La incorporación a las aulas universitarias españolas vivió su gran eclosión a finales del siglo pasado. En apenas dos décadas, la población estudiantil se duplicó hasta superar el millón y medio de personas. Aquel incremento supuso un gran paso hacia la igualdad de oportunidades, una aspiración que se ha consolidado con una partida de becas y ayudas que han aumentado más del 40% en apenas cinco años y que permite financiar una plaza y un futuro a los hijos e hijas de aquellas familias que no podrían costeárselo por su cuenta. Uno de cada tres alumnos de nuevo ingreso se beneficia hoy de una beca estatal. Pero los precios del mercado inmobiliario y la carencia de plazas en residencias y colegios mayores se han convertido en un elemento distorsionador que pone en peligro la equidad y muestra cómo la crisis de la vivienda interfiere en el derecho a la educación, un pilar esencial de nuestro modelo social.Seguir leyendo
Los precios del mercado inmobiliario y la carencia de plazas en residencia amenaza la equidad ante la educación en España
editorialEs responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacionalLos precios del mercado inmobiliario y la carencia de plazas en residencia amenaza la equidad ante la educación en EspañaEl audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.Exteriores del Colegio Mayor Galdós, en una imagen de octubre de 2023. Europa Press News (Europa Press via Getty Images)La incorporación a las aulas universitarias españolas vivió su gran eclosión a finales del siglo pasado. En apenas dos décadas, la población estudiantil se duplicó hasta superar el millón y medio de personas. Aquel incremento supuso un gran paso hacia la igualdad de oportunidades, una aspiración que se ha consolidado con una partida de becas y ayudas que han aumentado más del 40% en apenas cinco años y que permite financiar una plaza y un futuro a los hijos e hijas de aquellas familias que no podrían costeárselo por su cuenta. Uno de cada tres alumnos de nuevo ingreso se beneficia hoy de una beca estatal. Pero los precios del mercado inmobiliario y la carencia de plazas en residencias y colegios mayores se han convertido en un elemento distorsionador que pone en peligro la equidad y muestra cómo la crisis de la vivienda interfiere en el derecho a la educación, un pilar esencial de nuestro modelo social.A los precios desorbitados de mercado del alquiler se suman hoy unas becas de estudio que, pese a los incrementos, siguen siendo insuficientes, y la realidad de estudiantes matriculados en una provincia distinta al del domicilio familiar. El volumen de estos universitarios ha aumentado desde principios de la década en más de 110.000 en España, hasta alcanzar los 523.300. Frente a esto, apenas hay 132.000 plazas en colegios mayores y residencias. Es decir, una por cada cuatro aspirantes. Los precios varían entre los 119 euros de una residencia pública subvencionada por su universidad y los 2.100 de una privada con prestaciones de un hotel de lujo. La cuantía media anual de una beca estatal es de 4.245 euros, contando el coste de la matrícula, un montante con el que difícilmente el alumnado más necesitado puede cubrir un curso completo al tener que afrontar los costes de vivienda y la manutención diaria.El porcentaje de plazas de alojamiento sobre población estudiante es mucho más bajo en España que en Europa, con una tasa que ronda el 7% frente al 32% del Reino Unido o el 17% de Francia, y el consiguiente obstáculo a la movilidad de los jóvenes y a su emancipación lejos del hogar familiar. Ante la falta de respuesta del sector público, son los fondos de inversión los que han encontrado un filón en el sector de las residencias de estudiantes y los que este curso han inaugurado 7.500 plazas. El Gobierno se dispone a corregir este desarreglo con un decreto de ayudas directas para la construcción de alojamientos por parte de dis
Opinión en EL PAÍS
