Aunque, como quien dice, la anterior ceremonia fue anteayer y estemos todavía en este ya florido de abril, no me extrañaría nada que «Incontrolable» entrase como firme candidata y de cabeza en la próxima edición de los Oscar.. Voy más lejos: al menos, en los apartados de mejor película, guion original y, sobre todo, actor. Porque, primero, se trata de esos filmes por los que la Academia de Hollywood siente especial predilección y, segundo, porque Robert Aramayho está estupendo en el difícil papel de John Davidson, quien desde niño supo que no podía controlar los tics nerviosos, los improperios que soltaba por la boca, los persistentes ataques de ansiedad y, al cabo, una vida marcada asimismo por un TOC salvaje. Sufrió abusos, sufrio el abandono de un padre incapaz de cargar con aquello, sufrió las palizas policiales hasta que, ya adulto, supo que la única manera de salir de aquello era ayudar a otros seres humanos que padeciesen el síndrome de Tourette.. Hasta Isabel II le otorgó una medalla. No sin antes recibir su correspondiente insulto.. Lo mejor: Además de Aramayo, la historia sabe cómo aliviar su dramatismo con humor. Lo peor: Habría estado bien saber algo más sobre el personaje del padre y su huida
Dirección y guion: Kirk Jones. Intérpretes: Robert Aramayo, Maxine Peake, Shirley Henderson, Scott Ellis Watson, Peter Mullan. Fotografía: James Blann. Reino Unido, 2025. Duración: 120 minutos. Drama/Biopic
Aunque, como quien dice, la anterior ceremonia fue anteayer y estemos todavía en este ya florido de abril, no me extrañaría nada que «Incontrolable» entrase como firme candidata y de cabeza en la próxima edición de los Oscar.. Voy más lejos: al menos, en los apartados de mejor película, guion original y, sobre todo, actor. Porque, primero, se trata de esos filmes por los que la Academia de Hollywood siente especial predilección y, segundo, porque Robert Aramayho está estupendo en el difícil papel de John Davidson, quien desde niño supo que no podía controlar los tics nerviosos, los improperios que soltaba por la boca, los persistentes ataques de ansiedad y, al cabo, una vida marcada asimismo por un TOC salvaje. Sufrió abusos, sufrio el abandono de un padre incapaz de cargar con aquello, sufrió las palizas policiales hasta que, ya adulto, supo que la única manera de salir de aquello era ayudar a otros seres humanos que padeciesen el síndrome de Tourette.. Hasta Isabel II le otorgó una medalla. No sin antes recibir su correspondiente insulto.. Lo mejor: Además de Aramayo, la historia sabe cómo aliviar su dramatismo con humor. Lo peor: Habría estado bien saber algo más sobre el personaje del padre y su huida
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