La franquicia de terror «The Strangers», cuyo título originario dirigiría Bryan Bertino en 2008, y que era una opera prima del subgénero conocido como «home invasion» que tampoco fue como para felicitar efusivamente al cineasta, conoció una secuela diez años már tarde, para luego derivar en una trilogía comandada por Renny Harlin que arrancó en 2024 y acaba con esta que ahora se estrena, pero nos tememos que solo si Dios quiere la saga tocará asimismo a su fin. Porque el filme, tan endeblito como sus antecesores, se cierra con la promesa de que la pesadilla, y no me refiero ahora a la historia de la cinta, sin en su sentido literal, puede no terminar nunca.. Maya (Madelaine Petsch) decide ahora planta cara a la pareja de asesinos enmascarados que le fastidiaron del todo la vida. Tras sobrevivir a sangrientos encuentros anteriores, las heridas, sobre todo, las psicológicas, siguen abiertas de par en par, pero en esta ocasión el paralizante miedo dará paso a una salvaje determinación por parte de la chica. Nos encontramos, pues, en este «slasher» con un enfrentamiento entre cazador y víctima durante el cual los papeles parecen que se invierten o equilibran entre «flashks backs» sobre menores asesinos y psicópatas, padres policías igualmente violentos y chalados así como la presencia de tres personajes, uno hermana de la protagonista, que deciden ir a buscarla hasta el siniestro pueblo de Venus. Qué valor tienen. Más que los espectadores, si me apuran.. Lo mejor: Los esfuerzos de Madelaine Petsch por darle un sentido a la evolución de la protagonista.. Lo peor: Poco hay nuevo bajo el sol de una saga en su conjunto muy endeble y demasiado alargada.
Director: Renny Harlin. Guion: Alan R. Cohen y Alan Freedland. Intérpretes: Madelaine Petsch, Richard Brake, Janis Ahern, Rachel Shenton. Estados Unidos, 2026. Duración: 135 minutos. Terror
La franquicia de terror «The Strangers», cuyo título originario dirigiría Bryan Bertino en 2008, y que era una opera prima del subgénero conocido como «home invasion» que tampoco fue como para felicitar efusivamente al cineasta, conoció una secuela diez años már tarde, para luego derivar en una trilogía comandada por Renny Harlin que arrancó en 2024 y acaba con esta que ahora se estrena, pero nos tememos que solo si Dios quiere la saga tocará asimismo a su fin. Porque el filme, tan endeblito como sus antecesores, se cierra con la promesa de que la pesadilla, y no me refiero ahora a la historia de la cinta, sin en su sentido literal, puede no terminar nunca.. Maya (Madelaine Petsch) decide ahora planta cara a la pareja de asesinos enmascarados que le fastidiaron del todo la vida. Tras sobrevivir a sangrientos encuentros anteriores, las heridas, sobre todo, las psicológicas, siguen abiertas de par en par, pero en esta ocasión el paralizante miedo dará paso a una salvaje determinación por parte de la chica. Nos encontramos, pues, en este «slasher» con un enfrentamiento entre cazador y víctima durante el cual los papeles parecen que se invierten o equilibran entre «flashks backs» sobre menores asesinos y psicópatas, padres policías igualmente violentos y chalados así como la presencia de tres personajes, uno hermana de la protagonista, que deciden ir a buscarla hasta el siniestro pueblo de Venus. Qué valor tienen. Más que los espectadores, si me apuran.. Lo mejor: Los esfuerzos de Madelaine Petsch por darle un sentido a la evolución de la protagonista.. Lo peor: Poco hay nuevo bajo el sol de una saga en su conjunto muy endeble y demasiado alargada.
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