El salto de Aida Domènech, Dulceida, desde el helicóptero de Supervivientes es un hito. El programa ha ido dosificando su aparición como en una buena serie este martes. Su mujer, Alba Paul, estaba junto a la presentadora María Lamela y el helicóptero empezaba a asomar a sus espaldas. Con suspense. Con emoción. La narrativa cuidada, el sol del atardecer prendido. Y las cámaras a vista de pájaro preparadas. Así que Dulceida no se lo pensó, se lanzó al agua y, nadando, se reencontró con un romántico beso con su amada. En el medio del mar.. «Alba es mi vida, llevamos doce años, hemos vivido de todo juntas y tenemos un hilo rojo que nunca nos va a separar. Juntas tenemos una hija y somos madres. Madres en mayúsculas», explicaba Aida a Ion Aramendi cuando todavía volaba en el helicóptero. «Necesito que me la dejéis un rato largo, por favor», explicaba después en tierra su chica, Alba.. Hace unos años, este instante hubiera disparado la conversación social. Los espectadores hubieran estado comentando intensamente en Twitter el momento, que tan bien ha filmado el equipo de Supervivientes. Incluso las redes hubieran creando memes y más memes sobre cómo caía al agua la primera gran influencer española y el posterior beso con Alba.. Pero ahora que Dulceida visita a su mujer en Supervivientes, la sonrisa compartida está en decadencia en un Twitter que se llama X. La mejor red social para comentar en directo la televisión ha sido ocupada por la irritación de los hooligans de los sometimientos políticos, donde todos gritan y nadie escucha, donde todos imponen y nadie duda. O el algoritmo te silencia. Cuando de la duda nacen las certezas.. La duda que, también, probablemente fue la causa de que tanto se haya especulado con que la agencia de Dulceida quitaba de la cabeza a tantas de sus representadas acudir a Supervivientes. Ahí está la otra noticia. Los que se insistía que consideraban una mancha acudir al reality de Telecinco ahora van y lo celebran. «Es la experiencia más intensa de mi vida y yo no participo», ha exclamado Dulceida. ¿El programa ya no ensucia la imagen personal? ¿Ya no se te caen marcas publicitarias por entrar en los debates de los platós de Mediaset?. Ni Telecinco quiere ser el Telecinco de antes (aunque les esté costando cambiar) ni las ideas son inamovibles. Las ideas evolucionan, cosa que que, en cambio, choca en tiempos de la excitación de las redes sociales. Ante una opinión viral, en Twitter siempre hay alguien que busca en tu historial para encontrar alguna contradicción. Como si la vida no se tejiera con contradicciones todo el rato. Como si la vida no fuera crecer y, por tanto, evolucionar los pensamientos.. Dulceida ya no es la primeriza de los primeros años en Instagram. Es una profesional del marketing, que está en un momento que, además, puede negociar hasta dónde llegar en la participación del reality. Ella acude como invitada estelar que se va a cuidar y que va a animar la popularidad de su chica. Ella ya ha tenido su propio reality. Ella ya se sabe que a la tele-realidad mejor jugar conociendo el guion y que no lo escriban otros por ti. Ella ha protagonizado un encuentro de postal que el equipo de Supervivientes ha filmado con la belleza del documental de aventureras enamoradas y con la luz del atardecer, que siempre favorece en Instagram. Como en casa, vamos.
“Es la experiencia más intensa de mi vida y yo no participo», ha exclamado la influencer que ha acudido a Honduras para ver a su mujer, Alba Paul.
20MINUTOS.ES – Televisión
El salto de Aida Domènech, Dulceida, desde el helicóptero de Supervivientes es un hito. El programa ha ido dosificando su aparición como en una buena serie este martes. Su mujer, Alba Paul, estaba junto a la presentadora María Lamela y el helicóptero empezaba a asomar a sus espaldas. Con suspense. Con emoción. La narrativa cuidada, el sol del atardecer prendido. Y las cámaras a vista de pájaro preparadas. Así que Dulceida no se lo pensó, se lanzó al agua y, nadando, se reencontró con un romántico beso con su amada. En el medio del mar.. «Alba es mi vida, llevamos doce años, hemos vivido de todo juntas y tenemos un hilo rojo que nunca nos va a separar. Juntas tenemos una hija y somos madres. Madres en mayúsculas», explicaba Aida a Ion Aramendi cuando todavía volaba en el helicóptero. «Necesito que me la dejéis un rato largo, por favor», explicaba después en tierra su chica, Alba.. Hace unos años, este instante hubiera disparado la conversación social. Los espectadores hubieran estado comentando intensamente en Twitter el momento, que tan bien ha filmado el equipo de Supervivientes. Incluso las redes hubieran creando memes y más memes sobre cómo caía al agua la primera gran influencer española y el posterior beso con Alba.. El reencuentro en el agua de Alba Paul y Dulceida con beso incluido.Mediaset. Pero ahora que Dulceida visita a su mujer en Supervivientes, la sonrisa compartida está en decadencia en un Twitter que se llama X. La mejor red social para comentar en directo la televisión ha sido ocupada por la irritación de los hooligans de los sometimientos políticos, donde todos gritan y nadie escucha, donde todos imponen y nadie duda. O el algoritmo te silencia. Cuando de la duda nacen las certezas.. La duda que, también, probablemente fue la causa de que la agencia de Dulceida quitara de la cabeza a tantas de sus representadas acudir a Supervivientes. Ahí está la otra noticia. Los que consideraban una mancha acudir al reality de Telecinco ahora van y lo celebran. «Es la experiencia más intensa de mi vida y yo no participo», ha exclamado Dulceida. ¿El programa ya no ensucia la imagen personal? ¿Ya no se te caen marcas publicitarias por entrar en los debates de los platós de Mediaset?. Ni Telecinco quiere ser el Telecinco de antes (aunque les esté costando cambiar) ni las ideas son inamovibles. Las ideas evolucionan, cosa que que, en cambio, choca en tiempos de la excitación de las redes sociales. Ante una opinión viral, en Twitter siempre hay alguien que busca en tu historial para encontrar alguna contradicción. Como si la vida no se tejiera con contradicciones todo el rato. Como si la vida no fuera crecer y, por tanto, evolucionar los pensamientos.. Dulceida ya no es la primeriza de los primeros años en Instagram. Es una profesional del marketing, que está en un momento que, además, puede negociar hasta dónde llegar en la participación del reality. Ella acude como invitada estelar que se va a cuidar y que va a animar la popularidad de su chica. Ella ya ha tenido su propio reality. Ella ya se sabe que a la tele-realidad mejor jugar conociendo el guion y que no lo escriban otros por ti. Ella ha protagonizado un encuentro de postal que el equipo de Supervivientes ha filmado con la belleza del documental de aventureras enamoradas y con la luz del atardecer, que siempre favorece en Instagram. Como en casa, vamos.
