conocida como career catfishing. También aparecen prácticas como llamar diciendo que se está enfermo sin estarlo (27%), llegar tarde sin avisar (18%), limitarse a cumplir lo indispensable (16%) o usar inteligencia artificial para completar tareas sin comunicarlo (14%). El papel de la tecnología y el trabajo remoto La encuesta profundiza en las razones detrás de estas conductas. Entre quienes practican coffee badging, el 66% lo hace para obtener mayor flexibilidad, el 41% asegura que trabaja mejor desde otro lugar y el 32% busca evitar interrupciones típicas de la oficina. El estudio también detecta que parte de los jóvenes utiliza herramientas digitales para agilizar tareas, mientras que otros aprovechan el trabajo remoto para reorganizar horarios o realizar actividades personales durante la jornada. Los responsables del relevamiento aclaran que los resultados corresponden a una muestra limitada y no representan necesariamente a todos los trabajadores jóvenes. Sin embargo, sostienen que los datos evidencian un cambio en los comportamientos laborales y muestran los desafíos que enfrentan las empresas para gestionar equipos en un contexto donde las modalidades de trabajo se transforman rápidamente.
Un estudio entre jóvenes de 18 a 34 años revela prácticas como “vacaciones silenciosas”, coffee badging y uso de IA sin avisar, en un contexto donde la flexibilidad es prioridad
La llegada de la Generación Z al mercado laboral modificó dinámicas que durante décadas parecían inamovibles. La búsqueda de flexibilidad, el equilibrio entre vida personal y trabajo y la exigencia de mejores condiciones se han convertido en prioridades para los jóvenes. Un estudio de la plataforma en línea que conecta a estudiantes con escritores independientes para redactar, editar o corregir trabajos académicosPapersOwl, realizado entre 2.000 estadounidenses de 18 a 34 años, muestra hasta qué punto estas preferencias impactan en el día a día de las empresas.El informe revela que el 95% de los encuestados considera aceptable realizar al menos una acción para evitar una obligación laboral, desde salir antes de hora hasta usar recursos de la empresa para asuntos personales. Entre las prácticas más extendidas aparece el fenómeno de las “vacaciones silenciosas”, que el 63% reconoce haber hecho: aparentar que se está trabajando cuando en realidad se tomó el día libre.El 36% admite haber recurrido al coffee badging al menos diez veces en el último año: ir a la oficina solo para fichar, tomar un café y trabajar desde otro lugar. El 34% reconoce salir antes de terminar la jornada, mientras que el 29% admite haber aceptado un empleo y luego no presentarse, una conducta conocida como career catfishing. También aparecen prácticas como llamar diciendo que se está enfermo sin estarlo (27%), llegar tarde sin avisar (18%), limitarse a cumplir lo indispensable (16%) o usar inteligencia artificial para completar tareas sin comunicarlo (14%).La encuesta profundiza en las razones detrás de estas conductas. Entre quienes practican coffee badging, el 66% lo hace para obtener mayor flexibilidad, el 41% asegura que trabaja mejor desde otro lugar y el 32% busca evitar interrupciones típicas de la oficina. El estudio también detecta que parte de los jóvenes utiliza herramientas digitales para agilizar tareas, mientras que otros aprovechan el trabajo remoto para reorganizar horarios o realizar actividades personales durante la jornada.Los responsables del relevamiento aclaran que los resultados corresponden a una muestra limitada y no representan necesariamente a todos los trabajadores jóvenes. Sin embargo, sostienen que los datos evidencian un cambio en los comportamientos laborales y muestran los desafíos que enfrentan las empresas para gestionar equipos en un contexto donde las modalidades de trabajo se transforman rápidamente.
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